Comenzó inspección de la caldera con el propósito de no solo reparar la avería en el economizador, sino también, de explorar en profundidad las zonas propensas a averías, lo que conlleva un trabajo exhaustivo de verificación, inspección y pruebas reiteradas.
Lo cierto es que con 38 años de labores y quemando petróleo con alto por ciento de azufre, la unidad ha aportado cientos de millones de pesos en ahorro, pero en detrimento de las consecuencias derivadas de la corrosión.
Así las cosas, se laborará con una mirada de previsión, ininterrumpidamente, pero destinando el tiempo exacto para garantizar que durante el próximo arranque y sincronización, la unidad gane estabilidad en línea y quede atrás el registro de una docena de salidas del sistema electroenergético, lo que supone un verdadero reto técnico, hasta que se decida el mantenimiento general, aplazado por más de 15 años.
*Con información del perfil de Facebook del periodista José Miguel Solís
