Según criterio del jurado, integrado por la mexicana Raquel Araujo, el peruano Percy Encinas, Marina Jurberg, de Argentina; Johan Velandia, de Colombia; y el cubano Helmo Hernández, la pieza laureada se destaca por la solidez de su construcción dramatúrgica y por la lucidez con la que aborda la despersonalización en el ámbito laboral contemporáneo.

Dentro del dictamen se encomia que, a través de una mirada crítica y sensible, el texto articula una reflexión sobre el capitalismo de consumo, la crisis ecológica y la pérdida de identidad, logrando una propuesta de notable densidad simbólica y fuerza escénica.
Los integrantes del jurado valoraron especialmente la manera en que la pieza problematiza el lenguaje y la subjetividad, sin renunciar a una escritura rigurosa ni a una dimensión crítica de gran actualidad.
Desde una situación concreta y reconocible, "Y de pronto sentí que un gran silencio crecía dentro de mí" alcanza una amplia resonancia y propone una reflexión incisiva sobre las formas contemporáneas del vaciamiento humano, añade la fundamentación del Premio.
Se otorgaron menciones honoríficas a "Manual para perderse en una playa", de la argentina Paula Ailén Belli; por la solidez de su propuesta técnica, la originalidad de su dispositivo espacial y la potencia de sus personajes; reconociéndose también la forma en que la pieza construye un universo distópico vinculado con el cambio climático y la maternidad, y provoca una experiencia escénica incómoda y fértil en pensamiento crítico.
Otro lauro honorífico fue para "El cielo duplicado", de Marcelo Iván martínez Meneses, de Bolivia; que resalta por la imaginación de su universo poético y por la incorporación de elementos fantásticos que alteran de manera sugerente el estatuto de realidad; así como por la sensibilidad de su lectura y la innovación de su propuesta: una escritura con hallazgos significativos y un promisorio potencial de desarrollo.
"A través de Ana", de María Sol Rodríguez Seoane, de Argentina, fue reconocida con otra mención de honor, debido a la manera en que articula su juego metaficcional e imaginario en el contexto contemporáneo; aproximándose a la condición del artista expuesto a las tensiones sociales y a la violencia del presente.
Tal y como se había informado en abril pasado cuando se entregaron los Premios Casa de las Américas en las categorías de Ensayo Histórico-Social y Literatura Testimonial, el jurado de Teatro falló este jueves 28 de mayo, ya que las deliberaciones debieron extenderse ante el sustancioso número de piezas presentadas a concurso en esta edición 66.

