El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, continuó este miércoles los intercambios que iniciara la semana pasada con los principales dirigentes de los municipios de la capital cubana. En esta ocasión, estuvo en Centro Habana y Plaza de la Revolución.
El Jefe de Estado, acompañado por el miembro del Buró Político y secretario de Organización del Comité Central, Roberto Morales Ojeda, insistió, en ambas demarcaciones, en la importancia de que los municipios hagan suyas las 176 transformaciones económicas y sociales aprobadas recientemente en el país.
En ese sentido, indagó sobre la responsabilidad de todos los actores económicos con la comunidad donde están enclavados, por los proyectos de desarrollo local vinculados a la recogida de desechos sólidos –uno de los problemas más graves de los dos municipios–, así como por la atención a las personas más vulnerables.
Díaz-Canel se interesó además por el trabajo de la Red Comunitaria Juvenil, una iniciativa que recién se despliega en todo el país, en la que los jóvenes participan en la solución de los problemas de la comunidad. Según se conoció, los muchachos de Centro Habana y Plaza se han involucrado en el cuidado de los ancianos que viven solos, en el seguimiento de los jóvenes que no estudian ni trabajan, en la realización de talleres contra las drogas y de actividades culturales y deportivas en los consejos populares. No obstante, se precisa mayor incorporación de estudiantes de la FEEM y la FEU.
Igualmente examinó temas muy sensibles para el pueblo cubano, como las largas horas de apagón, que dificultan además el abasto de agua y la cocción de alimentos. En medio de la crisis energética que vive la nación –provocada por el recrudecimiento del bloqueo impuesto por el gobierno de Estados Unidos y, más recientemente, por el cerco petrolero–, el mandatario indicó organizar mejor la programación de las afectaciones, revisar bien los llamados circuitos priorizados y seguir incentivando la instalación de fuentes renovables de energía en centros sociales, económicos y en las viviendas.
El chequeo incluyó también los preparativos para la defensa, en interés de la Guerra de todo el Pueblo. El Presidente indagó sobre la determinación y el acondicionamiento de los lugares que servirían como refugio ante una situación excepcional, la necesidad de que la población conozca bien hacia dónde debe dirigirse, y el cuidado durante todo ese proceso de los ancianos, las embarazadas, los niños y otros sectores vulnerables. Consideró este un tema importante para ser abordado en los ejercicios que se realizan cada viernes durante el Día Nacional de la Defensa.
Específicamente a la salida de la reunión en Centro Habana, Díaz-Canel dialogó con varios habaneros que se habían reunido allí, sobre la tensa situación energética que atraviesa Cuba y las soluciones que se buscan para minimizar sus fuertes impactos.
