CMHW
Rusia condena injerencia externa subversiva y amenazas de ataques contra Irán
Foto: Azertag.

Rusia condena injerencia externa subversiva y amenazas de ataques contra Irán

Tomado de Granma/Telesur

Miércoles, 14 Enero 2026 11:36

Rusia condenó la injerencia externa subversiva en los asuntos y procesos políticos internos de Irán, declaró la vocera de la Cancillería rusa, María Zajárova, quien calificó de «categóricamente inadmisibles» las amenazas de ataques militares contra ese país, expresadas desde la Casa Blanca.

Rusia condenó la injerencia externa subversiva en los asuntos y procesos políticos internos de Irán, declaró la vocera de la Cancillería rusa, María Zajárova, quien calificó de «categóricamente inadmisibles» las amenazas de ataques militares contra ese país, expresadas desde la Casa Blanca.

Además, denunció que Occidente aplica «los tristemente célebres métodos de las ‘revoluciones de colores’, cuando una protesta pacífica se convierte en disturbios crueles y sin sentido, pogromos, asesinatos de agentes del orden y de simples ciudadanos, incluidos niños».

En una declaración difundida a través de la web del Ministerio de Asuntos Exteriores, Zajárova manifestó: «Condenamos con firmeza la injerencia externa subversiva en los procesos políticos internos de Irán«, en alusión a las crecientes presiones de EE.UU. y otros países de Occidente contra la República Islámica, a cuyas autoridades acusan de presuntas matanzas de manifestantes.

Desde diciembre, en Irán tienen lugar protestas debido a la situación económica, la inflación y la pérdida de poder adquisitivo de la moneda (rial). Originalmente fueron pacíficas pero derivaron en disturbios debido a la influencia de agentes externos, con el asesinato de policías, la quema de mezquitas, el asalto a ambulancias y comisarías, así como otros actos vandálicos.

Las autoridades iraníes han denunciado la aplicación por EE.UU. e Israel de un plan para convertir las protestas en una guerra terrorista y desestabilizar al país. Ese plan incluye operaciones de agentes de los servicios de espionaje de Israel (el Mossad) y la infiltración de efectivos del autodenominado Estado Islámico, así como el uso de armas y explosivos para asesinar a civiles y culpar al Estado iraní de sus muertes. Se han incautado armas, dinero y medios especializados para fabricar explosivos.

Rusia atribuye la actual situación interna a la presión sancionadora de Occidente, en medio de las protestas violentas en el país persa. Occidente ha impuesto a Irán cerca de 3.100 medidas coercitivas unilaterales para ahogar su economía, según el Mapa Geopolítico de Sanciones (se trata del 8 por ciento de las más de 37.700 sanciones impuestas por EE.UU. y naciones satélite contra Estados soberanos).

De acuerdo con Zajárova, las «medidas ilegales» aplicadas durante años dificultan el desarrollo del país y generan problemas económicos y sociales que afectan sobre todo a los ciudadanos de a pie. Aseguró que fuerzas externas hostiles intentan aprovechar esta tensión social para «desestabilizar y destruir» el Estado iraní mediante la aplicación de una «revolución de colores».

Previamente, Rusia rechazó la intención de la Administración Trump de imponer aranceles del 25 por ciento a aliados comerciales de Teherán.
Las autoridades iraníes declararon legítimas las exigencias de los manifestantes en torno al escenario económico y se han mostrado dispuestas a escuchar sus opiniones, al tiempo que dejaron claro que no permitirán actos violentos ni la actuación de mercenarios extranjeros en el país.

La víspera, millones de iraníes salieron a las calles para respaldar a la República Islámica y repudiar los hechos de violencia, así como rechazar la injerencia extranjera.

EE.UU. bombardeó las instalaciones nucleares pacíficas de Irán en junio pasado, durante la denominada «guerra de los 12 días» desatada a partir de la agresión no provocada de la entidad sionista contra Irán, cuyos ataques asesinaron a más de mil iraníes, entre comandantes militares, científicos nucleares, personalidades y civiles.

El apoyo de Washington a su aliado Tel Aviv no salvó a este último de la derrota ante la formidable respuesta defensiva de Irán.