“Este Congreso llega en un momento en que el país, como alguien describió con acierto durante su proceso preparatorio, respira con dificultad, pero no se detiene. Esa imagen me parece exacta. No venimos aquí a celebrar desde la comodidad, sino a comprometernos desde la trinchera.
“Las ideas principales del evento están relacionadas con el instante en que se realiza, pues serán muy importantes los aportes de los delegados e invitados, de los representantes de los sindicatos y territorios a las transformaciones económicas y sociales recientemente aprobadas en sesiones extraordinarias en el Pleno del Comité Central del Partido y la Asamblea Nacional del Poder Popular, que fortalecen el Programa de Desarrollo Económico y Social del Gobierno.
“En su implementación tendrá mucho que ver la preparación y participación de los trabajadores y sus direcciones sindicales, por eso el Congreso es una magnífica oportunidad para esta decisiva batalla.
“Lo anterior ratifica una idea expresada por el Comandante en Jefe en el XIII Congreso de la CTC: ‘Las decisiones fundamentales que afectan la vida de nuestro pueblo tienen que ser discutidas con el pueblo y esencialmente con los trabajadores’.
“El 22 Congreso será una ocasión propicia para ratificar la unidad del movimiento sindical y los trabajadores en la defensa de la Revolución, a la vez que una tribuna de denuncia al bloqueo.
“Para cumplir esos objetivos tendremos que definir cómo fortalecer el funcionamiento de la organización, en tanto elemento esencial para materializar las transformaciones que tienen lugar en el ámbito laboral, económico y social”.
Hay muchos temas candentes que los trabajadores expusieron en las Conferencias Municipales y Provinciales: salarios, utilidades, rendición de cuenta de los jefes, estimulación moral y recreativa, entre otros. ¿Cómo ha sido el nivel de respuestas ante esos planteamientos? ¿Se llegará con más soluciones que pendientes a las sesiones finales?
“Este Congreso propone seguir juntos y buscar las soluciones pendientes, en un escenario más complejo. Decirlo de otra manera sería engañar a los trabajadores que nos confiaron sus planteamientos. El nivel de respuesta de algunas instituciones no ha tenido la inmediatez que se requería.
“Dicho esto con franqueza, corresponde también reconocer en lo que sí se ha avanzado. El movimiento sindical puede señalar como logros concretos del período la aprobación de la Resolución 146 de la Contraloría General de la República (CGR), que regula las rendiciones de cuenta de los administrativos ante los trabajadores; la discusión en los colectivos del anteproyecto de ley para un nuevo Código de Trabajo, más inclusivo y moderno; el Decreto 138, que establece las facultades para la aprobación de los sistemas salariales a nivel de entidad y el Decreto Ley 34, que incorpora a dos representantes de los trabajadores en los consejos de dirección. Estos son instrumentos de poder real y el movimiento sindical tiene que exigir que se cumplan.
“Pero los temas que nos plantearon con más insistencia siguen abiertos. El salario y su poder adquisitivo en primer lugar, así como los efectos de la inflación en los ingresos monetarios.
“En relación con el salario se impone que la CTC y sus sindicatos promuevan y exijan el estricto cumplimiento de las políticas aprobadas, las cuales definen el principio de que el mayor beneficio en los ingresos monetarios ocurra donde se generan las riquezas (sector empresarial), y que los colectivos y trabajadores que más aporten sean quienes más reciban.
“De igual manera resulta imprescindible retomar la batalla por el incremento de la productividad del trabajo expresada en bienes y servicios. Sin ellos sería un engaño hablar de elevación del nivel de vida como definiera el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: ‘Para mantener el interés por el trabajo tiene que haber equilibrio entre los ingresos y la producción’.
“Debemos señalar críticamente que a pesar de las acciones realizadas aún hay tendencia al pago atrasado a algunos trabajadores, lo cual viola derechos regulados en el reglamento de Código de Trabajo.
“La bancarización enfrenta distorsiones que deben reconocerse y corregirse. Las pensiones de los jubilados no acompañan el ritmo de los precios. La recreación y la estimulación del trabajador, algo que Lázaro Peña entendía como un derecho y no como un privilegio, están muy por debajo de lo que el movimiento sindical debe exigir.
“El Congreso no puede prometer lo que no puede garantizarse. Lo que sí puede hacer es precisar cuáles son las deudas pendientes, en quién está la responsabilidad de resolverlas, en qué plazos y con qué mecanismos de seguimiento. Eso es lo que esperan los trabajadores: no anuncios, sino compromisos verificables.
“Y hay algo más: el Congreso no termina el 27 de junio. Concluido el evento, los sindicatos deben retornar a cada colectivo laboral, explicar los acuerdos adoptados, presentar la nueva dirección electa y exponer las prioridades del próximo período y todo lo que nos corresponde en la implementación de las transformaciones aprobadas”.
