Al decir de Odlanier Rico, coordinador del grupo AZCUBA en la provincia, los efectos de esta crisis son palpables en las diferentes actividades que acomete la agroindustria más dulce del territorio, la cual apuesta una vez más por el rescate de maneras de hacer tradicionales y hasta artesanales para sobrevivir en medio de este panorama.
Si bien, hasta ahora, algunas iniciativas ha sido un salvavidas, el sistema agroindustrial en la geografía villaclareña no deja de enfrentar desafíos significativos, aun cuando los diferentes componentes del sistema agroindustrial, entre ellos UBPC, CPA y empresa estatal, no dejan de tener limitaciones para avanzar.
Con ese propósito está en marcha el programa de las 95 medidas, entre las que destacan las dirigidas a la seguridad biológica mediante la protección de los centros conocidos como CREE, de los cuales el sector cuenta con tres de ellos en el territorio.
Figuran entre otras medidas fortalecer los módulos pecuarios, impulsar los cultivos de ciclo corto y la cría doméstica de aves de corral, carneros y conejos.

Impulsar al empleo de la tracción animal, la fabricación de raspaduras, melado, vinagre y otro grupo de derivados de la caña en la que existen experiencias en cada lugar.
Asimismo, Odlanier llamó a aumentar la producción de carbón vegetal y leña para el consumo de trabajadores y las comunidades en esta situación excepcional y con fines exportables, que tributen ingresos en aras de adquirir recursos imprescindibles para avanzar.
Durante los diferentes chequeos de su cumplimiento Odlanier Rico ha insistido a directivos y colectivos laborales por un accionar más enérgico para tratar de paliar el desabastecimiento de combustible.
A pesar de los obstáculos, la creatividad y la resiliencia de los agroazucareros villaclareños ha sido clave para adaptarse, aun cuando los desafíos son considerables.
