Con el objetivo de transmitir información sobre temas de actualidad de la nación, Díaz-Canel sostiene un encuentro con medios de prensa nacionales y extranjeros, que es transmitido en vivo por Canal Caribe, el sistema de la radio cubana y plataformas de redes sociales.
Hemos enfrentado las máximas presiones de la principal potencia del mundo
Al iniciar su comparecencia ante los medios, el primer secretario del Partido Comunista de Cuba y presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, aseguró que la dirección del país conoce las preocupaciones de la población, y también “las intensas campañas mediáticas de calumnia, odio y guerra psicológica que se tratan de imponer”.
Precisamente, este encuentro se realiza para poder explicar las proyecciones de gobierno, las maneras en que se está trabajando para salir de la situación en el menor tiempo posible y, sobre todo, la disposición, la voluntad y el empeño con el que se está trabajando.
“Hemos tenido que hacer un grupo de valoraciones en el Buró Político, el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros, en el Consejo de Defensa Nacional y ahora acabamos de tener un encuentro en el Consejo de Ministros para actualizar el plan a ejecutar a partir de las directivas de gobierno para enfrentar un desabastecimiento agudo de combustible”, explicó el mandatario.
Ante la interrogante de Oliver Zamora, corresponsal de RT en Cuba, sobre la “retórica de colapso” que ha comenzado a fortalecerse desde el gobierno de Estados Unidos, Díaz-Canel explicó que está muy relacionada con la teoría del “estado fallido” y un grupo de construcciones con las que el gobierno de Washington ha tratado de caracterizar la situación cubana.
Precisamente, a criterio del mandatario, esta teoría del colapso está asociada a ese empeño del gobierno de los EE.UU. para derrocar a la Revolución cubana. “Hay dos direcciones fundamentales, la asfixia económica que data desde los años 60 con el Memorando Lester Mallory y la agresión militar”.
De hecho, agregó Díaz-Canel, esta primera dirección está sintetizada en una de las declaraciones del presidente de los Estados Unidos cuando dijo que habían aplicado contra Cuba todas las presiones posibles. “Reconoció entonces que no hay Estado fallido, sino uno que ha tenido que enfrentar con mucha resistencia las máximas presiones de la principal potencia del mundo; una potencia que además tiene basamento imperial y un propósito hegemónico de dominación”.
La segunda dirección es la agresión militar, cuando Trump aseguró en su discurso que no quedaba otra opción que no fuera “ocupar el lugar y arrasar”.
“Tenemos presente esa teoría de asfixia económica en los 67 años de Revolución, con el surgimiento del bloqueo. Todas las generaciones de cubanos desde los primeros años de la Revolución hasta las más actuales vivimos bloqueados y nacimos bajo los signos de esa aflicción económica. Siempre hemos tenido carencias y dificultades complejas. Hemos tenido que funcionar en medio de vicisitudes, de imposiciones y de presiones que no se le imponen a nadie en el mundo, y mucho menos de una manera tan prolongada”, explicó el primer secretario del PCC.
En este sentido, dijo que el colapso está en la filosofía imperial, pero no en la mentalidad de los cubanos.
“El colapso no se puede asociar solo a las presiones y a las intenciones de un gobierno imperial. En nuestra visión está el concepto de la resistencia, de la resistencia creativa que tiene que ver con la defensa de las ideas en las que creemos, de las convicciones, de la victoria. No soy idealista. Sé que vamos a vivir tiempos difíciles, lo hemos hecho antes, pero los vamos a superar entre todos, con resistencia creativa, con el esfuerzo y con el talento de la mayoría de cubanas y cubanos”.
El vínculo con Venezuela no se puede catalogar como una relación de dependencia
Sobre el estado de las relaciones bilaterales entre la mayor de las Antillas y Venezuela, Díaz-Canel aseguró que el vínculo con el país sudamericano no se puede catalogar como una relación de dependencia.
“Verla de esa manera es restringirla, reducirla a un intercambio de mercancías y servicios, y esa no es la realidad de la relación que hemos tenido con Venezuela. Desde que Chávez encabezó la Revolución Bolivariana, se tejió toda una relación de cooperación, de colaboración con un principio solidario, de complementariedad, como dos países hermanos, amigos que podían aprovechar las potencialidades de cada uno en función de esa integración”, refirió el mandatario.
De hecho, recordó que gracias a esa cooperación surgió hace más de 25 años el Convenio de Colaboración Integral entre Cuba y Venezuela, el cual abarcó los temas de energía, soberanía alimentaria, educación y alfabetización, formación de cuadros y recursos humanos, industria, minería, telecomunicaciones e intercambio cultural y político. “Ese convenio trascendió a las relaciones de Cuba y Venezuela”, consideró, al rememorar que cuatro años después surgió el Alba-TCP, extendiendo los beneficios de esa relación a un grupo de países en América Latina y el Caribe.
“Posteriormente, el Alba-TCP apoyó también a Petrocaribe, un grupo de proyectos con un enfoque energético, orientados hacia la justicia social, la equidad, las oportunidades y el beneficio mutuo, el desarrollo de los pueblos, ya no solo de Venezuela y Cuba, sino de América Latina y el Caribe”, dijo el mandatario.
Ahí está reflejado el concepto de integración, enfatizó, “esa integración que soñaron Martí y Bolívar, que defendieron Fidel y Chávez, y con la que todos nosotros estamos comprometidos”.
Sobre los resultados, Díaz-Canel destacó que no hay ningún bloque de integración regional que haya logrado en tan poco tiempo los éxitos sociales del Alba TCP, “que nació como parte de esa relación estrecha entre Cuba y Venezuela”. En especial, señaló la Misión Milagro que le devolvió la visión a más de 3,5 millones de latinoamericanos, no con un enfoque comercial, sino de justicia social y equidad.
También, resaltó entre los logros de ese convenio el método cubano de alfabetización “Yo sí puedo”, donde cuatro países se declararon territorios libres de analfabetismo.
“Desde que Cuba se declaró primer territorio libre de analfabetismo en América Latina y el Caribe, ¿cuántas décadas pasaron para que otras naciones lo pudieran lograr?”, preguntó el dirigente al tiempo que recordó que fue gracias a ese concepto de complementariedad e integración en un sistema de relaciones no basadas en el egoísmo, sino en los conceptos más humanistas, a partir de un enfoque de no dejar a nadie atrás.
Por supuesto, añadió, entre Cuba y Venezuela se tejieron relaciones económicas, comerciales, proyectos de colaboración importantes en temas energéticos y de prestación de servicios médicos, que se compensaba en una parte con combustible.
“En otro momento sí cubrían todas las necesidades de combustible de nuestro país, pero en los tiempos más actuales no, porque hay que recordar que Venezuela ha estado sometida a sanciones, a medidas coercitivas, presiones que han afectado ese intercambio”, explicó el presidente.
Luego, agregó, comenzó el bloqueo energético y naval a Venezuela que ha impedido que barcos de ese país, incluso de otras naciones con combustible venezolano, lleguen a Cuba.