El sistema empresarial ha sido de los más beneficiados en este período en cuanto a medidas del Gobierno para desatar las fuerzas productivas, sin embargo, queda todavía un grupo de empresas con pérdidas. ¿Será este un tema a debatir? ¿Qué más podrá hacer la CTC para acabar de una vez y por todas con eso?
“Las más de 200 empresas que cerraron el 2025 con pérdidas son temas del debate del informe central. Los propios trabajadores propusieron ese análisis en cada asamblea de base.
“A inicios de este año realizamos un proceso de revisión y análisis de los resultados negativos en esas entidades. Las causas son diversas y en muchos casos concurrentes: bajos niveles de productividad; reducido aprovechamiento de las capacidades instaladas; precios centralizados que no reconocen los costos reales de producción y los servicios; incumplimiento de normas e índices de consumo material; cadenas de impago que lastran al sistema empresarial en su conjunto; e intermitencia en el aseguramiento material. A todo ello se suma el impacto del bloqueo, que encarece materias primas, limita el acceso a financiamiento y dificulta la inserción en mercados internacionales.
“Hasta ahora los impactos son dobles y directos sobre el trabajador: la entidad no aporta al presupuesto del Estado, y el trabajador ve limitado su ingreso porque las facultades que el sistema empresarial tiene reconocidas no pueden aplicarse cuando se opera en pérdidas.
“El Decreto Ley 34 es la herramienta jurídica que le corresponde activar al movimiento sindical con determinación. El sindicato debe participar activamente en el diagnóstico de las causas en cada entidad, exigir transparencia en la gestión y proponer con los trabajadores los planes de medidas para revertir las pérdidas. En el Congreso debe quedar claro que no somos espectadores de los negativos resultados económicos. Somos parte de la solución y tenemos instrumentos legales para serlo”.
La sindicalización del sector no estatal no crece en la misma proporción que aumentan los trabajadores de esta forma de gestión en todo el país. ¿Cuál será la estrategia para además de crecer en números también hacerlo en representación real de ese afiliado?
“La recomposición del empleo en Cuba es una realidad estructural: el sector estatal decrece y el no estatal crece sostenidamente, impulsado por las mipymes, las cooperativas no agropecuarias y el trabajo por cuenta propia. No podemos decir que representamos a los trabajadores cubanos si no incluimos a quienes laboran en ese sector.
¿Qué particularidad o ideas podrá aportar este Congreso en medio de un país amenazado de agresión militar por parte del Gobierno de Estados Unidos y un recrudecido bloqueo económico, comercial, financiero y energético?
“Este Congreso llega en un momento en que el país, como alguien describió con acierto durante su proceso preparatorio, respira con dificultad, pero no se detiene. Esa imagen me parece exacta. No venimos aquí a celebrar desde la comodidad, sino a comprometernos desde la trinchera.
“Las ideas principales del evento están relacionadas con el instante en que se realiza, pues serán muy importantes los aportes de los delegados e invitados, de los representantes de los sindicatos y territorios a las transformaciones económicas y sociales recientemente aprobadas en sesiones extraordinarias en el Pleno del Comité Central del Partido y la Asamblea Nacional del Poder Popular, que fortalecen el Programa de Desarrollo Económico y Social del Gobierno.
“En su implementación tendrá mucho que ver la preparación y participación de los trabajadores y sus direcciones sindicales, por eso el Congreso es una magnífica oportunidad para esta decisiva batalla.
“Lo anterior ratifica una idea expresada por el Comandante en Jefe en el XIII Congreso de la CTC: ‘Las decisiones fundamentales que afectan la vida de nuestro pueblo tienen que ser discutidas con el pueblo y esencialmente con los trabajadores’.
“El 22 Congreso será una ocasión propicia para ratificar la unidad del movimiento sindical y los trabajadores en la defensa de la Revolución, a la vez que una tribuna de denuncia al bloqueo.
“Para cumplir esos objetivos tendremos que definir cómo fortalecer el funcionamiento de la organización, en tanto elemento esencial para materializar las transformaciones que tienen lugar en el ámbito laboral, económico y social”.
Hay muchos temas candentes que los trabajadores expusieron en las Conferencias Municipales y Provinciales: salarios, utilidades, rendición de cuenta de los jefes, estimulación moral y recreativa, entre otros. ¿Cómo ha sido el nivel de respuestas ante esos planteamientos? ¿Se llegará con más soluciones que pendientes a las sesiones finales?
“Este Congreso propone seguir juntos y buscar las soluciones pendientes, en un escenario más complejo. Decirlo de otra manera sería engañar a los trabajadores que nos confiaron sus planteamientos. El nivel de respuesta de algunas instituciones no ha tenido la inmediatez que se requería.
