Con la conquista de la Supercopa de España 2026, Hansi Flick reafirmó su perfecto historial de victorias en finales como entrenador principal. Desde su etapa en el Bayern de Múnich —donde alzó la Champions League, la Copa de Alemania, la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes— hasta su presente en el FC Barcelona, el alemán ha demostrado una capacidad excepcional para transformar cada encuentro decisivo en un trofeo.
En la temporada 2024-2025 ya había ganado la Supercopa de España y la Copa del Rey, ambas ante el Real Madrid, y este domingo consolidó aún más su récord imbatible: nunca ha perdido una final oficial como primer entrenador.
Más allá de los números, esta consistencia refleja una mentalidad ganadora y una gestión del grupo que ha sabido extraer lo mejor de sus plantillas. Flick no solo prepara a sus jugadores para competir; los convierte en letales en los momentos clave. Su racha perfecta lo sitúa en un lugar privilegiado dentro del fútbol moderno, como un técnico que entiende que los momentos decisivos no se pueden dejar al azar.
Si bien el futuro siempre puede deparar cambios —ninguna racha es eterna—, hasta hoy la narrativa que rodea a Hansi Flick es la de un entrenador que se acerca paso a paso a la categoría de los legendarios, con un récord que ya es referente histórico de eficacia y precisión táctica en partidos de máxima presión.
