La entidad precisó que los ajustes responden al recrudecimiento del cerco económico, comercial y financiero del gobierno de Estados Unidos, en particular por las limitaciones en el suministro de combustibles.
Ómnibus Nacionales reducirá sus servicios a tres frecuencias semanales entre la capital y las cabeceras provinciales, y a un viaje semanal hacia Manzanillo, Baracoa y Moa, además de los enlaces de Santiago de Cuba con Artemisa y San José de las Lajas.
Los trenes nacionales operarán con una salida cada 16 días hacia Santiago de Cuba, Guantánamo, Holguín y Bayamo-Manzanillo.
El servicio marítimo entre la Isla de la Juventud y Batabanó mantendrá dos frecuencias semanales, martes y sábado.
Se conservarán los servicios de Medibús y los intermodales de ómnibus con ferrocarril hacia Baracoa, Niquero y Pilón, ajustados a las salidas de trenes, así como el enlace marítimo de la Isla de la Juventud con Pinar del Río y Santiago de Cuba, los sábados.
Para viajes posteriores al 18 de junio se habilitarán oficinas municipales donde la población podrá solicitar capacidades en los servicios mencionados.
El Mitrans aclaró que no existen restricciones para la movilidad en vehículos particulares, medios de trabajadores por cuenta propia, mipymes o arrendados.
El nuevo procedimiento busca priorizar viajes impostergables, como turnos y altas médicas en territorios sin servicio de Medibús, fallecimiento de familiares cercanos, necesidades institucionales en sectores como educación y salud, y el retorno a los territorios de origen según la dirección oficial del carné de identidad.
Todas las capacidades se asignarán en primer lugar a esas causas y luego a otras necesidades de traslado.
Los vuelos nacionales continuarán con sus frecuencias y destinos habituales.
Para inconformidades o denuncias, la población podrá acudir a las oficinas de atención de los operadores, las direcciones provinciales de transporte o el propio ministerio.
