Los recientes acontecimientos en Venezuela han generado repercusiones inmediatas a nivel mundial, tanto en medios de comunicación como en foros diplomáticos y organismos internacionales. La actuación de un Estado en el territorio de otro, fuera de los cauces multilaterales establecidos, transforma un conflicto interno en un asunto de Derecho Internacional, con implicaciones que trascienden fronteras y afectan la estabilidad regional y global. Esta situación exige un análisis riguroso desde los instrumentos jurídicos vigentes y los principios que sostienen el orden internacional contemporáneo.