Incluye el testimonio de batas blancas que cruzan fronteras, de soldados que lucharon por la libertad de otras tierras y de maestros que han llevado la luz de las letras a los rincones más oscuros. Y es que a los cubanos se les reconoce por el internacionalismo, un principio que, como dijo nuestro Comandante en Jefe, Fidel Castro, “es saldar nuestra propia deuda con la humanidad”.
El espíritu solidario nació con la Revolución y se formalizó en 1963, cuando partió la primera brigada médica a una Argelia recién independizada.
Seis décadas después, el balance marca pautas a nivel global. Más de 600 mil profesionales de la salud en el país han llegado a numerosas zonas vulnerables del planeta para salvar alrededor de 12 millones de personas. Hoy los colaboradores médicos cubanos trabajan activamente en 56 países.
Pero la cooperación no conoce de pandemias ni desastres. Apoyaron la lucha contra el ébola, llegaron a 42 países durante la COVID-19, incluso a la duramente afectada Lombardía, en Italia. Y cuando la tierra tembló en Turquía y Siria en 2023, los profesionales cubanos llegaron en menos de 48 horas para asistir a las víctimas.
Sin embargo, la solidaridad cubana no solo cura cuerpos; también ilumina mentes. El proyecto de becas para estudiantes del tercer mundo en la isla de la juventud, el trabajo en Nicaragua de la brigada de maestros Augusto César Sandino y la escuela latinoamericana de medicina resultan ejemplos palpables.
A la nación del Caribe se deben más de 10 millones de alfabetizados en 30 naciones gracias al método Yo sí puedo. A Nicaragua, Venezuela, Bolivia se sumó en septiembre de 2025, Honduras, declarado “territorio libre de analfabetismo”. Un logro que la UNESCO, calificó como un “hito histórico a nivel mundial” y un “ejemplo de hermandad y cooperación con la República de Cuba”. Los beneficiados con este programa lo agradecen, desde Argentina llegan las experiencias.
El internacionalismo cubano también tiene un capítulo de sacrificio y lucha por la liberación. Se llama Operación Carlota. En noviembre de 1975, Cuba respondió al llamado de Angola recién independizada, invadida por el ejército del apartheid sudafricano. Fue la misión militar internacionalista más larga (16 años) de carácter masivo, más de 400 mil soldados, maestros, doctores e ingenieros de este archipiélago sirvieron en el país hermano.
Más de 2 mil de ellos perdieron la vida. La victoria en la batalla de Cuito Cuanavale en 1988 resultó decisiva para Preservación de la independencia y la integridad territorial de Angola.la independencia de Namibia y el aceleramiento del fin del apartheid en Sudáfrica.
Nelson Mandela lo resumió así: “El pueblo cubano ocupa un lugar especial en el corazón de los pueblos de África".
Este sentimiento, que para los cubanos es sinónimo de patriotismo, ha sido reconocido y elogiado por líderes mundiales, quienes ven a Cuba como faro de los pueblos que luchan por la justicia.
Desde 1960, la primera intervención del Comandante Fidel Castro en Naciones Unidas, marcó la postura de la mayor de las Antillas. La defensa de la soberanía de los pueblos y la diplomacia comprometida con las causas del sur marcaron el rumbo de esta pequeña isla del Caribe.
Así, con una convicción que sigue viva, los hijos de esta tierra estamos seguros de que la verdadera patria se extiende hasta donde llega la solidaridad.
