Decisiones para garantizar la vitalidad de los servicios fundamentales
Al iniciar su intervención en la Mesa Redonda, el vice primer ministro, Oscar Pérez-Oliva Fraga, recordó la escalada por parte del gobierno de los Estados Unidos contra Cuba para recrudecer el bloqueo económico, comercial y financiero, con mayor énfasis en las presiones para restringir el suministro de combustible a la isla.

“Esta política coercitiva se ha caracterizado por la persecución financiera y las sanciones secundarias contra buques y compañías que intentan llevar combustible a nuestro país, buques que son contratados de manera lícita por Cuba, ejerciendo su derecho como cualquier otro estado del mundo”.
Agregó que, desde hace meses, el reforzamiento de las medidas unilaterales, incluidas las amenazas a los actores del sector marítimo y energético, ha generado una situación de riesgo que se traduce en reticencias por parte de los armadores de buques para comerciar con la isla.
“Posteriormente, el recrudecimiento de las sanciones contra Venezuela, principal socio energético de Cuba, ha generado problemas adicionales al dificultar y encarecer los suministros de combustible desde ese país hacia Cuba”, dijo.
Asimismo, afirmó que las acciones que hoy se informan, ya venían preparándose con antelación por el gobierno, en correspondencia con la necesidad de prever cada escenario y poder proteger los logros del país. “En el mes de febrero se conjugan un grupo de factores que nos llevan a tomar un grupo de decisiones para garantizar la vitalidad de los servicios fundamentales sin renunciar al desarrollo”. “No venimos a dar justificaciones, sino a explicar cómo enfrentar esta situación con acciones concretas y con el esfuerzo de todos”.
El combustible se destina a la protección de los servicios esenciales de la población y a las actividades económicas imprescindibles.
La generación de electricidad se sostiene, en lo fundamental, con la producción nacional de crudo, gas acompañante y el empleo de las fuentes renovables de energía.
Se protege el funcionamiento de las fuentes de abasto fundamentales para el suministro de agua a la población.
Se mantienen los servicios básicos de salud a la población, con prioridad en la atención a las urgencias médicas, la salud Materno Infantil y el Programa de Cáncer.
La utilización de recursos propios en los territorios para la producción de alimentos y el empleo de fuentes renovables de energía.
Se aseguran las actividades de preparación para la defensa y el orden interior.
En la medida de lo posible, se protegen las actividades dirigidas a la obtención de ingresos en divisas necesarios para el desarrollo económico y social del país.
Acciones en energía, combustibles y producción de alimentos
El vice primer ministro y ministro del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga explicó que la primera decisión del país es continuar con el desarrollo del programa de instalación de parques solares fotovoltaicos.
“En medio de esta situación se mantiene en ejecución todas las inversiones que van a garantizar definitivamente la sostenibilidad de nuestro sistema electroenergético nacional sin depender de la importación de combustible. Ese es el camino, ese es el punto a donde tenemos que llegar”, afirmó.
Indicó que, a pesar de las afectaciones en los niveles de combustible, este programa debe preservarse, aunque de otras maneras, utilizando más recursos locales e incorporando fuerza de trabajo en actividades donde el equipo no pueda operar por falta de combustible. Aseguró que los programas se mantienen en cada parque solar y se avanzará con el cronograma previsto.
Energía: Electrificación con sistemas fotovoltaicos
Por otra parte, destacó la continuidad del programa de instalación de módulos solares fotovoltaicos. Por la vía estatal, se avanza hacia la instalación de un total de 20 000 sistemas para viviendas, que incluyen paneles y baterías para la noche.
El Ministerio de Energía y Minas desarrolla un proceso de venta a maestros y trabajadores de la salud y educación seleccionados de 10 000 de estos sistemas.
Una decisión adoptada es agilizar los procesos de entrega y montaje, lo que “va a darle sostenibilidad energética a 10 000 núcleos familiares en el país”. Además, se trabaja en la instalación de 5 000 módulos para viviendas aisladas.
