La presión de Washington se ha materializado en un cerco económico, con sanciones dirigidas a comerciantes de petróleo y entidades vinculadas al desarrollo nuclear iraní. Según el presidente Donald Trump, Irán mantiene “siniestras ambiciones nucleares”. Todo ello contribuye en gran medida aceptar condiciones de diálogo.
En este contexto, el viceministro iraní Abbas Araghchi llegó a Suiza para participar en la tercera sesión de negociaciones, prevista para el jueves. La reunión será moderada por el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr Al Busaidi, en un intento de facilitar acuerdos indirectos entre ambas partes.
La Casa Blanca espera que Irán acepte limitar su programa de enriquecimiento de uranio y reducir el alcance de sus misiles balísticos. A cambio, se plantea la posibilidad de aliviar las sanciones económicas, según reportó el medio Al Jazeera.
Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que Teherán está preparado para responder tanto en el terreno diplomático como militar. Recordó que las experiencias pasadas con Estados Unidos estuvieron marcadas por “engaños, mentiras e información falsa”, lo que refuerza la desconfianza hacia Washington.
