CMHW

Chávez se hizo pueblo (+Audio)

Dalia Reyes Perera

Jueves, 05 Marzo 2026 15:10

A trece años de su partida física, el legado del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías es imprescindible para defender los sueños de un mundo mejor.

El 5 de marzo del 2013 la América y todo el mundo conoció la estremecedora noticia. 

El Comandante de la Revolución Bolivariana Hugo Rafael Chávez Frías, el mejor amigo de Cuba y de los pueblos,  el hombre feliz de sonrisa alegre, del baile y el canto, el vendedor de dulces de la abuela Rosa en su humilde pueblo en Sabaneta de Barinas, el oficial honesto que lideró una insurrección armada por una Venezuela y un continente libre, el hombre de la unidad, el que era capaz de decir todas las verdades al Imperio en tribunas internacionales, cerraba los ojos al mundo y pasaba a la inmortalidad, al Olimpo de los grandes exactamente a las 4 y 25 de la tarde de aquel fatídico y triste día.

Junto al pueblo venezolano, a las personas de bien del mundo, a los amantes de la justicia y la nobleza, Cuba lloró la pérdida irreparable del hijo fiel, a sabiendas de que nos dejaba un vacío muy difícil de llenar desde entonces y para siempre. 

Fue, quizás, Fidel, el primero en descubrir la madera de aquel joven desafiante, seguidor del pensamiento bolivariano, digno hasta la raíz. Por eso aquel primer abrazo en el Aeropuerto de La Habana que selló para siempre un cariño inmenso y una admiración mutua que creció con el tiempo. 

Para Chávez, Cuba formaba parte de la sangre india, negra y rebelde de nuestras tierras del Sur. Vivió por su querida Venezuela y como Martí, entendió la trascendencia y el valor de esta América Nuestra.

Junto al líder cubano, fundó la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América.  Creó programas emancipadores de integración, médicos, maestros, artistas, deportistas, sanadores de almas, diseminados en este continente de paz y amor.

Justamente el 14 de octubre del año 2007, Chávez llegó a la Plaza de la Revolución Ernesto Che Guevara, allí rindió tributo al Guerrillero inmortal. Desde ese lugar sagrado, altar de las cusas justas del planeta, habló por teléfono durante horas con Fidel, quien ya estaba enfermo. Fue un diálogo de padre e hijo. Un diálogo de futuro. 

Chávez, el arañero de Barinas, el Comandante de los Pueblos de esta América Nuestra, la América de Sucre, Morelos, Hidalgo, Bolívar y tantos grandes que labraron el camino. 

A trece años de la partida física de Chávez, perdura el legado de un hombre inmortal, que, como Bolívar, tanto tiene que hacer en la América todavía. 

Como él mismo lo vaticinó, Chávez se multiplicó en millones y se hizo pueblo.