“La situación se recrudece más aún con la orden ejecutiva que en días pasados firmó el gobierno de los Estados Unidos, para manipular a través de amenazas con aranceles a los países que suministran petróleo a Cuba. Con ese pretexto, prácticamente han impuesto un bloqueo energético a nuestro país”.
Sobre el futuro de las relaciones de Venezuela, dijo que “está en la manera en que seamos capaces de construir ese futuro desde la situación presente, de una Venezuela que ha sido agredida, a la que ilegalmente le secuestraron el presidente, a quien mantienen en una prisión en Estados Unidos”.
“Nosotros no imponemos colaboración. Nosotros damos colaboración, compartimos colaboración, compartimos con solidaridad cuando un gobierno o los pueblos nos lo piden. Y bajo ese concepto hemos mantenido en estos años esa colaboración con Venezuela”, dijo.
Guiados por los preceptos martianos, los cubanos tenemos sentimientos muy fuertes por Venezuela. “Mientras el gobierno venezolano propicie, defienda que haya colaboración, Cuba estará dispuesta a colaborar”, enfatizó.
Cuba no está sola
Sobre el apoyo de otros países a Cuba, el mandatario explicó que se recibieron muestras de manera inmediata. “Voceros de cancillerías, partidos políticos, embajadas, líderes internacionales, movimientos que agrupan países, congresistas demócratas y eurodiputados. La presidenta Claudia Sheinbaum prácticamente en todas sus Mañaneras responde preguntas que tienen que ver con la posición de México y su apoyo a Cuba. Hoy conocimos una Declaración del Movimiento de Países No Alineados y otra del Grupo de Países Amigos de la Carta de las Naciones Unidas”.
También, mencionó las conversaciones telefónicas entre el presidente chino, Xi Jinping, con el presidente ruso, Vladímir Putin. “Se manifestó el apoyo, el compromiso y la decisión de continuar la colaboración y la cooperación con Cuba y Venezuela”.
En sentido general, explicó el mandatario que a nivel diplomático y de discursos se ha recibido apoyo de muchos países, “pero detrás de esos discursos hay más cosas, cosas que tampoco podemos explicar abiertamente porque el enemigo está en una persecución de todos los caminos que se le pueden abrir de Cuba”. “Sí les puedo asegurar, con todo sentido de responsabilidad, que Cuba no está sola”.
“En estos momentos hay personas, gobiernos, países, instituciones, empresas que están dispuestos a trabajar con Cuba, y que ya nos han hecho llegar vías, mecanismos, intenciones de cómo podemos hacer”, señaló.
“La persecución energética, la persecución financiera, el recrudecimiento del bloqueo con estas medidas coercitivas es tal, que sabemos que tenemos que hacer un trabajo muy fuerte, muy creativo, muy inteligente para sortear todos esos obstáculos”, dijo.
“El mundo no puede dejarse avasallar, humillar, no puede permitir que la fuerza aplaste el multilateralismo”, respondió el primer secretario del Partido Comunista de Cuba a la pregunta de la Agencia de Noticias Xinhua, sobre qué pueden hacer los países del Sur Global para apoyar a la mayor de las Antillas en el complejo escenario energético, a raíz de la orden ejecutiva del gobierno estadounidense que refuerza el bloqueo petrolero.
Al observar lo ocurrido en Venezuela, la intervención militar de EE.UU., y las posteriores amenazas a países como Cuba, México, Colombia, Groenlandia, sacamos aprendizajes y lecciones. “Uno piensa en qué podía hacer el mundo”.
“Los países tienen que entender, los pueblos tienen que entender, qué es lo que está pasando. Tienen que entender que estamos enfrentando todos en el mundo, sin excepciones, una guerra que es política, que es ideológica, una guerra que tiene también un componente cultural y una guerra que tiene un componente comunicacional, un componente mediático”, comentó.
Explicó que este es el concepto de una guerra no convencional, de una guerra de cuarta generación que combina todos estos elementos y otros más.
“¿Por qué es una guerra ideológica? Porque se está tratando de imponer el pensamiento hegemónico de la principal potencia imperialista del mundo. ¿Por qué es una guerra cultural? Porque para que prime la hegemonía de esa potencia a nivel mundial, tienen que romper los nexos y las raíces culturales de los pueblos. Tienen que hacer todas las maniobras posibles para que los pueblos vean como obsoleta su cultura, su historia. Estoy hablando de la cultura en el sentido más amplio posible, que la gente reniegue su identidad, que la gente se avergüence de su historia para que entonces puedan asimilar y le impongan los paradigmas y los patrones de esa filosofía hegemónica, de esa filosofía imperial”, dijo.
Agregó que también es una guerra mediática. “Hemos visto todas las fases de la agresión a Venezuela, la manera en que se manejaba la opinión pública nacional e internacional, la manera en que actuaban los medios, en que actuaban las redes sociales”.
“Una importantísima guerra psicológica la están aplicando contra Cuba hoy, una guerra de presiones para fracturar la unidad, para crear desconfianza, para promover incertidumbre, son elementos que demuestran la perversidad en la política estadounidense”, señaló el presidente.
“Los pueblos, los gobiernos, las naciones del Sur Global tienen que entender esto, comprender qué es lo que está en disputa: ¿Cuáles son los escenarios en los que está esa disputa? ¿Qué es lo que nos están ofreciendo como futuro en este presente tan brutal? Y entonces, a partir de ahí, buscar la articulación, la unidad, una unidad que no puede ser solo de discurso, sino también de acción, de denuncia constante, de buscar toda la integración en bloques posible en un mismo frente, defender ideas, buscar también acciones económicas, comerciales y de cooperación para defender el multilateralismo”.
El presidente consideró que hay bloques que en estos momentos están teniendo liderazgo en ese sentido, como el de los BRICS, “que ofrece una perspectivas distintas para el Sur Global”. “Las propias relaciones de China y Rusia con los países del sur es distinta. La Unión Euroasiática, el Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77, tienen un papel fundamental en esto”.
De acuerdo con Díaz-Canel, el Sur Global debe unirse en una movilización antihegemónica y antifascista.
“Se está actuando como si fueran las hordas hitlerianas cuando se agrede a un país, cuando se avasalla al mundo, cuando se secuestra un presidente o cuando se cometen acciones criminales contra embarcaciones, contra personas, de manera extrajudicial, sin ningún elemento de legalidad”.
“No me atrevería a decir en concreto acciones que pienso se podrían hacer, porque sería comprometer demasiado a otros. Pero hay caminos. Estoy seguro que hay caminos. Lo que pasa que para abordar esos caminos y para lograr esa integración todos nos tenemos que mostrar en el Sur Global con valor y con coraje”, opinó.
Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos
Sobre el diálogo con el gobierno de Estados Unidos, Díaz-Canel recordó que la historia de las relaciones entre ambos países después del triunfo de la Revolución se ha caracterizado por una asimetría, marcada por la imposición de un bloqueo económico, comercial y financiero durante tantos años, sostenido y recrudecido en los momentos actuales.
