No se trata de una artesanía cualquiera, sino de la confección del "año viejo", un muñeco de trapo y paja que, cargado de simbolismo, aguarda su destino bajo las estrellas de la última noche.
Esta figura, hecha con los retazos de lo que ya no sirve, nace del ingenio popular, para dar forma tamgible a todo aquello que se quiere dejar atrás.
La construcción del muñeco en sí es un ritual comunitario, se parte una funda o saco viejo, que se rellena de paja o esponja, para formar un tronco.
Escuche el pódcast íntegro en iVoox:
