Durante casi seis décadas, esa institución ha formado públicos y acercado el teatro de títeres a varias generaciones. La jornada actual funciona como homenaje a esa trayectoria y, a la vez, como espacio de encuentro entre los niños y las artes escénicas.

Por la situación económica que atraviesa el país, en esta edición las actividades se concentran únicamente en la cabecera municipal. La decisión responde a las limitaciones del momento, pero no ha impedido sostener la jornada, ni su vocación de mantener el teatro cerca del pueblo.
Entre los referentes de esta tradición está Fidel Galván, figura clave del teatro de títeres en Remedios, cuyo trabajo sigue presente en quienes continúan llevando personajes e historias a los escenarios locales.
El pasacalle inaugural volvió a convertir las calles de la ciudad en escenario: vecinos y niños salieron a las aceras para ver pasar a los personajes, en un gesto que la jornada repite cada año como preámbulo de las funciones.

Con esta V edición, el Guiñol de Remedios reafirma, 59 años después de su creación, que el teatro para los más pequeños sigue teniendo un lugar en la vida cultural del municipio.
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