Recordó que “en la intervención nuestro presidente explicaba que con la instalación de estos 5000 sistemas queda electrificado el 100% del país”, al llegar a comunidades remotas.
Posteriormente, durante este año y probablemente en el primer semestre, se entregarán otros 5 000 sistemas que abarcarán centros sociales como hogares de ancianos, casas de niños sin amparo filial y centros comunitarios, así como servicios de bancos y otros lugares donde la población recibe atención social.
Energía: Petróleo nacional y nuevos incentivos
Un componente importante de estas decisiones es “continuar con el desarrollo y el crecimiento de la producción nacional de petróleo”.
Señaló que el crudo cubano es pesado y se usa para generar electricidad, y que “ya logramos al cierre del año 2025 el revertir la tendencia de decrecimiento que veníamos teniendo en años anteriores”.
Al cierre de 2025 la producción creció modestamente, y para 2026 ya se desarrolla un grupo de acciones.
Existen medidas adicionales para incrementar la producción, incluso a partir de pozos existentes, gestionando recursos a través de la empresa Cupet y en asociación con compañías extranjeras.
Como una cuestión novedosa, mencionó que se amplían los incentivos para las fuentes renovables y que, por primera vez, se permite a quienes generen electricidad venderla directamente a terceros, no solo a la Unión Eléctrica.
“En estos momentos ya se abre la posibilidad de venderla a otro consumidor que puede ser una empresa, una industria, cualquier institución del país”, lo que contribuye al programa estatal de energías renovables.
Medidas de ahorro y combustible
También hay medidas más enfocadas al ahorro. Se ha decidido concentrar las actividades administrativas fundamentalmente de lunes a jueves, para incrementar la eficiencia en la atención a la población y reducir las afectaciones en el fin de semana.
“También se tomarán decisiones sobre las ventas de combustible, ya que al no haber el suficiente no podemos mantener los mismos niveles de venta”. Habrá limitaciones en la adquisición, y en la medida que se restablezca la situación, se irán haciendo las entregas a los niveles habituales.
Producción de alimentos
Desde el punto de vista de la producción de alimentos, reiteró la importancia de incrementarla a nivel territorial. Hizo un llamado a integrar la canasta familiar “no solo productos importados, sino también productos locales”.
Puso como ejemplo el arroz, anunciando que “este año el país se ha propuesto sembrar 200 000 hectáreas de arroz para garantizar una parte importante de la demanda”.
Mencionó la cooperación de varios países en proyectos con buenos rendimientos, como en fincas en Pinar del Río, Sancti Spíritus y, más recientemente, en Granma, donde ya se sembraron las primeras 360 hectáreas.
Hay una decisión de proteger esta producción con combustible, a pesar de la situación compleja.
También se estimulará la siembra de diversos cultivos y se enfatizará en la agricultura urbana y familiar. Se utilizarán fuentes renovables para el riego y se incrementará la tracción animal, ya que “no vamos a disponer de combustible para la participación de forma masiva de equipamiento en las labores agrícolas”.
Subrayó que es fundamental la integración de todas las formas productivas y las alianzas para trabajar en los precios de los alimentos.
“Estamos desarrollando algunas iniciativas con actores económicos no estatales, con empresas extranjeras que están en disposición de participar para la venta de alimentos a la población, buscando mecanismos que apoyen la disminución de los precios”, afirmó.
Prioridades en la industria, la salud y otros servicios
Anunció que la industria se concentrará en la fabricación, elaboración y suministro de productos químicos vitales, como los necesarios para garantizar la calidad del agua, el oxígeno y el cloro para el sistema de salud y algunos procesos industriales, “empleando al máximo las capacidades de las industrias locales”.
Subrayó que “hay muchas potencialidades a nivel local”. Además, se han revisado y asegurado las coberturas de un grupo de productos de alto impacto que se fabrican en el país, particularmente para el sistema de salud y otras actividades importantes.
