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Balances y nuevos propósitos para el nuevo año

Balances y nuevos propósitos para el nuevo año

Diurmy Llerena Siverio

Miércoles, 31 Diciembre 2025 16:56

Es diciembre y estamos en esa época del año donde los calendarios están a punto de cambiar. Para entender qué sucede en nuestra mente y en nuestras emociones en este tránsito, CMHW le propone dialogar con una Licenciada en Psicología sobre el tema. 

Diciembre cierra sus 31 días y el 2026 ya toca a nuestras puertas. Este es un momento cargado de sentimientos, de nostalgia, esperanza y pasión por los propósitos. Para buscar respuestas científicas sobre cómo asumimos desde nuestro cerebro esta etapa del año, CMHW entrevistó a la joven psicóloga Carol Mei_Lynn Suárez.

Periodista: ¿Por qué a nivel psicológico las fechas del 31 de diciembre tienen tanta fuerza simbólica para las personas?

Psicóloga: El 31 de diciembre es una fecha que tiene una fuerza simbólica para las personas porque realmente es una etapa que la asociamos con un cierre, con la conclusión de un ciclo.

Le atribuimos un punto de ruptura de qué hemos hecho hasta aquí, qué sigue, cómo se proyecta el año que viene. Y por supuesto, todo lo que pasó, tanto positivo como negativo. Porque el calendario, justo esa es la función, ¿no?, pues separar, establecer límites en etapas y el 31 pues fija la fecha de un cambio de año. Así que sí, la fuerza simbólica para las personas es grande porque las metas, las proyecciones se establecen por año. 

Periodista: Está el famoso balance de fin de año. ¿Es saludable hacerlo? ¿Qué riesgos tiene caer en un balance extremadamente crítico?

Psicóloga: Sí, el famoso balance de fin de año, desde mi opinión, sí es positivo hacerlo. ¿Por qué no hacer un balance de todo lo que ha sucedido en el año? Pero ¿qué pasa? Que para evitar caer en un balance extremadamente crítico o demasiado idealizado, uno tiene que tener en cuenta, además, no solo las perspectivas que tenía para ese año, las metas propuestas, las expectativas que uno tiene cuando inicia un nuevo año, sino también los acontecimientos que se dan a lo largo del año y que escapan de nuestro control. 

Entonces eso también tiene que figurar en el balance, porque si bien no pudimos cumplir algo, porque se nos salió de las manos, porque hubo un acontecimiento que no estaba en los planes, porque sucedió sin quererlo, uno tiene que ser capaz de reajustar el campo de acción, de decir, ok, escapa de mi control, quizás eso impide que yo dé cumplimiento a un propósito, a una expectativa, a un deseo, pero se dio en ese momento, hay que resolverlo en ese momento y será para la próxima, será para el próximo año, o aplicar la famosa frase, todo lo que sucede conviene.

Realmente hay que pensar, bueno, si pasó en este momento, es porque quizás en este momento yo tengo las herramientas para lidiar con eso mejor y ya el año que viene o en un periodo más adelante, después de haber salido de esto, tengo todo lo que necesito para enfrentar lo que viene más preparada, más saludable, más fuerte, con mejores herramientas y bueno, ahí yo considero que está el kit del balance.

Es bueno pensar: este año quizás no lo logré, o tal vez avancé, pero no hasta el punto que lo tenía previsto, o mi expectativa era un poco mayor y no se me cumplió, pero se logré esto, ahí reside realmente el punto fuerte del balance, qué tú pudiste hacer que no estaba en tus planes, qué pudiste lograr, a dónde te pudiste llevar, qué límites te viste forzada a romper o a desarrollar.

Periodista: ¿Qué nos impulsa a hacer listas de metas cada enero? 

Psicóloga: Yo considero que las listas de metas cada enero dependen de cada cual, no necesariamente de una presión social, hay quien las hace, hay quien no las hace, hay quien simplemente las mantiene en su mente, o hay quien las tiene tan claras que ni siquiera necesita hacerlas porque no pudo darle cumplimiento el año anterior, porque viene siendo una meta a la que llamamos tendencia orientadora de la personalidad porque es una de las metas que se ha trabajado desde que uno es pequeño o desde hace gran tiempo, entonces todo lo que va haciendo la persona es en función de esa meta. 

