En esta finca, que abarca 68 hectáreas, 27 están dedicadas a la producción de tabaco, mientras que el resto se utiliza para cultivos diversos que aseguran la alimentación de los trabajadores y contribuyen al consumo social.
Díaz-Canel destacó los buenos resultados obtenidos a través de la innovación, especialmente en el proceso de cura controlada del tabaco, que ha permitido reducir el tiempo de este proceso de 45 a solo 20 días.

Acompañado por Roberto Morales Ojeda, integrante del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central del Partido, y las máximas autoridades de Vueltabajo, se interesó por la fuerza de trabajo, un centenar de hombres, en su mayoría jóvenes que estuvieron desvinculados del empleo.
De 35 años de edad y nominado este año a Hombre Habano, Reinel lleva 13 años dedicado el principal rubro exportable de la agricultura cubana y cuenta, además, con una escogida particular.
En la finca también se produce arroz, frijoles, plátano, huevos para el autoabastecimiento familiar y de los trabajadores.
Asimismo visitó la Empresa de Productos Lácteos y Confitería Raúl Fornet. Allí se han arrendado espacios a diversos actores económicos, lo cual ha permitido incrementar las ofertas a la población.
“Este es el camino del encadenamiento productivo”, consideró el presidente luego de visitar las mipymes De Rojas y J&Jsergen, ubicadas en áreas arrendadas a la Empresa de Productos Lácteos. Los ingresos que ambas obtienen les permiten cumplir con encargos estatales en varios sectores.

El mandatario también llegó hasta el hospital provincial Abel Santamaría, un centro esencial para la atención de la población en Pinar del Río, donde la complejidad económica del país ha impedido llevar a cabo todas las acciones de mantenimiento necesarias.
Tras visitar la sala de hemodiálisis, Díaz-Canel llegó a la de neonatología, inaugurada hace dos años y considerada una de las mejores del país. Allí conoció que el colectivo está integrado, en su mayoría, por mujeres muy consagradas.