“Siempre ha existido dentro de EE.UU, y también a nivel internacional, un grupo de personas y organismos que han favorecido rutas, puentes, espacios de diálogo o canales de comunicación. Y muchas veces se ha logrado”, dijo Díaz-Canel, y explicó que, entonces, “se ha hablado como iguales sobre temas en los que se puede compartir, incluso con criterios diferentes, pero que se deben abordar de manera común, porque estamos en una misma área geográfica”.
El presidente señaló que Cuba y Estados Unidos son países vecinos muy cercanos, que comparten preocupaciones por temas migratorios, temas de seguridad, temas de lucha contra el narcotráfico, de lucha contra el terrorismo. Asimismo, temas medioambientales sobre los mares y los alrededores del Golfo de México, las corrientes marinas, y otros temas que tienen que ver con la colaboración científica y los intercambios académicos.
“Hay una agenda de temas que se pueden tocar. Y siempre ha existido una posición histórica de Cuba, una posición que la definió y la defendió el Comandante en Jefe Fidel Castro, que la continuó el General de Ejército Raúl Castro; y que a mi modo de ver es inalterable y es invariable en los momentos actuales.
Cuba está dispuesta a un diálogo con los Estados Unidos. A un diálogo sobre cualquiera de los temas que se quiera debatir. ¿Con qué condiciones? Sin presiones, bajo presiones no se puede dialogar. Sin precondicionamiento, en una posición de iguales. En una posición de respeto a nuestra soberanía, a nuestra independencia, a nuestra autodeterminación, sin abordar temas que nos laceran y que podamos entender como injerencia en nuestros asuntos internos”.
El presidente dijo “que de un diálogo como ese, se puede construir una relación entre vecinos civilizada, que le podría aportar un beneficio mutuo a nuestros pueblos, a los pueblos de las dos naciones. Las cubanas y los cubanos no odiamos al pueblo norteamericano, reconocemos valores del pueblo norteamericano, valores de su historia, valores de su cultura”.
“Cuando hemos tenido oportunidad de que existan espacios de encuentro entre nuestros pueblos en diferentes sectores, en el sector científico, en el sector deportivo, en el sector religioso, en el sector cultural, en el sector de la salud, incluso diálogo a nivel político, hemos encontrado que hay muchas cosas en las que podemos trabajar juntos sin prejuicios, que pueden aportarle muchísimo; o visto de otra manera, de cuántas cosas privamos a ambos pueblos por esa política decadente, por esa política prepotente, por esa política criminal de bloqueo; y la persistencia en ese bloqueo al punto de haberlo recrudecido en los momentos actuales y lo siguen recrudeciendo, siguen apretando las tuercas de ese bloqueo”, comentó Díaz-Canel.
Agregó que la agenda para unas conversaciones podría abarcar todos estos temas. “Esa es nuestra posición, es una posición también de continuidad, y yo creo que es posible”, dijo.
La doctrina militar es la concepción de la guerra de todo el pueblo

Respondiendo a la pregunta de Juventud Rebelde sobre en qué momento de la preparación militar se encuentra el país, teniendo en cuenta las preocupaciones que se suscitaron en la población por la nota oficial publicada recientemente sobre las medidas a adoptar ante un eventual paso al estado de guerra, el presidente aclaró que “prepararnos es un derecho soberano”
“Indudablemente, puede existir preocupación en la población, pero es menor, porque la población está participando de esa preparación para la defensa. La preocupación es de otros. De ese enjambre anexionista que tenemos por ahí, de los que empiezan a flaquear, de los que se empiezan a mostrar cobardes o débiles ante las presiones y la guerra psicológica que nos están haciendo, ante los anuncios de una posible agresión militar o de seguir recrudeciendo el bloqueo a Cuba con las consecuencias que puede traer para nuestro pueblo. Y hay una realidad, Cuba es un país de paz”, comentó.
El presidente recordó que la doctrina de defensa o la doctrina militar de nuestro país es la concepción de la guerra de todo el pueblo, que es un concepto de defensa de la soberanía y la independencia del país, y que no contempla en ningún momento, en ningún acápite, en ningún concepto, la agresión a otro país. “Nosotros no somos una amenaza para los Estados Unidos”.
Agregó que el que constantemente está hablando de agresiones, y que ha levantado la retórica insultante sobre la posible agresión a Cuba, ha sido el gobierno de Estados Unidos. “Los revolucionarios sabemos lo que vale defender una revolución. Es un deber soberano nuestro, ante un peligro de agresión, prepararnos para la defensa”, subrayó.
Relató que cuando se hizo el análisis de lo ocurrido el pasado 3 de enero en Venezuela, de las implicaciones y de las amenazas para el área de América Latina y el Caribe y para Cuba, “una de las prioridades que establecimos fue desplegar un plan de preparación para la defensa bajo el principio de la guerra de todo el pueblo”.
Dijo que este concepto comprende la preparación de todo el sistema defensivo territorial de nuestro país en todos sus eslabones, desde la zona de defensa del municipio, de la provincia, hasta el Consejo de Defensa Nacional. También de las unidades regulares del ejército, de las brigadas de producción y defensa de las milicias de tropas territoriales y de las estructuras en zonas de defensa de las agrupaciones especiales, “para elevar nuestros niveles de preparación para la defensa, lo cual es legítimo e incluso contemplado en nuestra constitución”.
El presidente recordó que se han declarado todos los sábados como días nacionales de la defensa y entonces de manera gradual y sistemática todos nuestros sistemas defensivos, todos los componentes de nuestro sistema defensivo territorial se están preparando. “Nosotros estamos participando en esa preparación”.
En el Consejo de Defensa Nacional actualizamos todos los planes para enfrentar una agresión, dijo el presidente y recordó que la nota oficial que se publicó recientemente decía exactamente así: En cumplimiento de las actividades previstas para el Día de la Defensa y con el objetivo de incrementar y perfeccionar el nivel de preparación y cohesión de los órganos de dirección y del personal, este sábado se reunió el Consejo de Defensa Nacional para analizar y aprobar los planes y medidas del paso al estado de guerra como parte de la preparación del país bajo la concepción estratégica de la guerra de todo el pueblo.
“No está diciendo que pasamos al estado de guerra, sino que nos estamos preparando para sí hay que pasar al estado de guerra en algún momento. Por lo tanto, la realidad es esta y todo lo demás es una manipulación. La cual enseguida fue acogida por todo el sistema de medios de intoxicación mediática que existe defendiendo los intereses del gobierno de Estados Unidos”.
“Nuestro pueblo está participando en las actividades de preparación para la defensa”, dijo.
Cuba no es un país terrorista: Cuba tampoco es una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos
Jorge Legañoa, periodista y presidente de Prensa Latina, indagó sobre la narrativa norteamericana de que Cuba protege terroristas, uno de los pretextos para considerar a la mayor de las Antillas como una “amenaza inusual y extraordinaria” para Washington, a lo que Díaz-Canel respondió que quien ha promovido actos terroristas contra nuestro país es, precisamente, el gobierno de Estados Unidos.
