El diplomático ruso subrayó el estado positivo de los vínculos bilaterales, señalando que “se mantiene un fructífero diálogo político, se desarrolla la cooperación comercial y económica, y se amplía la cooperación cultural y educativa”. Koronelli resaltó que “la interacción activa continúa en casi todas las áreas”, reflejando la solidez de la asociación estratégica entre ambos países.
Al abordar el impacto concreto de la agresión estadounidense a Venezuela y el cese del suministro de crudo de ese país a la isla, el embajador Koronelli reconoció la difícil situación energética que enfrenta la mayor de las Antillas. “Cuba lleva varios años enfrentando una grave escasez de petróleo y productos derivados del petróleo”, indicó, agregando que “naturalmente, la interrupción del suministro desde Venezuela ha agravado esta situación”.
Frente a este escenario, las autoridades cubanas están implementando varias estrategias. Koronelli destacó los trabajos para aumentar la producción nacional de petróleo, los cuales cuentan con la participación de la empresa petrolera estatal rusa Zarubezhneft. Paralelamente, la isla “están buscando socios externos alternativos” para asegurar el suministro.
Apoyo ruso y continuidad de suministros
En este contexto, el embajador recordó el historial de apoyo energético ruso y vislumbró su continuidad: “Se ha suministrado petróleo ruso a Cuba en numerosas ocasiones en los últimos años. Prevemos que esta práctica continuará”.
Koronelli reiteró la postura firme y de principios del gobierno ruso, alineada con sus declaraciones oficiales previas: “Rusia condena la presión económica y militar sobre la hermana Cuba, con la que mantenemos una asociación estratégica”. Y concluyó enfáticamente: “Seguiremos brindando a nuestros amigos el apoyo político y material necesario”.
