En condiciones diferentes, muy complejas para esta isla, pero con el mismo compromiso en el corazón de formar mejores personas, amantes de la cultura de su país, y del humanismo que nos hace más cubanos, este 18 de febrero se celebra el Día del Instructor de arte.
Es el homenaje al aniversario 81 del natalicio de Olga Alonso, la joven que a inicios de la Revolución escogió esta profesión y que falleció en un accidente en el cumplimiento de su misión.
Saraday Medina Díaz de Villegas, presidenta provincial de la Brigada de Instructores de Arte José Martí en Villa Clara, labora en la especialidad de teatro en el seminternado Camilo Cienfuegos, de Santa Clara.
«Para nosotros ese es el día del nacimiento de esta profesión para Cuba, tenemos esa vocación de estar en las comunidades, escuelas, o desde las Casas de Cultura, regalando nuestros saberes, para formar individuos, cubanos más sensibles para enfrentar todo lo que nos reserve la vida, durante más de 20 años la Brigada de instructores de arte José Martí se ha dedicado a formar a las nuevas generaciones», señaló.
Y porque la espiritualidad hay que defenderla más en tiempos duros, hoy la fecha se celebra con un amplio despliegue en las comunidades en una jornada que se hace en condiciones muy difíciles, pero con el mismo amor.
En todos los municipios se festeja la fecha, de acuerdo con las características de cada lugar, «también nos hemos insertado en esta gran fiesta en las redes sociales, los jóvenes de la Escuela de Arte Olga Alonso han protagonizado un bello espectáculo y los brigadistas en el Parque Vidal de Santa Clara también regalarán sus actividades al pueblo, y en cada territorio será similar, queremos demostrar la valía de nuestra profesión en las condiciones actuales del país», enfatizó la líder juvenil.
Reinol Reyes Mora es Instructor de artes plásticas en la Escuela Especial “Marta Abreu” de Santa Clara. Resultó este año el más destacado en la capital provincial, y hoy asegura que, si volviera a escoger el camino de su vida, sería instructor de arte.
«Nací con este talento, siempre me gustó dibujar, para mí es un orgullo, me gusta lo que hago, mis niños me han enseñado a no subestimar a las personas, ellos tienen muchas virtudes, nos muestran lo lindo del ser humano, me encanta que vengan y me digan, profe ayúdeme, y me satisface ver su sonrisa cuando muestran sus obras», enfatizó este joven profesor y artista.
Una vocación que Saraday defiende desde que decidió ser instructora de arte para trabajar con las semillas del futuro.
«Desde pequeña me dediqué al arte, tuve una profesora de teatro, María Elena Ríos Gutiérrez, la famosa payasita Titiritina, que me enseñó el camino, y disfruté mucho, me formé como instructora de arte, la escuela nos dio muchas herramientas, luego hice la licenciatura, eso nos hace curtirnos para pasarle estas enseñanzas a los niños, la brigada es seguidora del pensamiento martiano que tanto amó a los niños, y Fidel fue el que creó este movimiento, imagínese, un compromiso mayor en el centenario del Comandante en Jefe», concluyó.
Así, con muchos compromisos y sentimientos, evocan en Villa Clara el Día del instructor de arte, una profesión que salva almas y preserva el mañana.
