La festividad infantil demostró que la articulación de los factores comunitarios es capaz de transformar cualquier espacio público en un escenario de fantasía y alegría, con especial atención en las barriadas vulnerables y los asentamientos del Plan Turquino.

En la Octava Villa, San Juan de los Remedios, la festividad llegó tanto a las áreas urbanas como a los lomeríos; en la cabecera municipal, el Teatro Guiñol de la localidad y los activistas del INDER organizaron una mañana de juegos interactivos y teatro de títeres, comentó Jorge Luis Ferrer Espinosa, intendente del territorio.
Al mismo tiempo, en la serranía, el Proyecto Sociocultural Buenaventura y el Proyecto de Desarrollo Local (PDL) "Hacienda Escondida" unieron iniciativas para que los niños de la montaña disfrutaran de ofertas recreativas y variadas opciones de consumo.

El pequeño Daniel Alejandro, de nueve años, describió con asombro su experiencia tras participar en las dinámicas organizadas por el proyecto.
«Lo que más me gustó fue la carrera de sacos y las canciones. Me regalaron un libro de cuentos y me divertí muchísimo con mis amigos», relató el infante.
En ese sentido Elena Torres, madre residente en el municipio de Santo Domingo, reconoció la importancia de estas propuestas en el actual contexto económico.
«A veces una se preocupa por cómo ofrecerles un día diferente con tantas limitaciones, pero ver su felicidad mientras corren, pintan en el asfalto y juegan con los payasos me devuelve el alma al cuerpo.
Ha sido una jornada preciosa, muy necesaria para ellos», aseguró.

De igual modo, en el municipio de Quemado de Güines, los promotores culturales trasladaron los festejos hacia el Consejo Popular José René Riquelme, espacio que recibió con beneplácito un vistoso espectáculo de variedades, explicó a la ACN Serguey Perez Perez, director Provincial de cultura.
Asimismo dijo que Caibarién también fue testigo de la algarabía, en su parque de diversiones, el colectivo del Guiñol Rimariyama deleitó a los pequeños con canciones y adivinanzas.

Comentó que en Placetas, el céntrico Parque Casallas acogió a cientos de familias que disfrutaron de competencias de participación, sorpresas y pequeños obsequios coordinados por diversas organizaciones de masas y en Santo Domingo, el emblemático Parque de las Madres sirvió de plataforma para que los instructores de la Brigada José Martí, el movimiento de artistas aficionados y los especialistas de la Casa de Cultura "Jorge Arche Silva" mostraran la vitalidad del trabajo comunitario a nivel de base.
La jornada dominical ratificó que, más allá de las complejidades materiales, el compromiso con el bienestar físico y espiritual de su infancia permanece inalterable en cada rincón de la geografía villaclareña.

