En las actuales circunstancias, pensar en Fidel y en la responsabilidad histórica que le cabe a esta Isla ante la historia y el mundo, ante las miles de personas a las que ha tendido su mano amiga, a los que se inspiran en Cuba mirándose en ella como espejo de lucha y resistencia, a los que solidariamente batallan en el mundo por nuestras causas, es un imperativo