En este punto, enfatizó nuevamente en “la integración de las capacidades de todos los actores económicos”.
“Nosotros tenemos que lograr que se integren todas las capacidades, las potencialidades productivas a partir de la necesidad del país”, afirmó.
Protección de sectores generadores de divisas
Destacó la importancia de garantizar la sostenibilidad de aquellos sectores que generan ingresos en divisa, “porque si no tenemos ingresos no podemos superar la situación”.
En el turismo, se ha diseñado un plan para reducir los consumos energéticos, adaptando las instalaciones y aprovechando la actual temporada alta, la cual presenta “resultados alentadores y superiores a los del año precedente”.
Respecto a pronósticos negativos externos, afirmó con contundencia: “Se decía que hoy estábamos colapsados. Probablemente no se lo estén explicando. Nosotros no vamos a colapsar porque el pueblo cubano no colapsa y lo ha demostrado durante toda su historia”.
Las acciones buscan una mayor eficiencia energética, compactar los polos de mayor comercialización y proteger los servicios fundamentales del turismo como fuente de ingreso. De igual forma, se protege la producción de tabaco y otras actividades económicas potenciales generadoras de divisas.
Importación de combustible y salud
“Estamos facilitando y autorizando que cualquier empresa que tenga posibilidad de adquirir combustible lo compre”, explicó, describiendo esta acción como una descentralización de la importación.
Añadió que existe “disposición de empresas, de amigos, empresarios en países solidarios que tienen interés en contribuir con nuestro país en esta situación compleja”.
Respecto al sector de la salud, aseguró que se garantizan los servicios médicos en sentido general y se desarrollará un esquema especial para proteger a pacientes con padecimientos crónicos en áreas con dificultades de combustible, especialmente si viven distantes de las instituciones.
Para tratamientos como la hemodiálisis, se asegurará su continuidad, “incluyendo la posibilidad si fuese necesario de ingresarlos a los hospitales”.
También se aseguran las atenciones en el sistema primario, la vigilancia epidemiológica y se prioriza el combustible para la producción de los medicamentos del cuadro básico por el Grupo Empresarial BioCubaFarma.
Reconoció que “hay una situación compleja con los medicamentos”, pero afirmó que “lo que hoy podemos producir en el país para lo que disponemos de materia prima se mantiene trabajando, se mantiene produciendo y se sigue entregando”.
Igualmente, se reorganizan las actividades docentes de las carreras de salud, aprovechando la participación de los estudiantes en las instituciones de servicio.
Cultura, deporte, vigilancia y otros servicios
En el ámbito cultural y deportivo, señaló que hay un reajuste de la programación cultural según las condiciones, y que se potencian las actividades culturales en la comunidad y el movimiento de artistas aficionados.
Respecto al béisbol, detalló: “Hemos hecho un análisis exhaustivo para mantener la Serie Nacional de Béisbol hasta que concluya, estamos ahora en la semifinal. Se han diseñado algunas medidas organizativas para reducir el gasto de combustible”.
Para los sistemas de alerta temprana, como meteorología, vigilancia sísmica y radiológica, aclaró que “todas esas actividades están debidamente protegidas”.
Mencionó el respaldo energético que se asegura progresivamente en bancos y otras instituciones que prestan servicios, así como “acciones importantes para la reducción de gastos corrientes, sobre todo en los organismos centrales del estado y las actividades presupuestadas”.
Advirtió que “no podemos aún en medio de una circunstancia económica adversa retroceder en lo que hemos ganado desde el punto de vista de la reducción del déficit fiscal”, algo que se puede lograr ahorrando en el sistema presupuestado.
Finalmente, garantizó que se mantienen los servicios de comunicaciones a la población, “vitales en todos los tiempos, pero sobre todo en momentos donde tenemos que mantenernos bien informados por los canales oficiales”.