“Cuando se repasa la historia de la Revolución Cubana podemos encontrar con qué sistematicidad, intensidad y perversidad ha actuado el gobierno de los EE.UU. al promover actos terroristas contra la Revolución. Ahí están los más de 600 intentos de atentado a nuestro Comandante en Jefe o los bandidos en el Escambray, en Villa Clara, Cienfuegos y Sancti Spíritus, que ejecutaron a campesinos y a revolucionarios, entre ellos, un joven alfabetizador como Manuel Ascunce. Y si hay algo común en todos esos hechos, en todas esas expresiones de terrorismo, es que han sido organizadas, financiadas y apoyadas por los gobiernos de los Estados Unidos”, explicó.
Asimismo, mencionó el crimen contra el avión de Barbados, uno de los hechos más recordados en el país por su connotación que tuvo, donde perecieron 73 personas.
“Hoy conocemos de planes para hechos terroristas que están siendo apoyados, financiados y se están preparando en los Estados Unidos para agredir a Cuba en un momento como este. En su momento, haremos la denuncia”, agregó el mandatario.
“¿Cómo se puede hablar de terrorismo en Cuba, un país que ha sido víctima de terrorismo por parte de ese que nos está acusando?”, preguntó. “Es una desfachatez, una inmoralidad, una manipulación, una mentira, una calumnia”, denunció el presidente.
Y hay hechos recientes que evidencian la deshonestidad del gobierno de Estados Unidos, al promover la temática del terrorismo culpando a Cuba, agregó el mandatario. “Recordemos que, cuando faltaban pocos días para que se se entregara la presidencia de los EE.UU., el actual presidente nos incluyó en la lista de países que supuestamente apoyan el terrorismo”.
Sobre las consecuencias de esta medida, dijo que esa supuesta calificación de terroristas ha recrudecido el bloqueo y los daños que causa al país desde el punto de vista financiero al impedir que un grupo de entidades y empresas trabajen con Cuba.
“Es una medida totalmente coercitiva y de presión. Nos pusieron ese cartel, esa definición, esa clasificación y nos incluyeron en esa lista espuria sin prueba ninguna. Biden mantuvo esa posición en su mandato hasta los últimos días en los que nos sacó de la lista; luego, Trump nos volvió a incluir”, recordó Díaz-Canel.
Por lo tanto, añadió, están reconociendo que no había ninguna prueba para meternos en esa lista. “¿Realmente la lista responde a una valoración justa, a una valoración con pruebas de que un país es terrorista? ¿O es una manipulación también política que responda a los intereses de las administraciones de los Estados Unidos? Entonces, Cuba no es un país terrorista. Cuba tampoco es una amenaza para la seguridad de los Estados Unidos”, enfatizó.
El presidente enfatizó que “Cuba nunca ha hecho, ni ha propuesto, ni ha armado una acción agresiva que ponga en peligro la integridad territorial o la seguridad o la estabilidad del gobierno de los Estados Unidos. Nosotros no protegemos terroristas. No hay fuerzas militares en Cuba de otras naciones ni de otras agrupaciones. No hay bases militares de otros países en Cuba. Tenemos cooperación militar y acuerdos de cooperación militar con países amigos, con aliados, pero para nada eso significa que haya bases militares en Cuba”.
“En Cuba, la única base militar que hay es la de Guantánamo. Una ilegal, ¿y de quién es? Es una base ilegal norteamericana en el suelo de la provincia cubana, en contra de la voluntad del pueblo cubano.
“¿Quiénes son los que tienen bases militares en todo el mundo? ¿Quiénes se distinguen por apoyar el terrorismo de Estado en el mundo? ¿O acaso la agresión a Venezuela y el secuestro de un presidente no fue un hecho de terrorismo de Estado? ¿O el apoyo de Estados Unidos al genocidio en Gaza del pueblo palestino no es un hecho de terrorismo? ¿O disparar y desaparecer lanchas, embarcaciones con personas a los cuales no se les ha aprobado que estén vinculados al narcotráfico, de manera extrajudicial sin existir investigaciones, sin existir evidencia, no es un acto de terrorismo? Entonces, ¿de qué lado está la verdad en este mundo?”, cuestionó el primer secretario del PCC.
“¿Cuál es el principal estado que en el mundo sí es un peligro para la seguridad del mundo, para la paz del mundo? Estados Unidos”, enfatizó.
Parte de la energía se destina ahora a sostener actividades económicas estratégicas

Ante la interrogante de Norland Rosendo, director de la Agencia Cubana de Noticias, sobre la complejidad del contexto cubano actual ante la generación eléctrica, y el bloqueo al acceso de los combustibles internacionales, recrudecido ahora por la orden ejecutiva que amenaza con impedir aún más que podamos acceder al crudo, el presidente argumentó que “Cuba ha planteado en varias oportunidades, en varios escenarios nacionales, una estrategia a largo plazo para cambiar la matriz energética del país hasta llegar en el 2050 aproximadamente ya el 100% país de fuentes renovables”.
Asimismo, explicó que la estrategia se ha estado actualizando, y que desde hace aproximadamente dos años tiene como objetivo fundamental la transición energética, “o sea, ir hacia fuentes renovables de energía, y ser más independiente del uso de los combustibles fósiles”.
“La manera en que un grupo de medidas coercitivas del gobierno de los Estados Unidos en medio de esta situación se ha orientado al bloqueo energético del país, nos ratifica la importancia de mantener esa prioridad en la transición energética nacional hacia fuentes renovables de energía”.
Con respecto a los discretos resultados obtenidos, destacó que en 2025 la situación fue tan compleja que no permitió ver la magnitud del impacto de lo que se logró, porque fue uno de los años que hubo más acoso, menos recursos financieros y menos combustible.
“El pasado año nosotros recuperamos más de 900 MW en la fuente de generación distribuida del país. ¿Por qué no se ha visto ese impacto? Por no haber tenido por todas las razones que conocemos- combustible”.
Díaz-Canel dijo que el país lleva un mes en cero generación distribuida: “Si en las circunstancias actuales, hubiéramos incorporado de 1200 a 1400 megawatts de generación distribuida, el déficit hubiera disminuido considerablemente”.
Destacó la recuperación de capacidades en la generación térmica, resultado del proceso de reparación y mantenimiento que se ha ido potenciando en las principales centrales termoeléctricas del país.
“El impacto no se ha visto porque hemos tenido un déficit muy grande. Pero fíjese que hemos mantenido un déficit, por ejemplo, en el pico del que estamos hablando, teniendo funcionando solo en ese horario pico —sin generación distribuida— las centrales termoeléctricas; y el pico, o las diferencias en el pico, los déficits del pico, se han mantenido más o menos iguales que en otro momento, en que podíamos tener una parte de la generación distribuida, pero no teníamos lo que habíamos recuperado en generación térmica. Y eso tampoco ha dejado ver el impacto”.
Resaltó que una tercera dirección de trabajo, con resultados notables, ha sido la inversión en fuentes renovables de energía.
“Nosotros, el año pasado realizamos una inversión e instalamos más de 1000 MW de generación eléctrica con parques fotovoltaicos. Alrededor de 49 instalamos en el país. Por lo tanto, antes del 2025, las fuentes renovables de energía en la generación eléctrica del país eran sólo del 3%. Y con esa inversión en ese año, en un solo año, saltamos del 3 al 10% de generación. Significa que crecimos un 7%”.
