Vivo, inquebrantable, con su fusil, sus botas calzadas, y su traje de campaña, mirando al sur, indicándonos el camino de un mundo que tiene que ser mejor, donde la justicia, el amor y la paz imperen. Así está el Che en este octubre triste y luminoso cuando lo vemos renacido.
Reday René Armas Álvarez, director del Complejo Escultórico Ernesto Che Guevara, dice que octubre es un mes para beber de la savia, de la historia y seguir hacia adelante.

Así está el Che, vivo, diciéndonos con su fusil al hombro que la historia tiene que contar con todas las voces, todas.
Como lo dijo el poeta, desde aquel 8 de octubre de 1967, cuando el Che fue asesinado en la Escuelita de la Higuera, en Bolivia, su vida, su ejemplo y legado, se convirtieron en leyenda.
En los momentos actuales, en medio de la situación más dura para Cuba en las últimas décadas, el Che sigue alertando.
Basta con escuchar sus discursos, leer sus textos, devenidos en una brújula para continuar el camino.
Vivo, inquebrantable, con su fusil, sus botas calzadas, y su traje de campaña, mirando al sur, así está el Che a 59 años de su paso a la inmortalidad, cuando el guerrillero se convirtió en leyenda.

