La alternativa busca disminuir la dependencia de combustibles fósiles, reforzar la resiliencia del sistema agroindustrial, asegurar la continuidad de una actividad económica que reporta beneficios al territorio y abre un nuevo capítulo de soberanía energética.
Al decir de Iraniel Portal Chaviano, director de la empresa filial de Servicios Técnicos Automáticos, esta entidad será la responsable de acometer el montaje en el grupo AZCUBA de cada proyecto y destacó que, en esta primera fase, la capacidad a instalar de paneles solares alcanza los 50 kilowatt.
Precisó que en estos empeños están ocupados para en el menor tiempo posible poner a punto los 42 kits previstos a nivel nacional, de los cuales, son 32 de 6,5 y el resto de 10 KW.
Según el joven directivo, en esta nómina aparecen varias empresas agroindustriales azucareras de la provincia. Heriberto Duquesne, de Remedios, y su destilería, se beneficiarán con un kit percápita con capacidad de 6,5 y 10 KW, respectivamente.
Con 6,5 KW también se inscriben las empresas agroindustriales azucareras Panchito Gómez Toro, George Washington, Héctor Rodríguez y Quintín Bandera.
Esta es una inversión que suma varios millones de pesos, pero solo por concepto de inversión de cada kit el monto ronda los 500 mil, acotó Portal Chaviano, director de esta entidad perteneciente a la empresa nacional ZETI.
Durante este intercambio pudimos conocer que la meta es mayor, este replanteo de la matriz energética no se detiene, para bien del sector, a fin de garantizar su sostenibilidad.
A esta iniciativa se sumó hace algún tiempo la Empresa Azumat Sucursal Villa Clara y comienza a abrir caminos la Biofábrica, actualmente convertida en empresa filial, ubicada en la Estación de Investigaciones de la Caña de Azúcar ETICA Centro, en Ranchuelo.
Aunque la energía solar en medio de la actual crisis energética ocupa un lugar protagónico, la biomasa de bagazo continúa siendo el complemento clave, la sinergia entre bagazo y paneles solares es la esencia de la nueva matriz en este sector.
Y como toda implementación, no está exenta de retos y desafíos, pues la transformación, además de tecnológica, es cultural.
