La medida se refiere a los aranceles establecidos en varias órdenes ejecutivas entre 2025 y 2026, que incluían disposiciones contra países como China, Venezuela, Brasil, Rusia, Cuba e Irán, entre otros. Dichos aranceles fueron impuestos como respuesta a lo que Washington calificó de “amenazas inusuales y extraordinarias” para la seguridad nacional, la política exterior o la economía de Estados Unidos. La nueva orden establece que los aranceles adicionales dejarán de estar vigentes y, tan pronto como sea posible, cesará su cobro. Sin embargo, las emergencias nacionales declaradas en esas órdenes ejecutivas y el resto de sus decisiones permanecerán en vigor.
El documento dispone que los jefes de cada departamento y agencia ejecutiva deberán tomar medidas inmediatas para poner fin a la recaudación de los aranceles adicionales. Asimismo, el Secretario de Comercio, el Secretario de Seguridad Nacional y el Representante Comercial de Estados Unidos, en consulta con otras autoridades, podrán modificar el Arancel de Aduanas Armonizado para dar cumplimiento a la orden.
El texto aclara que la orden no crea derechos o beneficios exigibles contra el gobierno estadounidense y que su implementación estará sujeta a la legislación vigente y a la disponibilidad de recursos.