Explicó que estos 1000 MW de parques fotovoltaicos permitieron cubrir cerca del 38% de la demanda diurna, evitando que los déficits fueran tan severos como en la noche. Sin esa generación solar, el país habría enfrentado apagones constantes y un sistema al borde del colapso.
Ante la interrogante de por qué existe una percepción, sobre todo en La Habana, de que han aumentado los apagones durante el día, respondió:
“Hay ocasiones en que sí ha aumentado, y hay ocasiones en que, cuando confluyen más problemas —combustibles, roturas, el sol más débil— se complican más las cosas”.
Añadió que, durante los primeros meses del año, los déficits diurnos se han mantenido similares a etapas anteriores, pero se tomó una decisión estratégica: modificar el enfoque que hasta 2025 priorizaba exclusivamente el suministro eléctrico a la población en horario diurno.
Este cambio respondió a la necesidad de reactivar la economía, paralizada en sectores clave como la industria, la agricultura y las exportaciones, conscientes de que sin producción los problemas energéticos tendrían un impacto aún mayor en la vida cotidiana.
Con esta nueva orientación, parte de la energía se destina ahora a sostener actividades económicas estratégicas, como el riego agrícola —en especial para la meta de 200 000 hectáreas de arroz—, así como a entidades exportadoras o sustituidoras de importaciones, incluyendo sectores vitales como el tabaco.
“Como ya todas las provincias tenían afectaciones, para equilibrar eso en el país, donde se siente más es en la capital, porque era la que tenía más capacidad de entregar una parte, de ceder una parte de esa energía para poder potenciar la economía. Y es por eso que existe una apreciación de que hay más déficit. Lo que pasa es que hay más déficit en la población porque hemos priorizado la economía”.
El Presidente enfatizó que la actual situación energética, pese a las presiones, debe aprovecharse como una oportunidad.
“Terminar de comprender que el país tiene que ser capaz de sostenerse energéticamente con las fuentes de energía que nosotros poseemos. Con nuestro crudo nacional pesado, con las fuentes renovables de energía: tenemos aire, tenemos agua, tenemos sol, tenemos biomasa; podemos generar biogás. Y ese concepto entonces aplicarlo a la generación eléctrica. Y ese es un concepto que actualiza lo que estamos planteando en el tema del plan energético, y en particular la relación con la electricidad”.
Explicó que el programa contempla la continuidad del mantenimiento de las centrales termoeléctricas, imprescindibles para sostener la base energética del país y aprovechar el crudo nacional, reduciendo la dependencia de importaciones. Paralelamente, se mantiene el esfuerzo por incrementar la capacidad instalada de fuentes renovables, especialmente mediante parques fotovoltaicos, con la incorporación mensual de nuevos megavatios como parte de un plan sostenido de expansión.
Además, señaló que las inversiones actuales no solo buscan aumentar la generación renovable, sino también incorporar sistemas de acumulación que permiten estabilizar la frecuencia del sistema eléctrico y aprovechar la energía solar almacenada durante el día para suministrar en la noche. Este avance representa un paso decisivo hacia una menor dependencia de los combustibles fósiles y la consolidación de un modelo energético más sostenible y seguro.
Asimismo, informó sobre la instalación de sistemas fotovoltaicos autónomos. “Se están instalando 5 000 sistemas fotovoltaicos de 2 KW cada uno en viviendas que no estaban electrificadas y que, por ser lugares de difícil acceso, requerirían una inversión considerable en cables, transformadores y postes”, explicó.
“Nos alcanza para las viviendas que nos faltaban y también para un grupo de viviendas que estaban en sistemas donde la energía que se les suministraba era pocas horas en el día, porque dependían de plantas de combustible, de plantas eléctricas o de hidroeléctricas que dependían del caudal de agua que existiera o de determinadas conexiones muy malas. Por lo tanto, mejoramos 5.000 viviendas en ese concepto”, agregó.
El mandatario destacó que, cuando se logre esto, se estará completando la electrificación del 100% del país. “O sea, la posibilidad de que todo el mundo tenga electricidad. Lo otro depende de lo que se genere, pero tendrán este servicio estable gracias a los acumuladores”.
“Por otra parte, estamos ya instalando 5 000 módulos fotovoltaicos más en centros vitales para dar servicios a la población”, continuó. “Fíjense, todo eso lo estamos haciendo en medio de esta circunstancia, en medio de este momento, y le aporta a esa transición energética”.
Detalló los beneficiarios de esta instalación prioritaria:
- 161 hogares maternos en el país.
- 121 niños con enfermedades dependientes de equipos eléctricos (sumados a 161 que se beneficiaron el año pasado).
- 156 hogares de ancianos.
- 305 casas de abuelos.
- 56 policlínicos, para garantizar al menos el cuerpo de guardia y una parte importante de sus servicios.
- 336 sucursales bancarias, para evitar la paralización de operaciones financieras.
- 349 oficinas comerciales de la UNI y de otros organismos donde la población realiza trámites.
“Aquí hemos hablado de casas de abuelos, de policlínicos, de sucursales... Todo eso está distribuido por los 168 municipios de nuestro país. O sea, vamos a ese concepto. Y no nos detenemos, aspiramos a más”, afirmó.
Resumió el alcance de esta parte del programa: “Hay 10 000 sistemas fotovoltaicos en la provincia; hemos hablado de 5 000 y 5 000, son 10 000. Eso son 10 000 viviendas o 10 000 instituciones que no necesitan conectarse al Sistema Electroenergético Nacional”.
Estos 10 000 sistemas se están entregando con prioridad a personal del sistema educacional y de salud: médicos, maestros, profesores y trabajadores de ambos sectores. “Son dos sectores que le aportan mucho a la sociedad, que son dos sectores donde se trabaja en condiciones muy, muy complejas”, señaló, explicando que se facilitan con créditos y pagos a largo plazo. “Son 10 000 personas más o 10 000 viviendas más; eso se multiplica por tres o cuatro familias que mejoran con esto”.
Finalmente, anunció: “Hemos planteado incentivos para personas que, comprando sistemas, quieran cogenerar y aportarle al Sistema Electroenergético Nacional, o aportarle a una comunidad, o aportarle a una cuadra, o aportarle a un grupo de viviendas”.
“Hemos creado incentivos también para que, en materia arancelaria, en materia de precio, en materia de forma de pago, todo el que pueda adquirir un sistema fotovoltaico doméstico para incorporar a su casa, lo pueda adquirir de la manera más viable posible, más expedita”, afirmó.
Respecto a otras fuentes renovables, informó: “También este año están previstas la recuperación de capacidades de generación eólica en algunos parques que tenemos ya en el país, pero que estaban con determinados problemas técnicos, y hay nuevas inversiones en energía eólica que se están desarrollando, sobre todo en la zona de La Herradura, en Maisí”.
“O sea, estas son todo un grupo de acciones que se contemplan en ese, en ese programa que está, que está actualizado y que nos va señalando el camino. Eh, al cual queremos llegar y por el camino que queremos transitar”, señaló para resumir el alcance del plan.
