Las nuevas medidas incluyen la eliminación de los intercambios pueblo a pueblo, la limitación de los académicos e investigativos, el refuerzo de las prohibiciones para que entidades privadas cubanas realicen negocios directos con EE.UU. y bancos estadounidenses, así como la prohibición de las transacciones U-turn y de las operaciones indirectas con entidades incluidas en la unilateral lista de entidades restringidas del Departamento de Estado.
A través de su cuenta oficial en la red social X, el canciller cubano señaló que "hace menos de 24 horas, el Secretario de Estado dijo que 'Cuba ya ha caído', y resulta que ahora necesita aplicar medidas adicionales".
Rodríguez Parrilla subrayó que "con estas nuevas medidas de bloqueo se pretende obstaculizar el proceso de transformaciones económicas en curso" y que "se ataca de forma abierta tanto al sector público como al sector privado, ese que algunos funcionarios estadounidenses dicen que quieren ayudar a su desarrollo".
El jefe de la diplomacia cubana cerró su mensaje con las etiquetas #CubaNoEsUnaAmenaza y "El Bloqueo Sí".
Las nuevas regulaciones, emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, forman parte de la política de asfixia y castigo colectivo amparadas en la Orden Ejecutiva del pasado 1 de mayo, que establece acciones directas y medidas secundarias para intentar aislar a Cuba del comercio internacional.
Entre las decisiones anunciadas se incluyen la prohibición, a partir del 30 de septiembre, de que ciudadanos bajo jurisdicción de EE.UU. viajen a Cuba para participar u organizar reuniones profesionales o conferencias; la eliminación de los viajes grupales educacionales "people to people"; la ampliación de la prohibición para realizar transacciones financieras directas o indirectas con entidades incluidas en la Lista Restringida de Cuba; y la derogación de las llamadas transacciones bancarias "U-Turn".
Además, las instituciones bancarias ya no tienen permitido abrir ni mantener cuentas para ciudadanos cubanos que sean empresarios independientes del sector privado, y a partir del 30 de septiembre deberán bloquear todos esos fondos y cuentas e informarlos a la OFAC, a menos que reciban una autorización específica.
Dichas medidas evidencian la incoherencia de las alegaciones del gobierno de Estados Unidos de que sus acciones van dirigidas contra el gobierno cubano, pues las mismas limitan a ciudadanos estadounidenses de viajar libremente a Cuba y afectan negocios privados de ciudadanos cubanos.