Señaló que constantemente se difunden en redes sociales “informaciones para confundir, generar malestar. No vamos a propiciar que eso ocurra, vamos a garantizar el funcionamiento de nuestro sistema de comunicación”.
Ministerio del trabajo explica adecuaciones laborales
En su intervención en la Mesa Redonda, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Jesús Otamendiz Campos, explicó las medidas laborales y salariales adoptadas ante la situación energética del país.
El ministro señaló que, “a partir de la situación energética por la que atraviesa el país, tenemos que tomar un grupo de medidas salariales, laborales que están en correspondencia también con lo que está legislado en nuestras normas”.
A partir de la situación energética por la que atraviesa el país, es necesario adoptar un grupo de medidas laborales y salariales que garanticen la protección a los trabajadores y mantener los servicios básicos a la población. #MtssCuba pic.twitter.com/opNGV8Gup7
— MTSS CUBA (@MTSS_CUBA) February 7, 2026
Destacó que estas acciones tienen, en primer lugar, “un sentido de proteger y garantizar la protección a nuestros trabajadores”. Para ello, se fortalecen modalidades de empleo desarrolladas en los últimos años, “sobre todo relacionados con el teletrabajo, el trabajo a distancia”.
Explicó que se están dando ajustes en los horarios de trabajo. “Creo que los jefes máximos de cada una de las entidades en la aplicación de estas modalidades de empleo tienen que lograr un ajuste del horario de trabajo donde se corresponda, donde se requiera y donde se pueda realizar”, afirmó, haciendo especial énfasis en la reubicación laboral.
“Tenemos que buscar reubicar a nuestros trabajadores para que sigan contribuyendo a la actividad económica y de interés social del país”, priorizando servicios básicos a la población, la producción de alimentos y las labores agrícolas.
Para los casos en que no sea posible la reubicación o la aplicación de modalidades como el teletrabajo, el trabajo a distancia o los ajustes horarios, el ministro recordó que existe la figura de la interrupción laboral, “bien explícita y prevista en nuestra ley”.
Esta normativa establece que, “en el primer mes se le garantiza un salario equivalente al salario básico del mes a todos los trabajadores en esa institución laboral”.
Otamendiz Campos enfatizó que la prioridad de la propuesta es que “los trabajadores sigan contribuyendo, sigan trabajando”, y garantizó que existe “la voluntad política del gobierno” para que ningún trabajador quede desprotegido en este proceso.
Finalmente, reiteró que estos temas ya están contemplados en la legislación vigente, “por lo que no hay que emitir ninguna norma complementaria para este momento”.
Lo que se está haciendo es “indicando, precisando con los jefes de organismos, con los jefes de entidades, las medidas que vamos a aplicar y cuál sería el tratamiento laboral y salarial previsto en la legislación vigente”.
Reafirmó que la política tiene como primer objetivo proteger a los trabajadores, que es su prioridad, y concluyó: “Garantizamos la protección de los trabajadores en una situación como esta”.
Modifican transportación en el país

En su comparecencia en la Mesa Redonda, el ministro de Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, explicó las medidas adoptadas por su sector ante la situación energética.
Comenzó señalando que el transporte es un “sector transversal que se interrelaciona prácticamente con todos los sectores de la economía y de la sociedad”.
Como premisa, destacó que “con el combustible disponible es imprescindible asegurar la extracción, la operación de los puertos, los aeropuertos, la extracción de las cargas principales que arriban al país: los alimentos, los combustibles, los insumos médicos”.
Es decir, se prioriza y mantiene “todos los traslados vinculados con las importaciones y también las exportaciones”, garantizando la organización de las transportaciones para respaldar estas prioridades.
Transportación pública de carácter nacional
Para explicar qué sucede con el transporte público, el ministro se refirió primero a las transportaciones de carácter nacional. Afirmó que “se mantiene la programación de vuelos nacionales de acuerdo con la disponibilidad de las aerolíneas y los internacionales también”, funcionando los aeropuertos internacionales sin dificultades hasta el momento.
