«Hay que reverenciarla por su sencillez y humanidad», expresó como amigo y admirador, «por su vasta obra pictórica y poética, como ceramista y aliada al diseño textil, a la que ha puesto su voz para interpretar auténtica música cubana. A la remediana Hija ilustre y villaclareña orgullosa».
Zaida recordó los inicios de su carrera, que fue llevando a la par de la crianza de su hijo Cristian, sus vicisitudes y logros, los buenos amigos que la apoyaron. De su camino al crecimiento artístico y experiencias humanas, de sus estancias enriquecedoras por el mundo.
«Todas las personas que conozco y con las que he interactuado son importantes para mí. Todas pueden hacer la novela de su vida», dijo con la sinceridad que caracteriza a la Premio Nacional de Artes Plásticas, que compartió este lunes un rato de emociones y sinceridad absoluta con un público agradecido que disfrutó "La hora de la verdad ", a la manera única de Arístides Vega Chapú.

También hubo buena música y aplausos para el naciente proyecto Iwá Pelé, del que hablaremos en un próximo reporte.
