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“Al Congreso vamos a comprometernos desde la trinchera”
Foto: Manuel de Jesús Singh Castillo.

“Al Congreso vamos a comprometernos desde la trinchera”

Joel García León / Trabajadores

Lunes, 22 Junio 2026 13:08

¿Qué particularidad o ideas podrá aportar este Congreso en medio de un país amenazado de agresión militar por parte del Gobierno de Estados Unidos y un recrudecido bloqueo económico, comercial, financiero y energético?

“Este Congreso llega en un mo­mento en que el país, como alguien describió con acierto durante su proceso preparatorio, respira con dificultad, pero no se detiene. Esa imagen me parece exacta. No ve­nimos aquí a celebrar desde la co­modidad, sino a comprometernos desde la trinchera.

“Las ideas principales del even­to están relacionadas con el instan­te en que se realiza, pues serán muy importantes los aportes de los dele­gados e invitados, de los represen­tantes de los sindicatos y territorios a las transformaciones económicas y sociales recientemente aprobadas en sesiones extraordinarias en el Pleno del Comité Central del Parti­do y la Asamblea Nacional del Po­der Popular, que fortalecen el Pro­grama de Desarrollo Económico y Social del Gobierno.

“En su implementación tendrá mucho que ver la preparación y participación de los trabajadores y sus direcciones sindicales, por eso el Congreso es una magnífica oportunidad para esta decisiva ba­talla.

“Lo anterior ratifica una idea expresada por el Comandante en Jefe en el XIII Congreso de la CTC: ‘Las decisiones fundamentales que afectan la vida de nuestro pueblo tienen que ser discutidas con el pueblo y esencialmente con los tra­bajadores’.

“El 22 Congreso será una ocasión propicia para ratificar la uni­dad del movimiento sindical y los trabajadores en la defensa de la Re­volución, a la vez que una tribuna de denuncia al bloqueo.

“Para cumplir esos objetivos tendremos que definir cómo for­talecer el funcionamiento de la organización, en tanto elemen­to esencial para materializar las transformaciones que tienen lugar en el ámbito laboral, económico y social”.

Hay muchos temas candentes que los trabajadores expusieron en las Conferencias Municipales y Provinciales: salarios, utilidades, rendición de cuenta de los jefes, estimulación moral y recreativa, entre otros. ¿Cómo ha sido el ni­vel de respuestas ante esos plan­teamientos? ¿Se llegará con más soluciones que pendientes a las sesiones finales?

“Este Congreso propone seguir juntos y buscar las soluciones pen­dientes, en un escenario más com­plejo. Decirlo de otra manera sería engañar a los trabajadores que nos confiaron sus planteamientos. El nivel de respuesta de algunas insti­tuciones no ha tenido la inmediatez que se requería.

“Dicho esto con franqueza, co­rresponde también reconocer en lo que sí se ha avanzado. El mo­vimiento sindical puede señalar como logros concretos del perío­do la aprobación de la Resolución 146 de la Contraloría General de la República (CGR), que regula las rendiciones de cuenta de los admi­nistrativos ante los trabajadores; la discusión en los colectivos del anteproyecto de ley para un nuevo Código de Trabajo, más inclusivo y moderno; el Decreto 138, que esta­blece las facultades para la aproba­ción de los sistemas salariales a ni­vel de entidad y el Decreto Ley 34, que incorpora a dos representantes de los trabajadores en los consejos de dirección. Estos son instrumen­tos de poder real y el movimien­to sindical tiene que exigir que se cumplan.

“Pero los temas que nos plan­tearon con más insistencia siguen abiertos. El salario y su poder ad­quisitivo en primer lugar, así como los efectos de la inflación en los in­gresos monetarios.

“En relación con el salario se impone que la CTC y sus sindica­tos promuevan y exijan el estric­to cumplimiento de las políticas aprobadas, las cuales definen el principio de que el mayor bene­ficio en los ingresos monetarios ocurra donde se generan las ri­quezas (sector empresarial), y que los colectivos y trabajadores que más aporten sean quienes más re­ciban.

