Nacido el 29 de junio de 1930 en esta capital, inició su vida laboral a los catorce años y se vinculó tempranamente al movimiento sindical, lo que lo acercó al entonces abogado Fidel Castro Ruz, posteriormente líder histórico de la Revolución Cubana y Comandante en Jefe.
Tras el golpe de Estado del 10 de marzo de 1952 se incorporó a las protestas en la Universidad de La Habana y posteriormente se integró al Partido Ortodoxo.
Con la organización del Movimiento 26 de Julio participó en colectas, manifestaciones y compra de armamentos, y en junio de 1956 fue enviado a México para unirse a los preparativos de la expedición.
El 25 de noviembre de 1956 partió de Tuxpan en el yate Granma. Después del combate de Alegría de Pío fue hecho prisionero y trasladado a la cárcel de Boniato.
En los primeros años de la Revolución prestó servicios en el Ejército en la Isla de Pinos, en la Aviación y en el Departamento de Investigaciones del Ejército Rebelde, donde alcanzó el grado de capitán.
Posteriormente ocupó responsabilidades en la administración y el servicio exterior. Entre 1981 y 1982 fue jefe del Departamento de América del Sur en el Ministerio de Relaciones Exteriores y de 1983 a 1985 embajador en Cabo Verde.
En 1988 se jubiló y se incorporó a la Dirección Provincial de Atención a Combatientes en Ciudad de La Habana.
Recibió múltiples condecoraciones otorgadas por el Consejo de Estado, entre ellas, las medallas de Combatiente de la Lucha Clandestina, de la Guerra de Liberación y de la Columna Uno, además de reconocimientos por aniversarios de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y los Comités de Defensa de la Revolución.
Ostentaba la condición de fundador del Partido Comunista de Cuba y mantuvo vínculos estrechos con la Federación Estudiantil Universitaria.
Su cadáver será cremado y las cenizas depositadas transitoriamente en el Panteón de los Veteranos de la Necrópolis de Colón.