Asimismo, se ha organizado la transportación de los colaboradores que arriban al país, realizada por operadores nacionales. Si llegan varios colaboradores de manera aislada, “se agrupan y después se trasladan para optimizar el uso del combustible”.
También se coordina con los Ministerios de Educación y Educación Superior para asegurar todos los traslados de estudiantes y profesores”, cumpliendo sus misiones en medio de las limitaciones.
Por otra parte, “se ha hecho un ajuste de todas las actividades principales del país que traen como consecuencia una disminución de los fletes”, como transportaciones generales y de eventos.
Respecto al transporte marítimo, detalló: “Se ajusta a la programación de los viajes entre Batabanó y Nueva Gerona que se ajusta a dos viajes en la semana que va a ser los martes y los sábados”. Esto habilita un “servicio intermodal” los sábados que conecta la travesía marítima hasta Nueva Gerona con una conexión en ómnibus hacia Pinar del Río y otra vía ferrocarril al resto del país, manteniéndose estos servicios.
En cuanto a los trenes nacionales de pasajeros, explicó: “Los que como se conoce hoy salen a cada destino cada 4 días, los estamos extendiendo a 8 días”.
Entre los días sin viaje, se organizarán transportaciones vinculadas al traslado de profesores y estudiantes que retornen a sus viviendas. Esta nueva modalidad comenzaría el día 8.
Se mantienen los servicios intermodales de ómnibus que se hacen con Baracoa, ajustados a los trenes nacionales. “El resto de los servicios nacionales y locales del ferrocarril se suspenden por el momento”.
Sobre el ómnibus nacional, indicó que “se reducen”, manteniéndose un sistema de salidas diarias hacia las cabeceras provinciales desde La Habana, y en el caso de Baracoa, en días alternos.
Se mantiene el servicio de Medibus, que son traslados por ómnibus nacionales, interprovinciales y también locales en función de los tratamientos médicos, coordinado con el Ministerio de Salud Pública. Sin embargo, se suspende el servicio de las listas de espera.
Procedimientos para pasajeros afectados
Para los pasajeros con boletos adquiridos que se cancelen por ferrocarril o vía marítima y no deseen viajar, pueden acudir a las agencias a reembolsar su dinero, teniendo inicialmente 30 días para hacer esa gestión.
Para quienes por necesidad deban postergar su viaje, “tienen que coordinar con las direcciones provinciales de transporte en todo el país”, donde se montará un procedimiento para atender cada caso y encontrar la mejor manera de garantizar el viaje.
Aclaró que “el pasaje se le reintegrará al 100% a los que no deseen viajar en medio de esta circunstancia”, la cual es recomendable no hacerlo debido a las complejidades que habrá a nivel territorial y provincial.
Transportaciones locales y medidas específicas
Con respecto al transporte local, el ministro informó que están “en un proceso de conciliación con todos los territorios”, ya que cada uno, en función de la disponibilidad de combustible, reajustará los servicios locales, facultad que se ha trasladado a los territorios.
“Como principio se mantiene los servicios vinculados con la salud y la economía y los que se concilien con educación. Se garantizarán igual que los servicios de producciones priorizadas”. Esta coordinación se hará a través de los delegados de transporte en cada territorio.
En el caso específico de La Habana, anunció: “Estamos mismo haciendo un análisis de cómo se reorganizan las rutas de transporte público”.
Puntualizó que se están definiendo los últimos detalles para establecer “un nuevo servicio que diseñamos para los médicos que debe comenzar a finales de la semana próxima”.
Afirmó que se mantienen los triciclos eléctricos en todos los lugares, aunque los territorios tienen la facultad de ajustar algunos de estos servicios en función de sus prioridades, con la instrucción de que los triciclos “deben retornar a sus bases y mantenerse para que la carga se haga y que se mantenga la disciplina”.