“De igual manera resulta im­prescindible retomar la batalla por el incremento de la produc­tividad del trabajo expresada en bienes y servicios. Sin ellos sería un engaño hablar de elevación del nivel de vida como definiera el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: ‘Para mantener el interés por el trabajo tiene que haber equili­brio entre los ingresos y la pro­ducción’.

“Debemos señalar críticamen­te que a pesar de las acciones rea­lizadas aún hay tendencia al pago atrasado a algunos trabajadores, lo cual viola derechos regulados en el reglamento de Código de Trabajo.

“La bancarización enfrenta distorsiones que deben reconocer­se y corregirse. Las pensiones de los jubilados no acompañan el rit­mo de los precios. La recreación y la estimulación del trabajador, algo que Lázaro Peña entendía como un derecho y no como un privilegio, están muy por debajo de lo que el movimiento sindical debe exigir.

“El Congreso no puede prometer lo que no puede garantizarse. Lo que sí puede hacer es precisar cuáles son las deudas pendientes, en quién está la responsabilidad de resolverlas, en qué plazos y con qué mecanismos de seguimiento. Eso es lo que esperan los trabajadores: no anuncios, sino compromisos verificables.

“Y hay algo más: el Congreso no termina el 27 de junio. Concluido el evento, los sindicatos deben retornar a cada colectivo laboral, explicar los acuerdos adoptados, presentar la nueva dirección electa y exponer las prioridades del próximo período y todo lo que nos corresponde en la implementación de las transforma­ciones aprobadas”.

El sistema empresarial ha sido de los más beneficiados en este período en cuanto a medidas del Gobierno para desatar las fuerzas productivas, sin embargo, queda todavía un grupo de empresas con pérdidas. ¿Será este un tema a de­batir? ¿Qué más podrá hacer la CTC para acabar de una vez y por todas con eso?

“Las más de 200 empresas que cerraron el 2025 con pérdidas son temas del debate del informe cen­tral. Los propios trabajadores pro­pusieron ese análisis en cada asam­blea de base.

“A inicios de este año realiza­mos un proceso de revisión y aná­lisis de los resultados negativos en esas entidades. Las causas son di­versas y en muchos casos concu­rrentes: bajos niveles de producti­vidad; reducido aprovechamiento de las capacidades instaladas; pre­cios centralizados que no recono­cen los costos reales de producción y los servicios; incumplimiento de normas e índices de consumo ma­terial; cadenas de impago que las­tran al sistema empresarial en su conjunto; e intermitencia en el ase­guramiento material. A todo ello se suma el impacto del bloqueo, que encarece materias primas, limita el acceso a financiamiento y dificulta la inserción en mercados interna­cionales.

“Hasta ahora los impactos son dobles y directos sobre el trabaja­dor: la entidad no aporta al presu­puesto del Estado, y el trabajador ve limitado su ingreso porque las fa­cultades que el sistema empresarial tiene reconocidas no pueden apli­carse cuando se opera en pérdidas.

“El Decreto Ley 34 es la herra­mienta jurídica que le correspon­de activar al movimiento sindical con determinación. El sindicato debe participar activamente en el diagnóstico de las causas en cada entidad, exigir transparencia en la gestión y proponer con los traba­jadores los planes de medidas para revertir las pérdidas. En el Congre­so debe quedar claro que no somos espectadores de los negativos resul­tados económicos. Somos parte de la solución y tenemos instrumentos legales para serlo”.

La sindicalización del sector no es­tatal no crece en la misma propor­ción que aumentan los trabajadores de esta forma de gestión en todo el país. ¿Cuál será la estrategia para además de crecer en números tam­bién hacerlo en representación real de ese afiliado?

“La recomposición del empleo en Cuba es una realidad estructu­ral: el sector estatal decrece y el no estatal crece sostenidamente, impulsado por las mipymes, las cooperativas no agropecuarias y el trabajo por cuenta propia. No po­demos decir que representamos a los trabajadores cubanos si no in­cluimos a quienes laboran en ese sector.

