CMHW
Colectivo laboral de la fábrica de caderas "Jesús Menéndez" en el municipio de Sagua la Grande.
Colectivo laboral de la fábrica de caderas "Jesús Menéndez" en el municipio de Sagua la Grande. Foto del autor.

Agroazucareros villaclareños inmersos en implementación de transformaciones económicas

Ramón Ávalos Rodríguez

Lunes, 06 Julio 2026 07:42

Tras la reciente aprobación de las 176 transformaciones socioeconómicas del país, los agroazucareros villaclareños iniciaron un proceso de consultas y evaluación a fin de conocer el accionar de los colectivos para su implementación. 

La industria azucarera de la provincia, como la de toda la geografía cubana, se encuentra en una encrucijada, situación que apremia hallar salidas que le permitan al sector cambiar su actual situación, por lo que ahora el llamado es claro, desde productores individuales hasta empresas estatales no deben esperar para iniciar la puesta en práctica de las que sean posibles a cada nivel, levantarse ante las dificultades, avanzar y como dice un refrán popular “tomar el toro por los cuernos”.

Bajo ese prisma, voces desde el campo, la industria y todo el sistema de apoyo, no solo comparten su visión, también asumen con optimismo el compromiso de hacer las cosas bien, aun cuando el momento es difícil y transformar un sector otrora orgullo nacional.

Las nuevas regulaciones, que marcan un punto de inflexión en el modelo económico productivo del sector, abordan asuntos medulares como la descentralización de la gestión, la autonomía financiera, la flexibilización de los precios, la atracción de inversión extranjera y la diversificación productiva, entre otros, cambios, para lo cual deben prepararse de inmediato los colectivos y desatar las fuerzas del emprendimiento.

Ante las complejidades para encontrar solución a los problemas, caracterizadas por la carencia de combustibles y recursos de todo tipo, se impone asimismo el incremento de alternativas viables para cambiar el rostro de una actividad tan sensible para la vitalidad del territorio.  

Suena bien. Suena a lo que muchos trabajadores, técnicos y productores vienen reclamando desde hace años y el éxito dependerá de factores que van más allá del papel y del discurso. El camino no dejará de ser pedregoso. 

Las 176 transformaciones son, en definitiva, un paso en la dirección correcta. Pero un paso no es una carrera. La implementación será el verdadero examen. Habrá que romper inercias burocráticas, desatar nudos y, sobre todo, generar confianza, la industria azucarera podría tener una segunda oportunidad. Si no, estas medidas correrán la misma suerte que tantas otras: quedarán en el archivo de las buenas intenciones y no hay tiempo para más.