Habló del ejemplo que constituye Cuba para el mundo, del ejemplo de resistencia y de creatividad del pueblo cubano.
Se refirió a la solidaridad que recibe constantemente la Isla, la ternura de tantos pueblos del mundo. En respuesta, dijo, Cuba siempre ha dado lo que tiene, no lo que le sobra.
Calificó a la solidaridad mundial con Cuba como una retaguardia estratégica en apoyo a nuestras luchas.
Cada donación, cada movilización, cada acto de ustedes es un pulmón de oxígeno, una luz que ilumina a la nación y a nuestro pueblo.
Destacó la vehemencia, el valor, el compromiso con que defienden al pueblo cubano, lo que demuestra que Cuba no está sola.
El Jefe de Estado se refirió al histórico Primero de Mayo, que demostró el heroismo, la firmeza, la decisión y la militancia del pueblo cubano.
Significó el hecho de que más de seis millones de cubanos dieran su firma por la Patria, y que unos cinco millones salieran a marchar el Día de los Trabajadores. Dos victorias en el Primero de Mayo del Centenario de Fidel.
El mandatario denunció la escalada agresiva de Estados Unidos contra Cuba. Hasta cuándo el mundo se va a plegar a esto, hasta cuándo el mundo va a tolerar esa política de presión, preguntó.
Afirmó que quien se levanta hoy con Cuba se levanta para todos los tiempos. Estamos defendiendo la soberanía de los pueblos, el derecho a la autodeterminación. Y esas causas no se abandonan, que nadie espere que aquí haya rendición, sentenció.
Calificó de multidimensional la agresión de Estados Unidos a Cuba, con efecto acumulado de más de 60 años. Un castigo colectivo, una asfixia total para lograr un estallido social, pero Cuba no está ni estará cruzada de brazos.
Cuba, reiteró, es un país de paz, pero todos los días Estados Unidos sube el tono de su retórica belicista. El pueblo cubano no tiene miedo, y estamos dispuestos a dar la vida por Cuba.
Díaz-Canel afirmó que Cuba seguirá siendo un sitio de esperanza en el Caribe. «No les fallaremos».