Añadió que el programa se complementa con otras gestiones en curso: “Y aquí, como expliqué ahorita, hay otro grupo de cosas que se están haciendo, de ayudas que vamos a recibir, de proyectos que se están gestionando, que en la medida en que tengamos respuesta podrán ampliar todo esto que nos hemos planificado”.
El mandatario destacó la capacidad técnica y la experiencia acumulada en el país: “Ahora, el país el año pasado adquirió una capacidad de formación en las fuerzas que construyen, operan e instalan la tecnología de los parques fotovoltaicos. Y cuando empezamos los primeros parques nos demorábamos alrededor de 3 meses para hacerlo; ya los últimos parques los hacíamos en 45 días”.
“O sea, que ya hay un personal capacitado para continuar estas inversiones en Cuba, incluso para dar servicio a otros países que necesiten colaboración en este sentido", subrayó. "Y se ha ido incorporando entonces nuevas tecnologías, se ha ido incorporando, ha seguido haciendo transferencia tecnológica, se van haciendo desarrollos”.
Finalmente, resaltó el papel de la ciencia en este proceso: “Un grupo de científicos, liderados sobre todo por la doctora Lize en la Universidad de La Habana, ha estado muy pendiente de la manera en que esta inversión había que hacer. O sea, que todo esto, este programa, ha contado con el enfoque de ciencia e innovación, tema que se llevó y se discutió en el Consejo Nacional de Innovación el pasado año y que ya hoy es una realidad, y que ha tenido este impacto y este efecto que les he explicado”.
Hay una voluntad no solo de resistir, sino también de crear y de superar
El presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, respondió a una pregunta del Periódico Granma sobre cómo movilizar el potencial local y mejorar la efectividad del Partido en un contexto urgente.
Para responder, el mandatario se remitió a los plenos del PCC que se acaban de celebrar a nivel provincial y que ahora van a tener una continuidad a nivel municipal. “No hablamos de una reunión más sino espacios de debate, de construcción, de consenso”.
Destacó que el sentido de urgencia ha estimulado el pensamiento y la acción: "Eso también ha alentado el pensamiento, la promoción, la comprensión. En los plenos se presentaron las estrategias para este año. Hay una voluntad no solo de resistir, sino también de crear y de superar”.
Luego, se refirió al aporte del XI Pleno del Comité Central: “Se discutieron temas fundamentales para país y las insatisfacciones con una visión hacia la emergencia, hacia cómo damos respuestas a la población en menor tiempo. También se puntualizaron conceptos para la labor ideológica y cómo vamos a enfrentar la batalla económica. Al respecto, se debatió sobre las metas propuestas en el programa de gobierno para corregir distorsiones y reimpulsar la economía y cuáles son las transformaciones fundamentales que tenemos que hacer en el modelo económico y social para avanzar más rápidamente”.
En una circunstancia como esta, añadió Díaz-Canel, en la que nos quieren aplicar una feroz presión económica, y existe la amenaza de una agresión militar, definimos que es prioridad elevar el funcionamiento del Partido, del Gobierno, del Estado, de las instituciones sociales y armadas, así como de las organizaciones de masas y de todo el sistema del país, para prepararnos para ese posible escenario.
Citó como ejemplo de movilización política la respuesta del pueblo cubano tras el ataque en Venezuela.
También, como respuesta económica insistió en la importancia de avanzar en el menor tiempo posible en la implementación de las transformaciones contenidas en el programa de gobierno para resolver los problemas estructurales de la economía y potenciarla.
Asimismo, hizo referencia a la articulación internacional que se está promoviendo entre las fuerzas de izquierda y movimientos sociales para denunciar, encontrar respuestas y combatir esta ofensiva imperialista.
Se refirió al desafío comunicacional: “Es una de las cosas en las que a veces tenemos más insatisfacción: la manera en que tenemos que desarrollar la comunicación política, la comunicación social e institucional, que tiene que responder a una comunicación de tiempo de guerra, de crisis, que enfrente esa ofensiva mediática imperial que está intoxicando todos los espacios comunicacionales en el mundo; que está tratando de asesinar reputaciones de pueblos, de dirigentes, de líderes, de personas; que está tratando de tirar una cortina de humo alrededor de lo que está pasando; que trata de justificar todo lo que se propone el imperio”.
El presidente criticó el lenguaje usado en los medios internacionales: “No se habla del secuestro de un presidente, se habla de una captura o extracción, que es un término repudiable también. Todo es ambiguo. ¿Quién te da derecho a extraer a un presidente de un país para llevártelo para otro? Es un discurso lleno de mentiras, calumnias, odio, que promueve la fractura y la confusión”.
Es la unidad la que nos da la fuerza
Sobre el perfeccionamiento de la labor del Partido dijo: “Es la unidad la que nos da la fuerza”.
Asimismo, aclaró el valor del debate interno: “Discutir para perfeccionar, ser crítico, debatir, aportar, eso no divide. Eso une, sobre todo si, a partir de esas reflexiones y aportes, marchamos y defendemos todo juntos”. Advirtió sobre lo contrario: “Ahora, cuando hay desidia, cuando alguien se calla lo que piensa o no es honesto o sincero, eso sí crea fragmentaciones”.
Por otro lado, destacó la participación como el otro pilar fundamental: “ Cuando todos participamos, compartimos, luchamos, logramos resultados y victoria, hay más identidad, compromiso, autoestima y fuerza en todo lo que hacemos”.
Subrayó la importancia de la vinculación directa con la base: “Entonces, está la unidad, está la vinculación con la población. Hay que estar trabajando. Yo siempre digo a los compañeros del Partido: el mejor tiempo que uno aprovecha es el que uno está en los escenarios donde se están produciendo, con las personas, con los colectivos, los principales hechos ideológicos, económicos o sociales”.
Asimismo, el presidente resaltó la importancia del vínculo directo con la base. “Cuando asistes a las reuniones donde se toman decisiones, te vas con la visión y el conocimiento de lo que está pasando ahí: de las trabas, de los problemas, de las aspiraciones, de los criterios de la gente.Y luego, cuando tomas la decisión, va a ser más realista, más pegada a las necesidades y a las aspiraciones. Eso tenemos que cultivarlo”.
Propuso un modelo más inclusivo de reuniones partidistas: “El momento más natural del trabajo del Partido, que es la reunión de la organización de base, no puede ser solo una reunión de militantes. Hay que convocar a jóvenes, a trabajadores no militantes, para que aporten también, para que discutan de conjunto con nosotros los problemas y nos apoyen en soluciones”.
Por otro lado, destacó la necesidad del control popular: “Lo que nos propongamos hacer tenemos que apoyarlo con el trabajo y la participación de todos, y en particular de los jóvenes. Y aparte de esa participación popular, tiene que estar el ejercicio de control por parte de la población en todas las cosas que se hacen”.
