De acuerdo con lo informado por ambos directores, dos zurdos subirán a la lomita del coloso capitalino, sede neutral de la gran final, en el caso de los Leñadores, vigentes bicampeones, dependerán de Eliander Bravo y los Cocodrilos entregarán la primera bola a Yoennis Yera.
Los del oriente del país disputarán su tercera final sucesiva y la sexta en los últimos 10 años, etapa en la que exhiben tres coronas, dos segundos lugares y un tercer escaño.
Por su parte, Matanzas intervendrá en su cuarta final en la reciente década e intentará levantar el trofeo de campeón como sucedió en la versión 2019-2020.
En la historia de la postemporada, los yumurinos aventajan en el duelo particular a los tuneros 13 victorias a ocho; aunque en la 62 Serie Nacional, el elenco oriental triunfó en las semifinales 4-2.
Durante la fase clasificatoria de esta campaña, Las Tunas, puntero con 48 ganados y 26 derrotas, dominó 3-2 el compromiso ante Matanzas, que los escoltó en la tabla general con marca de 46 sonrisas y 29 fracasos.
Camino a la disputa del título, los Leñadores aventajaron en siete partidos a Villa Clara en cuartos y en seis juegos a Artemisa en semis; mientras, los Cocodrilos barrieron 4-0 a Sancti Spiritus y doblegaron 4-2 a Industriales.
Para este segmento definitorio, la Comisión Nacional precisó que la subserie, al mejor de siete choques, disputará sus primeros cuatro partidos de forma consecutiva, un día de descanso, y de ser necesario, los otros tres; mientras, el pitcheo será libre a diferencia de las etapas anteriores.
