Al cierre de la cita -que tuvo lugar entre el 8 y el 10 de octubre- por unanimidad, 372 delegados de 43 países acordaron luchar contra el genocidio del pueblo cubano a manos de la Casa Blanca y respaldaron su decisión de construir una nación soberana, independiente y socialista.
Así lo informó el diario La Jornada, que además, destacó la exigencia trascendida en el evento de poner fin de forma inmediata al bloqueo económico, comercial, financiero y energético que el gobierno de Estados Unidos impone a la Isla. De igual forma, se exhortó a respetar la soberanía de la Mayor de las Antillas, y de las demás naciones de América Latina.
Cuba «es una nación de paz y no constituye una amenaza para ninguna nación del continente y, en ocasión de centenario de nacimiento de Fidel Castro, ratificamos nuestro firme y permanente respaldo a la Revolución Cubana», reseña la nota.
En la jornada del viernes, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, intervino vía virtual en el XXX Seminario. En su intervención advirtió que el bloqueo «es una amenaza real y permanente» no solo para la nación caribeña, sino «para la paz, la estabilidad y la seguridad de la región». Asimismo, alertó que cualquier Estado soberano podría quedar sujeto a medidas similares en el futuro. Frente a este escenario, ratificó que «la convicción de lucha es que Cuba vencerá y no se rendirá».
En su mensaje envió un «cálido, fraterno y fuerte abrazo» al pueblo mexicano y a la presidenta Claudia Sheinbaum, a la par que agradeció «infinitamente su invariable respaldo y compromiso» con Cuba.
En el espacio fueron condenados también la agresión y los crímenes de guerra y lesa humanidad cometidos contra Palestina y los pueblos que luchan por su soberanía. Al respecto, los delegados demandaron «el cese inmediato de las políticas de limpieza étnica y la intensificación de la colonización de Cisjordania y demás territorios ocupados por Israel».
En ese sentido, se alzaron los pronunciamientos a favor del establecimiento del Estado palestino libre, independiente y soberano y la aplicación de las órdenes de aprehensión de la Corte Penal Internacional contra Benjamin Netanyahu.