Para el trabajo del Partido y del Gobierno, insistió en tres pilares estratégicos: la comunicación política, social o institucional; la transformación digital y la aplicación de la inteligencia artificial en todos nuestros procesos; y la ciencia y la innovación, para buscar desde ese enfoque las soluciones a los problemas. Además, mencionó el enfrentamiento a la corrupción como crucial.
El mandatario destacó la importancia de actualizar el sistema de dirección de la economía, donde exista una adecuada relación entre centralización y descentralización, entre la planificación y lo que hay que abordar desde las señales del mercado. Ese es un principio de defensa de la construcción socialista en nuestras condiciones”, afirmó.
Anunció que ya hay decisiones en marcha como el nuevo sistema de asignación de divisa para la actividad económica, y exhortó a trabajar en una mayor autonomía empresarial y municipal.
“Somos un país pequeño, con población envejecida, con una dinámica demográfica que está teniendo un salto a un crecimiento negativo, y tenemos una cantidad de instituciones que duplican funciones, personas innecesarias en labores no productivas. Hay que reestructurar para quitar gastos del presupuesto del Estado de toda esa actividad. Ser más eficiente en los procesos de dirección, presupuestarios y de planificación”.
Aseguró que este es un trabajo en marcha porque es una transformación necesaria. “Tenemos que ir a la definitiva autonomía en la empresa estatal”.
Según el presidente, la empresa que tiene autonomía tiene que exportar, buscar ingresos en divisas, y, con esos ingresos, comprar el combustible que le hace falta, los insumos, las materias primas. “Ya se están aprobando los esquemas que permiten esas facilidades a entidades estatales y no estatales que exportan y producen para sustituir importaciones”.
Al respecto, defendió la coherencia de la autonomía municipal con el sistema socialista. “La autonomía es lo que garantiza que el territorio tenga facultades para resolver los problemas que están más cerca del ciudadano”.
Aclaró que no se trata de municipalizar todo, sino de reequilibrar: “No digo que todas las empresas tienen que ser municipales, porque hay algunas que por la envergadura de lo que producen tienen que ser de subordinación nacional o provincial”.
Introdujo un nuevo principio para la soberanía alimentaria local: "Lo vamos a comer, estamos defendiendo como un concepto, que vamos a comer lo que se produzca en cada lugar. Ahora más, si ahora hay menos combustible, la comida no va a poder salir de los municipios para otros. Y hemos dicho: 'Vamos a cambiar el concepto, vamos a cambiar el concepto de la canasta'".
Criticó el modelo actual de distribución centralizada: "Hasta ahora nuestra canasta ha estado dependiendo de importaciones y de una decisión centralizada: el país que puede importar, y eso es lo que distribuimos de manera igualitaria, no equitativa. A todo el mundo le tratamos de garantizar 7 libras de arroz mensuales a precio subsidiado: seas tú un trabajador de una empresa estatal que tiene desarrollo, que gana más de 25 000 pesos; o seas de una MIPYME no estatal que gana 60 000 pesos; o seas un jubilado que puede estar en una situación de vulnerabilidad. A todo el mundo. Así no puede ser. O llevamos arroz al municipio que produce arroz y le vendemos arroz subsidiado al productor de arroz".
Distinguió entre igualitarismo y equidad: "Eso es igualitarismo, eso no es equidad. Equidad es cuando le damos a los que menos tienen un poquito más, le damos más, redistribuimos para que se vayan acercando y se vayan rompiendo las brechas, sin violar un principio de distribución del socialismo, que es el de a cada cual según su trabajo. Es según su trabajo, pero no dejando a nadie atrás. Pero si tú tienes a un agente de este nivel y a otro de este otro nivel y a todo el mundo le repartes lo mismo, eso es igualitarismo. Todo el mundo... pero la brecha esa sigue. La brecha esa sigue".
Resumió el objetivo integrado: "Entonces, ese trabajo lo tenemos que hacer de autonomía de la empresa estatal en el marco también del municipio y de conjunto con la facultad municipal. Lo que aspiramos es a un municipio que aporte y genere sus exportaciones, importe, genere ingresos por exportaciones, tenga un esquema para poder invertir en las cosas del municipio. Y eso va a desatar las fuerzas productivas".
Argumentó cómo este cambio movilizaría a más actores: "Porque, fíjense, en ese concepto de la canasta, si vamos a comer lo que va a producir el municipio, después lo que pueda comprar el país es para más. Pero no es la gente esperando lo que podamos importar, es la gente buscando, produciendo. Entonces, fíjense, si ahora hay un grupo de entidades que, como la canasta está centralizada y basada en una importación a nivel central, ¿quiénes están participando entonces en resolver el problema de la comida? Unos pocos. Cuando la hagamos de esa manera, estos pocos no dejan de hacerlo, pero ahora sumamos a más gente. Y así vamos a sumar a más en toda la dinámica productiva y en toda la dinámica social de los territorios".
Concluyó con un llamado al realismo y la paciencia, confiando en un cambio cultural: "Y yo estoy convencido de que, en la misma medida que eso lo vayamos haciendo, y con realismo —no pensemos que en todos los lugares nos va a avanzar igual, no pensemos que en todos los lugares nos va a salir bien de golpe—, pero vamos creando la cultura, vamos demostrando los resultados, vamos avanzando, vamos corrigiendo, vamos estimulando, y vamos compensando también con la redistribución central las diferencias que puedan quedar y los que puedan quedar en desventaja. Y eso nos llevará también a que se cambie la mentalidad importadora".
Enumeró otros elementos clave en los que se trabaja: "Bueno, hay otros elementos en los que se está trabajando: renegociar la deuda externa que tenemos; las adecuadas relaciones entre el sector estatal y el sector no estatal; aprovechar lo que hemos aprobado ahora de que se pueden hacer asociaciones económicas entre sector estatal y sector no estatal; que tanto el sector estatal como el sector no estatal estén dentro de las estrategias de desarrollo local y territorial que forman parte del plan de lo que queremos lograr".
Mencionó también las facilidades para la inversión: "De igual manera, aprovechar todas las flexibilidades que hemos dado para la inversión extranjera directa, que se anunció por el Ministro de Comercio Exterior y vice primer ministro en la Feria Internacional de La Habana. Y dentro de esos conceptos está cómo promovemos, creamos facilidades y estimulamos la participación de los cubanos residentes en el exterior con proyectos que le aporten al desarrollo económico y social del país. Eso es otro elemento, otra transformación en la que tenemos que trabajar".
Destacó que estas convicciones nacen de experiencias exitosas: "A estas reflexiones hemos llegado, a estas convicciones hemos llegado porque hemos visto gente que las ha propuesto, las ha hecho y lo ha logrado". Puso un ejemplo concreto: "Aquí hay empresas arroceras que no tenían paquetes tecnológicos para producir arroz y que empezaron a exportar, por ejemplo, carbón o chile habanero, u otras producciones agropecuarias, y les hicimos un esquema, y con una parte de los ingresos de ellos han comprado los insumos y el combustible para producir el arroz, y se han independizado, han logrado autonomía y se van desarrollando productivamente y le aportan más. Y en esos lugares, en esos municipios, entonces, el arroz está más barato. El arroz está más barato".
