Trascendió que ninguna institución ha cerrado sus puertas, y cuando falta el fluido eléctrico, librerías, galerías, cines, museos, salas de teatro y otros espacios reacomodan servicios, aprovechan la luz solar para realizar actividades en patios y áreas abiertas, y activan —donde existan— los llamados Ecoflow y otras pequeñas estaciones de energía portátil.
El subdirector del sectorial de Cultura en el territorio Fidel Tejeda sentenció: «Ahora que se han pospuesto los principales eventos como la Feria Internacional del libro, y no existen combustible y transporte suficientes para realizar giras y grandes espectáculos, nuestros escritores, promotores, instructores y estudiantes de las escuelas de arte están más que nunca en la calle».
El presidente de la UNEAC en la provincia Ricardo Riverón Rojas dijo que la vanguardia artística se presenta con proyectos diversos en las comunidades donde viven, y por sus propios medios llegan con sus obras a los más alejados lugares de la geografía villaclareña.
«En nuestra sede central aquí en Santa Clara no hemos suspendido ninguna de las actividades tradicionales, con una notable asistencia de público, solo que ahora las concentramos en horario diurno», precisó Riverón.
Saraday Medina Diaz de Villegas, presidenta de la brigada José Martí, comentó sobre los diversos proyectos comunitarios que desarrollan para todo tipo de público en Casas de Cultura y centros escolares y de la salud.
Por su parte, Elizabeth Casanova Castillo, presidenta de la Asociación Hermanos Saíz, insistió en que mantienen las peñas, exposiciones y la programación habitual en sus sedes de Santa Clara, ubicadas en el Boulevard y la calle Juan Bruno Zayas.