Control y coordinación con actores privados
Finalmente, el ministro Rodríguez Dávila anunció medidas de control: “Hemos dado instrucciones también a todas las divisiones policiales de transporte de reforzar los puntos de embarque”, una medida aplicada en otras ocasiones.
Advirtió que “estos momentos de déficit de transporte también se prestan para un incremento de los precios de los porteadores privados”, y aunque se entiende que los costos son diferentes, “tampoco debemos permitir que exista en este momento un abuso de la población con los precios”.
Por ello, se estará trabajando de manera coordinada con los porteadores privados, con todos los operadores con respecto a lo que tiene que ver con el acceso al combustible y la prestación de los servicios básicos.
Concluyó recordando que, como dijo el viceprimer ministro, “este es momento de unión, es momento de actuar de manera coordinada con todos los actores, de comprender y con sensibilidad atender cada una de las particularidades”.
Acciones para garantizar la continuidad del proceso docente-educativo

En su intervención en la Mesa Redonda, la Ministra de Educación, Dra. C. Naima Trujillo Barreto, detalló de manera exhaustiva las acciones que implementa su organismo para garantizar la continuidad del proceso docente-educativo durante la compleja situación energética que afecta al país. La titular enfatizó que la estrategia se construye desde el diálogo permanente con todos los actores de la comunidad educativa.
“Hoy comienza un proceso de diálogo fundamental”, expresó la ministra al inicio de su comparecencia.
Valoró el espacio de la Mesa Redonda como una oportunidad especial para informar directamente a la familia cubana. “En el caso particular del sistema educativo, se trata efectivamente de un diálogo abierto y necesario”, señaló.
Explicó que, aunque el Ministerio presenta decisiones estructuradas para acompañar a las familias, a los niños, niñas y adolescentes, la experiencia ha demostrado que “siempre hemos ordenado mejor las cosas en la medida en que participan activamente nuestros consejos de escuela”.
Destacó el rol protagónico de las familias, quienes “definen mucho con sus propuestas y nos alertan sobre situaciones concretas”. Por ello, pidió que se asuma el proceso con ese espíritu participativo, “porque así es como hemos conseguido los mejores resultados”.
La ministra hizo un llamado a mantener, posteriormente a este espacio informativo, una comunicación fluida y constante “con las instituciones educativas más cercanas y con los asesores locales”.
Argumentó que, dado que el sistema educativo nacional es muy amplio y diverso, si bien se garantiza la continuidad del curso, “hay decisiones que necesariamente se van a modelar de manera muy puntual”.
Estas adaptaciones dependerán esencialmente “de las características específicas de la ruralidad, del tipo de escuela y de su contexto”. Por ello, convocó una vez más a esa participación local y consciente.
Recalcó un principio que fue establecido en la intervención del Presidente de la República y reiterado por el vice primer ministro, Oscar Pérez-Oliva: “la importancia absoluta de que todos participen”. La Dra. C. Trujillo Barreto añadió: “Creo que es vital que todo lo que se establezca y defina, se haga con la participación de todos, porque eso nos permitirá hacerlo mejor y controlar colectivamente los resultados que se vayan obteniendo”.
Continuidad del sistema y experiencias de la pandemia
“Efectivamente, el sistema educativo nacional continúa su curso”, afirmó la titular. Señaló que se cuenta con un capital invaluable de experiencias acumuladas durante el enfrentamiento a la COVID-19. No obstante, aclaró que el escenario actual presenta variables diferentes.
“Evidentemente, hay algunos recursos que tuvimos durante la pandemia que no vamos a disponer en la misma medida ahora. Por lo tanto, no vamos a contar quizás con todo el impacto tan favorable de las teleclases, al menos no en su totalidad”, explicó.
Sin embargo, mencionó que se retomarán prácticas validadas en algunos territorios durante ese período, las cuales “ayudan incluso en la autopreparación de los docentes”. Este bagaje, aseguró, es algo que “tenemos que tomar en cuenta para que el proceso sea exitoso”.
