En comparecencia en el espacio televisivo Mesa Redonda, el titular del ramo, Alberto López Díaz, precisó cómo las sanciones y las limitaciones a la entrada de combustible han repercutido en la logística para la distribución de productos, la cancelación de negocios y el encarecimiento de importaciones al acudir a mercados más lejanos, sobre todo con un impacto marcado en renglones sensibles para la población como la leche y el pan, entre otros.
Ejemplificó en este sentido las dificultades que han impedido concluir la distribución de la leche en polvo de la canasta familiar normada que, aún encontrándose esta en el país, se han presentado problemas debido a la falta de combustible para transportarla.
Precisó, no obstante, que el país ha concedido máxima prioridad a este apartado y ha desplegado el mayor esfuerzo para garantizar mil 500 toneladas de leche en polvo al mes destinadas al consumo de más de 331 mil niños, así como la leche fluida, las dietas de 15 mil 026 niños con enfermedades crónicas y más de 16 mil embarazadas.
A pesar de ello, acotó, persisten las principales inconformidades relacionadas con la dilación de los tiempos de entrega por las mismas tensiones que genera la cuestión energética.
López Díaz señaló que a pesar de las estrategias por mitigar efectos de la política de asedio existe un impacto extraordinario en la producción de alimentos y los aseguramientos a las cadenas de suministros, valorados en más de 450 millones de dólares de costo al Minal en el año 2025, mientras se estima que con 398 millones anuales bastaría para garantizar los productos esenciales a la población.
Añadió además que frente a estas limitaciones el sector no se ha quedado de brazos cruzados y ha dado pasos importantes con la aprobación de esquemas financieros cerrados para los grupos empresariales, las autorizaciones para la adquisición de recursos en divisas, la aplicación de sistemas de estimulación y bonificaciones, la entrega de licencias, los encadenamientos productivos con nuevos actores económicos y los trabajos acelerados en el cambio de la matriz energética.
En ese último apartado, subrayó que cuentan ya con alrededor de tres mil 800 megawatts (MW) de potencia instalada, con perspectivas de cerrar el año con más de cinco mil, mientras se avanza en la compra de más de 60 triciclos eléctricos para apoyar en la distribución de la canasta familiar.
Las principales opciones parten de generalizar buenas prácticas, aprovechar el recurso humano que es una de las principales fortalezas en medio de tantas complejidades, y el fortalecimiento de la Empresa Estatal Socialista mediante el Decreto-Ley 114/2025 “De la asociación entre entidades empresariales estatales y no estatales” con el empeño de encontrar salidas a cada situación que se pueda presentar, valoró.
En el programa también comparecieron representantes de los grupos empresariales del Minal como la Agroalimentaria y la pesquera, que brindaron las diferentes perspectivas e impactos de las medidas en cada uno de estos apartados y las acciones que impulsan para sortear las imposiciones de Washington.
