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El conflicto entre EE. UU. e Irán en el epicentro de un nuevo orden de confrontación
El ejército sionista israelí ha llevado a cabo ataques con drones en el sur de Siria y contra el Líbano. Foto: Unicef.

El conflicto entre EE. UU. e Irán en el epicentro de un nuevo orden de confrontación

Raúl Antonio Capote / Granma

Jueves, 03 Septiembre 2026 11:36

Nunca antes en la era moderna habíamos visto una simultaneidad tan peligrosa de crisis en el Golfo Pérsico, el este de Europa, el Mediterráneo oriental y las relaciones trasatlánticas, todas escalando al mismo tiempo.

Las últimas semanas han estado marcadas por una peligrosa escalada de tensiones en el Golfo Pérsico: el presidente estadounidense Donald Trump declaró que considera el Estrecho de Ormuz como «territorio estadounidense», una afirmación que Irán ha calificado de «alejada de la realidad».

En respuesta, el Ministro de Exteriores iraní calificó las amenazas estadounidenses como «condenadas al fracaso». Lejos de amedrentar al pueblo persa, el país ha dado un paso cualitativamente superior: el ejército anunció oficialmente que su doctrina militar está pasando de «defensiva a ofensiva», basándose en las lecciones de los recientes conflictos de 12 y 40 días.

Esta declaración no es retórica vacía, las autoridades de Teherán han advertido que atacarán los intereses de cualquier país que se sume a la campaña económica de EE. UU., y han prometido dar a sus enemigos una «lección histórica» en el mar.

El escenario de confrontación multipolar ha dibujado un mapa de crisis interconectadas. Mientras Washington presiona para aislar económicamente a Irán, Teherán está recibiendo «numerosos mensajes» de países vecinos para establecer nuevos acuerdos de seguridad y cooperación económica en la región.

Francia y Arabia Saudita mantienen conversaciones en París sobre la crisis, y Pakistán e Irán discuten vías para reactivar el diálogo con EE. UU.

Mientras en el frente militar, la crisis se ha traducido en acciones concretas, el ejército sionista israelí ha llevado a cabo ataques con drones en el sur de Siria y contra el Líbano.

La confluencia de tres dinámicas de escalada convierte los últimos sucesos en Oriente Medio en asunto de suma atención; el cambio de doctrina iraní no es un anuncio menor, implica que Teherán, en uso de sus derechos soberanos, podría pasar de la disuasión a la acción ofensiva preventiva, lo que eleva drásticamente el riesgo de un conflicto abierto en el Golfo.

Así mismo, la fractura de la arquitectura de seguridad regional: Irán está construyendo un orden de seguridad alternativo, independiente de EE. UU., que podría reconfigurar las alianzas en Oriente Medio para las próximas décadas.

De hecho, nunca antes en la era moderna, habíamos visto una simultaneidad tan peligrosa de crisis en el Golfo Pérsico, el este de Europa, el Mediterráneo oriental y las relaciones trasatlánticas, todas escalando al mismo tiempo.

Por tanto, la concreción de un nuevo orden de confrontación, con epicentro en el Estrecho de Ormuz, pero cuyas ondas expansivas alcanzan todos los teatros de conflicto global, nos sitúa en una nueva fase de la geopolítica mundial, donde las líneas rojas se están redefiniendo en tiempo real y el riesgo de una escalada incontrolada es más alto que en cualquier momento desde la Guerra Fría.