Poco a poco, como un plan de trabajo, esa es la meta máxima, entonces se van distribuyendo en tareas, en logros parciales, en cumplimiento de objetivos que te van a llevar a largo plazo a ese cumplimiento de meta. 

Periodista: Estadísticamente la mayoría de los propósitos se abandonan poco tiempo después, probablemente no pase un mes y ya abandonamos esos propósitos. ¿Cuáles son esos errores más comunes al plantearnos metas y por qué nos desmotivamos tan rápido? 

Psicóloga: Cuando hablamos del cumplimiento de los propósitos, de las metas, no solo está la motivación, sino también la fuerza de voluntad y la planificación realista, yo considero que ahí está el 90% del éxito. 

Como bien dice Séneca, la suerte es cuando convergen la oportunidad y el conocimiento, así que incluso hasta en la suerte, entonces influye mucho el conocimiento y la capacidad que tú tengas para ver la oportunidad que te lleve a la consecución de ese objetivo. 

Periodista: Más allá de los rituales habituales, como lanzar agua a la calle para que se vaya lo malo, o darle la vuelta al barrio con una maleta para viajar, entre muchísimos otros, ¿qué pequeños rituales o ejercicios de gratitud, de perdón, de liberación, podríamos incorporar para darle un sentido más profundo y terapéutico a este tránsito hacia el nuevo año? 

Psicóloga: Personalmente yo disfruto muchísimo estos rituales, me encantan. Para mí realmente ellos son muy liberadores y son rituales que caracterizan esta etapa. Por eso me gusta tanto porque realmente es un sello que le impregna a esta etapa.

Pero bueno, ciertamente hay quizás otros rituales u otras prácticas que podemos emplear que pueden ser de perdón, de liberación. Yo conozco personas que se graban a lo largo del año, pequeños cortos saliendo con amistades, compartiendo en familia, en un lugar bonito, en una experiencia extraordinaria que se sale de lo habitual, en una comida muy rica, y esos pequeños vídeos, que duran apenas uno o dos segundos, luego lo convierten en un vídeo y se queda como un recordatorio de lo que ha sido el año. 

Hay quien simplemente se pone a coger esa lista que escribió el primero de enero, por ejemplo, y ver a finales de año qué ha podido cumplir, qué ha podido lograr, qué de fantástico ha vivido. Hay quien simplemente se sienta a elaborar lo que pretende ser.

No tiene que ser solo en el plano profesional, en el plano de lograr algo que no haya logrado, sino trabajar en uno mismo, en ese sentido, o sea, en la consecución de objetivos en uno mismo. 

Periodista: ¿Qué mensaje le darías tú como especialista a quien siente que este año fracasó o que llega el 31 de diciembre con más cansancio que esperanza? 

Psicóloga: Eso puede ser. De hecho, a veces, desafortunadamente, hay muchas personas que llegan con esta sensación de fracaso o de desesperanza que no solo es un agotamiento físico, sino también agotamiento psicológico. Y pasa mucho, sobre todo, cuando las situaciones externas son demandantes, el trabajo, la situación económica, las pensiones familiares, las responsabilidades propiamente que se tienen en la familia, en la casa, que sabemos que no paran.

Yo realmente les invito, primero que todo, el ejercicio de respiración es increíble y está demostrado científicamente lo que logran calmarte. Hay

hay que desmitificar un poco también el rol de la terapia en estas situaciones, pero por supuesto, reunirse con las personas que le traen paz, hacer las actividades que reconfortan. 

El ejercicio es maravilloso. Hacer ejercicio a nivel neuropsicológico porque desprenden lo que se llaman las sustancias de la felicidad, los neurotransmisores de la felicidad, la oxitocina, la serotonina, la dopamina. 

El hecho de llegar a este fin de año ya es un regalo y tener la oportunidad de comenzar nuevamente un nuevo calendario, es sin dudas, lo mejor.