El conjunto dirigido por Omar López construyó su ventaja desde temprano, cuando en la tercera entrada combinó un sencillo de Salvador Pérez, un lanzamiento descontrolado y un elevado de sacrificio de Maikel García para tomar la delantera en el marcador.
La diferencia se amplió en el quinto inning, apenas al primer lanzamiento, con un cuadrangular de Wilyer Abreu por el jardín central ante el abridor Nolan McLean, un batazo que parecía marcar el rumbo definitivo del encuentro.

En la lomita, el zurdo Eduardo Rodríguez firmó una sólida apertura de cuatro entradas y un tercio, permitiendo apenas un hit y ponchando a cuatro rivales, mientras el relevo venezolano sostuvo la ventaja hasta bien entrada la recta final.
Sin embargo, Estados Unidos reaccionó en el octavo capítulo, cuando Bryce Harper conectó un jonrón de dos carreras frente a Andrés Machado para igualar el duelo y devolver la tensión a un estadio completamente expectante.
La respuesta llegó en el noveno episodio, cuando Eugenio Suárez, con Garrett Whitlock en el montículo, disparó un doble remolcador que llevó al plato la carrera decisiva y devolvió la ventaja a la selección sudamericana.
El cierre quedó en manos de Daniel Palencia, quien retiró los últimos tres outs, dos de ellos por la vía del ponche, para asegurar una victoria que quedará grabada en la historia del béisbol venezolano.
De esta manera, con eficacia ofensiva, solidez en el pitcheo y sangre fría en el momento clave, Venezuela firmó una actuación memorable para conquistar el título más importante de su historia en el escenario internacional.