En el marco de esa continuidad, la ministra enfatizó: “Por supuesto, vamos a proteger a los más pequeños como siempre”. Explicó que es un principio rector del sistema que, “en cualquiera de los escenarios probables, se preserve en la mayor medida posible la presencialidad, porque es muy importante para el proceso educativo”.
Hizo una distinción clara: “No es lo mismo adaptar determinadas modalidades para los más grandes que para los más pequeños”. Por ello, anunció que “nuestra primera infancia, lo que las familias reconocen como el círculo infantil o el programa ‘casita’, tendrá un nivel de prioridad importantísimo”. Esta decisión obedece a dos razones fundamentales: es una opción crucial para los padres trabajadores y porque “hay niños en esta edad que son más vulnerables por diversas razones”.
El plan para este nivel es “preservar en primerísimo lugar su funcionamiento”, aunque probablemente se organice “en una sola sesión y no de día completo”. Trujillo Barreto advirtió que “esto es algo que se estará comunicando a tiempo en cada lugar”, e insistió en la necesidad de “establecer una comunicación muy cercana” y de que “toda esa información sea compartida”, ya que las familias participan en los consejos de escuela para la toma de decisiones.
Respecto a la Educación Primaria, la directiva recordó que abarca “niños de una edad muy diversa, desde los 5 o 6 años hasta los 11 o 12”, y que todos conocen “cuánto necesitan ellos de una relación directa y cercana con sus profesores”.
Subrayó que “la cercanía de los maestros favorece también a que, por ejemplo, la variable del transporte no afecte tanto” el desarrollo del proceso.
Anunció que se aplicará “mucha flexibilidad”. Se mantendrán los horarios acostumbrados para recibir a los alumnos, pero con adaptaciones.
“En las jornadas matutinas iniciales se podrá estar recibiendo a niños de distintos grados”, detalló, como una medida para facilitar que los padres trabajadores puedan dejar a sus hijos antes de dirigirse a sus centros laborales.
Reconoció la labor del personal docente y directivo: “Todo eso lo conoce la maestra, lo conoce la dirección escolar”.
Por lo tanto, se tendrá “mucha flexibilidad para que [los estudiantes] puedan irse incorporando y que sea un proceso exitoso”. El objetivo explícito es “tratar de preservar el horario extendido, la doble sesión”. Aunque admitió que “habrá algunos casos en que probablemente se tenga que ir a una sola sesión por características puntuales de un lugar”, aclaró que son “decisiones más locales que también estaremos informando”.
La consigna es clara: “Como prioridad, queremos que nuestra escuela primaria se mantenga todo el tiempo”.
Para los estudiantes de primaria que por la tarde “tengan que trasladarse y el retorno se complique por las condiciones del transporte”, la ministra informó que se está “concienciando a las familias y a las escuelas” para que, desde el horario del mediodía, “puedan retirarse un poco antes los casos que lo necesiten”, previa coordinación. “Vamos a mantener esa doble sesión”, reiteró.
Secundaria básica, preuniversitario y educación técnico-profesional: Un abanico de opciones
Al referirse a la secundaria básica, el preuniversitario y la educación técnica y profesional, la ministra indicó que los análisis son más complejos debido a la diversidad de tipos de centros: “tenemos centros internos, mixtos, externos, provinciales, regionales...” Frente a esta realidad, se está “proponiendo un abanico de oportunidades”.
Para la secundaria básica, se han definido tres variantes organizativas que podrán combinarse según las posibilidades de cada centro:
1. Funcionar en una sola sesión.
2. Trabajar a días completos en determinados días de la semana
3. Organizarse por bloques de asignaturas, en correspondencia con la disponibilidad de los profesores que, por su cercanía, puedan alternar.
“Lo importante es que consigamos, con cada grupo, la mejor variante”, subrayó, atendiendo siempre a las especificidades, ya sea “el grado que está iniciando la secundaria o el que está concluyendo”.
