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A pocas horas para endulzar la geografía agro azucarera villaclareña

A pocas horas de endulzar la geografía agroazucarera villaclareña

Ramón Avalos Rodríguez

Martes, 13 Enero 2026 12:53

Todo está a punto para que, dentro de pocas horas, se dé el pistoletazo de salida a uno de los momentos más esperados en el calendario agroazucarero: el inicio de la zafra en Villa Clara.

Este evento no solo marca el comienzo de una intensa temporada de cosecha, sino que también simboliza el latido de la economía local y de la provincia.

Por estos días, el batey del central “Quintín Bandera” de Corralillo, normalmente tranquilo, volverá a cobrar una vida diferente. Se llenará de un bullicio contagioso que irradia esperanza y trabajo. 

La zafra es un momento clave en el ciclo agroindustrial que transforma la rutina de los habitantes del batey. Los hombres y mujeres se preparan para enfrentar largas jornadas de trabajo bajo el sol, con el aliado y, a veces, enemigo del clima, que determina el éxito de la cosecha. El ruido de cosechadoras, tractores, camiones y el pito del central se aliñará con la risa de trabajadores que resuena en el aire, creando un ambiente de esfuerzos y unidad.

A pocas horas para endulzar la geografía agro azucarera villaclareña

La zafra que en breve iniciará promete ser particularmente más difícil que la anterior, tras tiempos marcados por las carencias de recursos.

En medio de ese escenario le corresponde a la organización sindical de conjunto con los directivos jugar un papel fundamental, para cumplir este encargo vital para la economía y la sociedad.

Así, cuando se escuche el pitazo que marcará el inicio del dulce zafarrancho, la zafra no solo simbolizará el comienzo de una temporada de trabajo; representará también la perseverancia y la esperanza de un colectivo laboral que se niega a rendirse.

Cuando comience el corte de las primeras plantaciones en la empresa agroindustrial azucarera “Quintín Bandera”, también se cosechará el sueño de hombres y mujeres empeñados en brindar su decisivo aporte, mientras en el batey, la alegría será palpable, y la zafra convertida en una celebración de vida y comunidad.