Reiteró el objetivo de la soberanía productiva: "Nosotros tenemos que lograr producir nacionalmente todo lo que podemos producir en el país. Y si vamos a importar algo, importar insumos para potenciar las producciones nacionales, y solo importar productos de lo que no podamos hacer en el país".
Recordó otras prioridades ya explicadas y un principio ético fundamental: "Bueno, está toda la prioridad que tiene la transformación energética, la transición energética, que ya la hemos explicado aquí. Nunca olvidarnos de que hay que trabajar en la atención a los vulnerables, y que en toda decisión que tomemos, en todo lo que implementemos, hay que ver quién queda en desventaja y cómo compensamos al que queda en desventaja".
Señaló áreas de política económica a perfeccionar: "Y habrá que ir perfeccionando la política tributaria, la política monetaria, el saneamiento financiero, y el sistema bancario y financiero que se tiene que actualizar y modernizar para que apoye todo lo que pretendemos hacer desde el punto de vista económico".
Insistió en sus pilares estratégicos: "Y una vez más insisto en las prioridades, insisto en las transformaciones, y en otros niveles, en materia de ciencia e innovación, en materia de transformación digital, inteligencia artificial, en materia de comunicación política, institucional y social, y también empezar a desarrollar el concepto de economía del conocimiento, que es la economía que se genera como parte del aporte de la ciencia y la innovación del conocimiento, y que el país tiene enormes potencialidades para eso".
Resumió: "Creo que hablé de prioridades del Partido, de transformaciones, y de cómo podemos mover esas cosas. Y la experiencia de los plenos nos da una certeza de que podemos avanzar de otra manera".
No se pueden tener dudas sobre la actitud del pueblo y de los jóvenes
Raciel Guanche, periodista de Juventud Rebelde, preguntó al presidente sobre su valoración de la actitud del pueblo, especialmente de los jóvenes, en el complejo escenario actual.
Díaz-Canel respondió con elogios y una definición profunda de la resistencia cubana:
“Creo que cada vez que hablemos del pueblo y de los jóvenes —como dice el dicho popular— hay que quitarse el sombrero. El heroísmo de este pueblo asombra. Y aunque estemos en esa cotidianidad de adversidad, de enfrentar cosas difíciles, cuando uno ve las respuestas, la creatividad, la resistencia… Insisto: la resistencia del pueblo cubano no es una resistencia de aguante, es de creación”.
Ilustró su punto con un ejemplo reciente:
“Siempre menciono lo que logramos en la COVID, con la ciencia y la vacuna. O sea, no era solo pasar la pandemia, sino superarla con creación propia”.
Agregó entonces que no se pueden tener dudas sobre la actitud del pueblo y de los jóvenes.
Subrayó su papel insustituible en dos conceptos clave:
“Cuando hablamos de unidad, no existe si los jóvenes no están. Cuando hablamos de continuidad, no la hay sin ellos. Por eso, en ese concepto de participación popular, tienen que estar los jóvenes”.
Señaló ejemplos recientes de su compromiso:
“La indignación por lo de Venezuela, la participación de los jóvenes en el homenaje a nuestros caídos, en la marcha del pueblo combatiente y después en la Marcha de las Antorchas”.
No obstante, reconoció las dificultades que enfrentan:
“Son jóvenes que viven las carencias de estos tiempos y, aunque su proyecto de vida no es todavía el que aspiran, siguen teniendo confianza porque saben que es posible aquí”.
Dijo además que al dialogar con ellos se asombra del conocimiento que poseen, de la profundidad con que emiten criterios y de su capacidad para distinguir contenidos, así como de su inteligencia. Valoró también su disposición para asumir tareas difíciles:
“Pero, además, cuando los llamas para cosas duras, dan el paso”.
Compartió una anécdota de la pandemia:
“Yo recuerdo —y siempre lo he explicado— cuando estábamos en el ajetreo de concebir la estrategia para enfrentar la COVID en los primeros momentos. No nos habíamos dado cuenta todavía de que teníamos que hacer una convocatoria a los jóvenes y, cuando fuimos a realizarla, ya ellos estaban en la sala roja. Se movilizaron por sí mismos, porque comprendieron que podían aportar al país, que quién mejor que ellos. Y lo hicieron jóvenes de todos los sectores”.
Destacó el valor de escucharlos:
“Cada vez que me he encontrado con jóvenes, que he participado en debates con ellos, siempre he aprendido y me he nutrido de experiencias y enfoques. Escuchándolos uno puede ver las cosas de otra manera: más actualizada, más contemporánea, más audaz. Y esa audacia, esa intranquilidad con compromiso, le hace mucho bien a la nación y a todo lo que queremos hacer”.
Enmarcó su papel dentro de la tradición histórica de Cuba:
“No podíamos pensar de otra manera, porque en nuestra historia los jóvenes siempre han jugado un papel fundamental. Y los jóvenes de ahora no son distintos. Comparten esa herencia, ese legado. ¿Quiénes fueron los mambises? Hay ejemplos paradigmáticos: el joven Céspedes, el joven Agramonte, el joven Maceo. Nuestros grandes pensadores, el joven Martí, con apenas 16 años, injustamente encarcelado por defender sus convicciones. Yo, todos los años, cuando termina la Marcha de las Antorchas y hacemos el homenaje en la cantera, cada vez que veo el poema a su madre me estremezco; solo pudo haber sido escrito por un joven de 16 años”.
Enumeró luego a las generaciones de jóvenes protagonistas:
“¿Y nuestros científicos? ¿Quiénes protagonizaron la Revolución del 33? La generación del centenario. La Revolución misma fue obra de jóvenes. En los años 60 enfrentaron la agresión en Girón, hicieron la campaña de alfabetización y vivieron la Crisis de Octubre. Después, las generaciones que éramos jóvenes durante el Período Especial, cuando cayó el campo socialista. Y los jóvenes de ahora”.
Cuestionó a quienes solo resaltan la emigración juvenil:
“¿Podríamos tener la unidad y la resistencia que hoy decide el pueblo cubano en medio de esta situación si los jóvenes no estuvieran participando? Hay quienes solo hablan de los que se han ido, de los que han probado suerte en otras partes, y además la mayoría no ha roto con la Revolución; al contrario, muchos siguen comprometidos. En estos tiempos de amenazas, ¿cuántos han regresado?, ¿cuántos están preocupados?, ¿cuántos se manifiestan contra la agresión?”.
Renovó su confianza y citó un ejemplo que consideró emblemático:
“Confiamos en esos jóvenes. ¿Y qué mejor ejemplo sintetiza los valores y el proyecto de esa juventud en los momentos actuales? Los 32. Esa es nuestra juventud. Son presente y futuro de la nación, presente y futuro de la patria, y hay que cuidarlos mucho”.
Díaz-Canel concluyó con un mensaje sobre las preocupaciones actuales:
“En los próximos días, autoridades del Gobierno y el Partido darán seguimiento a muchos de los puntos que he explicado aquí, sobre todo en el tema energético. Sé que es una de las cuestiones que más preocupa a la población, porque incide directamente en la vida cotidiana de todos”.
(Noticia en construcción)