Aclaró que “desde una sola de las variantes hasta las tres podrán existir” en un mismo territorio, “en la medida en que se vaya precisando bien la situación”.
Respecto al preuniversitario, señaló que su estructura “se parece a la secundaria”, pero con una matrícula más reducida y con la particularidad de contar con “la primera concentración para la atención al talento de manera institucional”.
También aquí habrá variantes. Puso especial énfasis en el año terminal (12mo grado): “Evidentemente se termina no solo un grado, sino el ciclo más directo con nuestro sistema”. Reconociendo la sensibilidad de este momento, afirmó: “Hay que atender particularmente entonces a estos estudiantes”, teniendo en cuenta “los eventos que definen el ingreso a la educación superior”.
Enfatizó que “la situación será de acuerdo a cada territorio” y que “siempre estaremos escuchando cualquier otra propuesta que surja en esa conciliación tan importante que establecemos con la familia”.
Para la formación técnico-profesional y pedagógica, las medidas son muy específicas. Los estudiantes de años terminales “se incorporarán en otra modalidad de formación para lo que queda del semestre”.
Muchos estudiantes de formación pedagógica ya están en un sistema semipresencial; ellos “se incorporarán a centros docentes cercanos con su cambio de modalidad de estudio y asistirán luego a concentrados presenciales” en su institución formadora o en sedes cercanas. Un tratamiento similar se aplicará en la educación técnica profesional.
Los demás años de las escuelas pedagógicas “tendrán un tratamiento durante esta etapa” que implicará un cambio hacia modalidades más descentralizadas, atendiendo a la situación del transporte. “Para ellos estamos consiguiendo una atención a través de guías de estudio y de una atención más personalizada”, precisó la ministra, ya que no están en año terminal y tienen otros compromisos formativos. Todo esto se hará “de acuerdo a lo que se negocie en cada lugar, con la precisión y diferenciación que merece”.
Vinculación estudio-trabajo y el compromiso con cada estudiante
La ministra informó sobre otro componente crucial: “En los próximos 15 a 30 días también vamos a estar concentrando el vínculo estudio-trabajo”. Explicó que este programa “no se ha implementado en todos los niveles educativos en igual medida”, por lo que algunos estudiantes tienen ciclos pendientes de 15 días o un mes. “Este acercamiento a sus lugares de residencia permitirá a muchos cumplir con este programa que también es importantísimo para la formación”, afirmó.
En el caso de la educación técnica profesional con centros provinciales, reiteró “el papel que van a tener los organismos empleadores para poder garantizar la formación laboral durante este periodo”. Detalló que se ha modelado “cuántos adolescentes y cuántos profesores se desconcentran de su institución de procedencia hacia sus municipios de residencia para continuar las actividades”.
“Para que haya muchos niveles de detalle, yo quiero que ningún niño, ningún adolescente se quede sin una respuesta lo más cercana posible a su condición y a su necesidad puntual. Eso es muy importante ahora”.
Remarcó que esta visión forma parte de la participación a la que convoca: “Eso también es participación de todos. No solo se construye en el aseguramiento logístico, en las necesidades de transportación o alimentación, sino que también la vida de cada uno de nuestros niños y adolescentes hay que construirla de esa manera individualizada”.
Finalizó reconociendo el pilar fundamental del sistema: “Contamos siempre mucho con las familias, que están muy cerca de la escuela”.
Educación superior avanza hacia la semipresencialidad

En línea con estas adaptaciones, el ministro de Educación Superior, Walter Baluja, confirmó que las universidades cubanas también transitan hacia nuevos modelos.
Baluja declaró que “la educación superior debe adaptar su sistema de trabajo a nuevas modalidades”, una transformación que se concreta en “un paso a la semipresencialidad, desarrollado de acuerdo a las condiciones de cada territorio”. Subrayó que esta no es una práctica desconocida, pues “ha sido puesta en práctica en otros momentos por el claustro de nuestras universidades”.
