En conferencia de prensa realizada hoy, Anne Lemaistre, directora de la Oficina Regional de la UNESCO en La Habana, dio a conocer un documento en el cual se refiere que Cuba enfrenta una situación compleja, derivada de restricciones externas que impiden la importación de combustible, con impactos directos en el funcionamiento de servicios esenciales, entre ellos la educación.
En este contexto, añade el texto, la UNESCO monitorea y evalúa de manera continua los riesgos e impactos en sus áreas de mandato, con especial atención a la continuidad educativa y la protección del derecho a la educación.
Y añade el documento que: “Con apoyo oportuno, coordinado y sostenido, es posible salvaguardar la continuidad del aprendizaje, mitigar riesgos y fortalecer la resiliencia del sistema educativo cubano frente a desafíos actuales y futuros. Cada día sin combustible compromete la alimentación escolar, el transporte de docentes y estudiantes y la electricidad necesaria para sostener los programas educativos. Para nosotros, que la sociedad funcione comienza por la escuela; es lo primero que debe recuperarse".
Como parte de este llamado la UNESCO propone articular esfuerzos en torno a metas concretas que reduzcan vulnerabilidades estructurales y fortalezcan la resiliencia del sistema educativo, entre ellas que cinco mil centros escolares, el 50 por ciento del total, tengan acceso a energía sostenible, huertos escolares y realicen prácticas de educación nutricional.
Además, apoyar a 80 mil docentes más afectados que puedan acceder a recursos y apoyos complementarios en articulación con los esfuerzos nacionales en curso; que unos 600 mil estudiantes más afectados tengan acceso a materiales escolares y al desarrollo de habilidades, mientras 25 mil jóvenes lideren proyectos de resiliencia comunitaria.