“Dicho esto con franqueza, corresponde también reconocer en lo que sí se ha avanzado. El movimiento sindical puede señalar como logros concretos del período la aprobación de la Resolución 146 de la Contraloría General de la República (CGR), que regula las rendiciones de cuenta de los administrativos ante los trabajadores; la discusión en los colectivos del anteproyecto de ley para un nuevo Código de Trabajo, más inclusivo y moderno; el Decreto 138, que establece las facultades para la aprobación de los sistemas salariales a nivel de entidad y el Decreto Ley 34, que incorpora a dos representantes de los trabajadores en los consejos de dirección. Estos son instrumentos de poder real y el movimiento sindical tiene que exigir que se cumplan.
“Pero los temas que nos plantearon con más insistencia siguen abiertos. El salario y su poder adquisitivo en primer lugar, así como los efectos de la inflación en los ingresos monetarios.
“En relación con el salario se impone que la CTC y sus sindicatos promuevan y exijan el estricto cumplimiento de las políticas aprobadas, las cuales definen el principio de que el mayor beneficio en los ingresos monetarios ocurra donde se generan las riquezas (sector empresarial), y que los colectivos y trabajadores que más aporten sean quienes más reciban.
“De igual manera resulta imprescindible retomar la batalla por el incremento de la productividad del trabajo expresada en bienes y servicios. Sin ellos sería un engaño hablar de elevación del nivel de vida como definiera el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: ‘Para mantener el interés por el trabajo tiene que haber equilibrio entre los ingresos y la producción’.
“Debemos señalar críticamente que a pesar de las acciones realizadas aún hay tendencia al pago atrasado a algunos trabajadores, lo cual viola derechos regulados en el reglamento de Código de Trabajo.
“La bancarización enfrenta distorsiones que deben reconocerse y corregirse. Las pensiones de los jubilados no acompañan el ritmo de los precios. La recreación y la estimulación del trabajador, algo que Lázaro Peña entendía como un derecho y no como un privilegio, están muy por debajo de lo que el movimiento sindical debe exigir.
“El Congreso no puede prometer lo que no puede garantizarse. Lo que sí puede hacer es precisar cuáles son las deudas pendientes, en quién está la responsabilidad de resolverlas, en qué plazos y con qué mecanismos de seguimiento. Eso es lo que esperan los trabajadores: no anuncios, sino compromisos verificables.
“Y hay algo más: el Congreso no termina el 27 de junio. Concluido el evento, los sindicatos deben retornar a cada colectivo laboral, explicar los acuerdos adoptados, presentar la nueva dirección electa y exponer las prioridades del próximo período y todo lo que nos corresponde en la implementación de las transformaciones aprobadas”.
El sistema empresarial ha sido de los más beneficiados en este período en cuanto a medidas del Gobierno para desatar las fuerzas productivas, sin embargo, queda todavía un grupo de empresas con pérdidas. ¿Será este un tema a debatir? ¿Qué más podrá hacer la CTC para acabar de una vez y por todas con eso?
“Las más de 200 empresas que cerraron el 2025 con pérdidas son temas del debate del informe central. Los propios trabajadores propusieron ese análisis en cada asamblea de base.
“A inicios de este año realizamos un proceso de revisión y análisis de los resultados negativos en esas entidades. Las causas son diversas y en muchos casos concurrentes: bajos niveles de productividad; reducido aprovechamiento de las capacidades instaladas; precios centralizados que no reconocen los costos reales de producción y los servicios; incumplimiento de normas e índices de consumo material; cadenas de impago que lastran al sistema empresarial en su conjunto; e intermitencia en el aseguramiento material. A todo ello se suma el impacto del bloqueo, que encarece materias primas, limita el acceso a financiamiento y dificulta la inserción en mercados internacionales.
“Hasta ahora los impactos son dobles y directos sobre el trabajador: la entidad no aporta al presupuesto del Estado, y el trabajador ve limitado su ingreso porque las facultades que el sistema empresarial tiene reconocidas no pueden aplicarse cuando se opera en pérdidas.
“El Decreto Ley 34 es la herramienta jurídica que le corresponde activar al movimiento sindical con determinación. El sindicato debe participar activamente en el diagnóstico de las causas en cada entidad, exigir transparencia en la gestión y proponer con los trabajadores los planes de medidas para revertir las pérdidas. En el Congreso debe quedar claro que no somos espectadores de los negativos resultados económicos. Somos parte de la solución y tenemos instrumentos legales para serlo”.
La sindicalización del sector no estatal no crece en la misma proporción que aumentan los trabajadores de esta forma de gestión en todo el país. ¿Cuál será la estrategia para además de crecer en números también hacerlo en representación real de ese afiliado?
“La recomposición del empleo en Cuba es una realidad estructural: el sector estatal decrece y el no estatal crece sostenidamente, impulsado por las mipymes, las cooperativas no agropecuarias y el trabajo por cuenta propia. No podemos decir que representamos a los trabajadores cubanos si no incluimos a quienes laboran en ese sector.