“Al Congreso vamos a comprometernos desde la trinchera”
Foto: Anisbel Luis Reyes.

¿Qué particularidad o ideas podrá aportar este Congreso en medio de un país amenazado de agresión militar por parte del Gobierno de Estados Unidos y un recrudecido bloqueo económico, comercial, financiero y energético?

“Este Congreso llega en un mo­mento en que el país, como alguien describió con acierto durante su proceso preparatorio, respira con dificultad, pero no se detiene. Esa imagen me parece exacta. No ve­nimos aquí a celebrar desde la co­modidad, sino a comprometernos desde la trinchera.

“Las ideas principales del even­to están relacionadas con el instan­te en que se realiza, pues serán muy importantes los aportes de los dele­gados e invitados, de los represen­tantes de los sindicatos y territorios a las transformaciones económicas y sociales recientemente aprobadas en sesiones extraordinarias en el Pleno del Comité Central del Parti­do y la Asamblea Nacional del Po­der Popular, que fortalecen el Pro­grama de Desarrollo Económico y Social del Gobierno.

“En su implementación tendrá mucho que ver la preparación y participación de los trabajadores y sus direcciones sindicales, por eso el Congreso es una magnífica oportunidad para esta decisiva ba­talla.

“Lo anterior ratifica una idea expresada por el Comandante en Jefe en el XIII Congreso de la CTC: ‘Las decisiones fundamentales que afectan la vida de nuestro pueblo tienen que ser discutidas con el pueblo y esencialmente con los tra­bajadores’.

“El 22 Congreso será una ocasión propicia para ratificar la uni­dad del movimiento sindical y los trabajadores en la defensa de la Re­volución, a la vez que una tribuna de denuncia al bloqueo.

“Para cumplir esos objetivos tendremos que definir cómo for­talecer el funcionamiento de la organización, en tanto elemen­to esencial para materializar las transformaciones que tienen lugar en el ámbito laboral, económico y social”.

Hay muchos temas candentes que los trabajadores expusieron en las Conferencias Municipales y Provinciales: salarios, utilidades, rendición de cuenta de los jefes, estimulación moral y recreativa, entre otros. ¿Cómo ha sido el ni­vel de respuestas ante esos plan­teamientos? ¿Se llegará con más soluciones que pendientes a las sesiones finales?

“Este Congreso propone seguir juntos y buscar las soluciones pen­dientes, en un escenario más com­plejo. Decirlo de otra manera sería engañar a los trabajadores que nos confiaron sus planteamientos. El nivel de respuesta de algunas insti­tuciones no ha tenido la inmediatez que se requería.

“Dicho esto con franqueza, co­rresponde también reconocer en lo que sí se ha avanzado. El mo­vimiento sindical puede señalar como logros concretos del perío­do la aprobación de la Resolución 146 de la Contraloría General de la República (CGR), que regula las rendiciones de cuenta de los admi­nistrativos ante los trabajadores; la discusión en los colectivos del anteproyecto de ley para un nuevo Código de Trabajo, más inclusivo y moderno; el Decreto 138, que esta­blece las facultades para la aproba­ción de los sistemas salariales a ni­vel de entidad y el Decreto Ley 34, que incorpora a dos representantes de los trabajadores en los consejos de dirección. Estos son instrumen­tos de poder real y el movimien­to sindical tiene que exigir que se cumplan.

“Pero los temas que nos plan­tearon con más insistencia siguen abiertos. El salario y su poder ad­quisitivo en primer lugar, así como los efectos de la inflación en los in­gresos monetarios.

“En relación con el salario se impone que la CTC y sus sindica­tos promuevan y exijan el estric­to cumplimiento de las políticas aprobadas, las cuales definen el principio de que el mayor bene­ficio en los ingresos monetarios ocurra donde se generan las ri­quezas (sector empresarial), y que los colectivos y trabajadores que más aporten sean quienes más re­ciban.

