El jefe de la diplomacia cubana recordó que en Estados Unidos, pese a ser una de las economías más ricas del mundo, solo el 51 por ciento de la población puede acceder y sufragar servicios médicos de calidad, mientras sus representantes buscan impedir la asistencia que Cuba brinda en otras naciones.
Según Rodríguez Parrilla, diplomáticos estadounidenses acreditados en Cuba, ineptos e incompetentes en su función, están promoviendo una campaña de descrédito contra la colaboración médica internacional de la isla, mediante acusaciones de supuestas violaciones laborales y trata de personas en las brigadas de salud.
El Canciller precisó que esas acciones incluyen presiones diplomáticas sobre gobiernos receptores con el uso de la fuerza y la amenaza para cancelar convenios con Cuba, así como la difusión de falsas narrativas que presentan la cooperación médica como un mecanismo de explotación.
"La misión del paseo es tratar de poner fin a un servicio tan necesario y humano", acotó el dirigente.
La Habana ha denunciado en reiteradas ocasiones esa estrategia de hostilidad, la cual ha sido rechazada por decenas de países en foros multilaterales, al reconocer el aporte real de los profesionales cubanos en la atención primaria y en situaciones de emergencia.
El mensaje del Canciller ratifica que la política de Washington busca socavar el prestigio de la cooperación médica cubana, mientras ignora las carencias de su propio sistema de salud.
