Fue oportuna la ocasión para la grabación del programa Entre Manos, bajo la dirección del realizador Juan Carlos Travieso, mientras que el periodista Raúl Nogués, aportó un matiz especial al homenaje.
En el escenario, las voces de Vionaika Martínez, Liane y Vania, integrantes del grupo Palabras, asumieron con respeto y sensibilidad la interpretación de temas asociados a Miriam Ramos.

El acompañamiento musical estuvo a cargo de los maestros Roberto Fortún en la guitarra y Maikel Elizarde en el tres, quienes imprimieron la sonoridad precisa para realzar cada pieza y mantener la atmósfera de celebración artística que distinguió la velada.
Entre los asistentes, Jorge Monteagudo expresó a la ACN su emoción al recordar que creció escuchando esa voz espectacular, calificando el tributo como merecido y conmovedor.

Por su parte, Mirelys Yera Cabanes destacó que su presencia fue un acto de gratitud, evocando la impronta de la telenovela Pasión y Prejuicio, cuyo tema interpretado por Ramos se convirtió en himno sentimental de toda una generación.
Premiada en Cubadisco 1999 con el Gran Premio y en 2003 con la Antología de Versiones, Miriam Ramos ha sabido transitar con elegancia por la trova, el bolero y la canción lírica. Su carrera es testimonio de coherencia artística y de fidelidad a la sensibilidad cubana.
El homenaje en La Luna Naranja recordó también su participación en hitos como el Festival Internacional de la Canción de Varadero y su aporte a la cancionística nacional, donde cada interpretación ha sido reconocida por la crítica como un ejercicio de autenticidad y rigor.

Su voz, que ha acompañado generaciones desde los años sesenta, conserva la fuerza de unir sensibilidad y rigor artístico.
Al concluir la velada en La Luna Naranja, los aplausos prolongados confirmaron que Miriam Ramos sigue siendo una presencia viva en la memoria musical del país.
