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Agua Purita, cuando el saber fluye como el agua
Fotos: Henry Omar Pérez Yera y cortesía de la fuente.

Agua Purita, cuando el saber fluye como el agua

Roxana Soto del Sol / ACN

Miércoles, 12 Agosto 2026 06:20

Reinaldo y Ernesto ignoraban entonces qué era un sistema de ósmosis inversa; desconocían el funcionamiento de sus membranas y la disposición de sus filtros, pero sí conocían una verdad que el tiempo y la costumbre habían vuelto invisible para su pueblo de Ranchuelo, municipio villaclareño donde el agua que llega a las casas arrastra gran concentración de sales y minerales que, consumidos durante generaciones, han dejado su huella en la salud de la comunidad.

Esa urgencia compartida, los llevó a indagar, imaginar y, finalmente, fundar el Proyecto de Desarrollo Local (PDL) Agua Purita, una iniciativa que hoy no solo provee agua de alta calidad, sino que ha transformado la vida de quienes padecen afecciones gastrointestinales y renales en el territorio.

La ósmosis inversa es un proceso de purificación que elimina contaminantes y sales disueltas para obtener agua potable de excelencia, funciona mediante la aplicación de presión para forzar el líquido a través de una membrana en sentido contrario al natural, con lo cual se retienen metales pesados, bacterias, virus y otras impurezas.

Agua Purita, cuando el saber fluye como el agua

«El PDL Agua Purita nace desde la necesidad que tenía el pueblo de no contar con un acueducto –explica Reinaldo Andino González, líder del proyecto junto a Ernesto Yander Torres Matos– vimos la idea del sistema de ósmosis, una tecnología novedosa en el nivel internacional, pero costosa y de difícil acceso. Desde México trajimos la maquinaria y el personal especializado que instaló la purificadora».

Se trata de una planta, pequeña, pero eficiente, con capacidad para producir de cuatro a cinco mil litros diarios, precisa.

«En un inicio pensamos que era mucho, confiesa Andino, pero ya nos dimos cuenta de que es poco, porque las personas han creado cultura. Antes comentaban que tenían un pozo en casa del que siempre habían consumido, pero ya entendieron que es cuestión de salud».

Agua Purita, cuando el saber fluye como el agua

El proceso de purificación resulta minucioso, se compone de tres pozos de aguas profundas, con bombas sumergibles de acero inoxidable y tubería de polipropileno random (PPR) —copolímero resistente a altas temperaturas y presiones— que tributan a la planta; allí, dosificadores de cloro desinfectan el líquido de forma automática, regulado a nivel de gota contra el volumen del tanque, narra uno de los gestores del proyecto con la pasión de quien se ha enamorado de una idea.

«Luego, a alta presión, el agua pasa por filtros pulidores y carbón activado para eliminar el cloro; después, resinas catiónicas quitan nitritos, minerales y sales pesadas, hasta que finalmente, atraviesa las membranas de ósmosis inversa, el corazón del sistema.

Un tanque de depósito, filtros pulidores, una lámpara ultravioleta y un sistema de ozono completan el ciclo: cada día, el equipo realiza chequeos de niveles de cloro y pH y, cada dos meses, un análisis físico-químico provincial verifica que el agua cumpla con todos los estándares de calidad».

Hasta la fecha, el impacto en la salud ha sido notable, tres pacientes de hemodiálisis, quienes antes tomaban agua hervida creyendo que era más segura, hoy consumen de la purificadora, y ya reconocen haber extendido el periodo entre cada sesión de hemodiálisis y muestran mejoría.

«A estas personas, el líquido, con un precio de 10 pesos cubanos por litro, se les facilita de forma gratuita, destaca Andino González, y un certificado las acredita como beneficiarias del proyecto, de ahí que Agua Purita no solo purifique, sino que protege a quienes más lo necesitan».

Agua Purita, cuando el saber fluye como el agua

Más que un simple negocio, este es un proyecto educativo, un esfuerzo por hacer comprensible la tecnología a una comunidad que durante generaciones bebió agua sin cuestionar su calidad.

«Hay pequeños cortos para niños, para que puedan entenderlo con otra metodología y contamos con un manual de operaciones con dibujos y colores, tanto para niños como para adultos, en aras de que aprendan qué es cada parte de la purificadora».

En las pantallas ubicadas fuera de la tienda, las personas se detienen a mirar; a la vez que se congregan frente a ellas para documentarse sobre una tecnología que hasta hace poco les era completamente ajena, y la curiosidad se ha convertido en conocimiento.

Esta labor educativa se extiende a las escuelas mediante un círculo de interés en la primaria José Martí, el cual se espera expandir a otros centros del territorio.

«Hemos querido incrementar estas alianzas y estamos esperando que se logre hacer realidad, porque la educación, como el agua, es un bien que debe fluir sin obstáculos», afirma Andino.

Agua Purita ha generado también empleo y servicios complementarios, por ello, hoy cuenta con cinco trabajadores directos, mientras otras personas se benefician a través de pluriempleo o asociación al PDL.

Además, la iniciativa incluye una brigada de chapeadores que ofrece mantenimiento de patios y jardines, fortalece el tejido comunitario y genera ingresos adicionales.

«Dentro de la comunidad se dice que ablanda muy bien los frijoles –comenta Andino entre risas, refiriéndose al agua purificada– así que esta es otra virtud que podemos añadirle».

Agua Purita es, en esencia, la constatación de que el agua limpia no es un lujo, sino un derecho; y debe fluir clara y transparente, como el saber, como la vida, como el empeño de quienes entienden que el futuro se construye gota a gota.