El 9 de enero pasado se hicieron públicas las consideraciones del jurado presidido por Miguel Barnet, Premio Nacional de Literatura (1994), e integrado por Nancy Morejón, Premio Nacional de Literatura (2001); Waldo Leyva, Premio Nacional de Literatura (2024); Alberto Marrero, poeta y escritor; y José Manuel Espino, narrador y crítico literario, en las cuales encomian la trayectoria de López Lemus, quien goza de excelencia y representa los valores más significativos de la literatura cubana.

Para el también crítico de arte, traductor y profesor, este premio, más que un reconocimiento a su persona, representa la importancia de lo que le inculcó su madre y su humilde familia desde los días infantiles en Fomento, Sancti Spíritus, y, en especial, la inmensa obra de la Revolución, auspiciadora del crecimiento del ser humano en la sociedad.
Agradeció a tantos amigos y mentores que han contribuido al florecimiento de su carrera literaria: Alberto Acosta-Pérez (1955-2012)—más que compañero por más de 20 años—, Félix Pita Rodríguez (1909-1990), Jesús Orta Ruiz "El Indio Naborí" (1922-2005), Fernando Rodríguez Sosa, Araceli García Carranza (1937-2026), Jesús Rivera Rosado, y Rafael Alcides Pérez (1933-2018), entre otros; y comentó a los presentes la honra que siente al recibir un reconocimiento que tantos merecen.

Este intelectual, que cuenta con una relevante hoja de ruta en el mundo de la lírica y la ensayística, confesó que la poesía es su pasión, parte insustituible de su existencia, convirtiendo a los asistentes a la sala Nicolás Guillén en testigos excepcionales de un acto de justicia hacia una de las más fieles y consumadas voces de las letras cubanas.
Otros momentos importantes que acogerán esta edición de la FILH, incluirán la entrega de los Premios Nacionales de Edición y de Ciencias Sociales y Humanísticas 2025, otorgados en fecha similar a Pedro Pablo Rodríguez y José Bell Lara, respectivamente.