“De igual manera resulta im­prescindible retomar la batalla por el incremento de la produc­tividad del trabajo expresada en bienes y servicios. Sin ellos sería un engaño hablar de elevación del nivel de vida como definiera el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz: ‘Para mantener el interés por el trabajo tiene que haber equili­brio entre los ingresos y la pro­ducción’.

“Debemos señalar críticamen­te que a pesar de las acciones rea­lizadas aún hay tendencia al pago atrasado a algunos trabajadores, lo cual viola derechos regulados en el reglamento de Código de Trabajo.

“La bancarización enfrenta distorsiones que deben reconocer­se y corregirse. Las pensiones de los jubilados no acompañan el rit­mo de los precios. La recreación y la estimulación del trabajador, algo que Lázaro Peña entendía como un derecho y no como un privilegio, están muy por debajo de lo que el movimiento sindical debe exigir.

“El Congreso no puede prometer lo que no puede garantizarse. Lo que sí puede hacer es precisar cuáles son las deudas pendientes, en quién está la responsabilidad de resolverlas, en qué plazos y con qué mecanismos de seguimiento. Eso es lo que esperan los trabajadores: no anuncios, sino compromisos verificables.

“Y hay algo más: el Congreso no termina el 27 de junio. Concluido el evento, los sindicatos deben retornar a cada colectivo laboral, explicar los acuerdos adoptados, presentar la nueva dirección electa y exponer las prioridades del próximo período y todo lo que nos corresponde en la implementación de las transforma­ciones aprobadas”.

El sistema empresarial ha sido de los más beneficiados en este período en cuanto a medidas del Gobierno para desatar las fuerzas productivas, sin embargo, queda todavía un grupo de empresas con pérdidas. ¿Será este un tema a de­batir? ¿Qué más podrá hacer la CTC para acabar de una vez y por todas con eso?

“Las más de 200 empresas que cerraron el 2025 con pérdidas son temas del debate del informe cen­tral. Los propios trabajadores pro­pusieron ese análisis en cada asam­blea de base.

“A inicios de este año realiza­mos un proceso de revisión y aná­lisis de los resultados negativos en esas entidades. Las causas son di­versas y en muchos casos concu­rrentes: bajos niveles de producti­vidad; reducido aprovechamiento de las capacidades instaladas; pre­cios centralizados que no recono­cen los costos reales de producción y los servicios; incumplimiento de normas e índices de consumo ma­terial; cadenas de impago que las­tran al sistema empresarial en su conjunto; e intermitencia en el ase­guramiento material. A todo ello se suma el impacto del bloqueo, que encarece materias primas, limita el acceso a financiamiento y dificulta la inserción en mercados interna­cionales.

“Hasta ahora los impactos son dobles y directos sobre el trabaja­dor: la entidad no aporta al presu­puesto del Estado, y el trabajador ve limitado su ingreso porque las fa­cultades que el sistema empresarial tiene reconocidas no pueden apli­carse cuando se opera en pérdidas.

“El Decreto Ley 34 es la herra­mienta jurídica que le correspon­de activar al movimiento sindical con determinación. El sindicato debe participar activamente en el diagnóstico de las causas en cada entidad, exigir transparencia en la gestión y proponer con los traba­jadores los planes de medidas para revertir las pérdidas. En el Congre­so debe quedar claro que no somos espectadores de los negativos resul­tados económicos. Somos parte de la solución y tenemos instrumentos legales para serlo”.

La sindicalización del sector no es­tatal no crece en la misma propor­ción que aumentan los trabajadores de esta forma de gestión en todo el país. ¿Cuál será la estrategia para además de crecer en números tam­bién hacerlo en representación real de ese afiliado?

“La recomposición del empleo en Cuba es una realidad estructu­ral: el sector estatal decrece y el no estatal crece sostenidamente, impulsado por las mipymes, las cooperativas no agropecuarias y el trabajo por cuenta propia. No po­demos decir que representamos a los trabajadores cubanos si no in­cluimos a quienes laboran en ese sector.