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Temporada ciclónica 2026 menos intensa y la primera tormenta Arthur

Temporada ciclónica 2026 menos intensa y la primera tormenta Arthur

Tomado de Prensa Latina

Lunes, 04 May 2026 10:43

Agencias de meteorología, universidades e instituciones ofrecen las primeras estimaciones de la actividad de la temporada ciclónica 2026: será algo por debajo del promedio en su pronóstico inicial y su primera tormenta con nombre se llamará Arthur.

La Universidad Estatal de Colorado (CSU por sus siglas en inglés) destaca que hasta el momento, el ciclo que arranca de manera oficial el 1 de junio y se extiende hasta el 30 de noviembre exhibe características similares a las temporadas de 2006, 2009, 2015 y 2023.

El equipo de CSU predice 13 tormentas nombradas, de estas, seis se convertirán en huracanes y dos alcanzarán la intensidad de un huracán de categoría mayor (Saffir/Simpson, Categoría 3, 4 o 5) con vientos sostenidos de 111 millas por hora o más.

Después de Arthur, podrá llegar Bertha, como parte de los nombres elegidos por un Comité Especializado de Huracanes de la Organización Meteorológica Mundial, que mantiene listas rotativas de 21 nombres alfabéticos para cada cuenca.

La elección de los nombres para los huracanes no es un proceso aleatorio, sino un sistema estrictamente organizado por la Organización meteorológica Mundial (OMM) y el Comité de Huracanes. Utilizan listas alfabéticas preestablecidas que rotan cada seis años, lo que significa que los nombres utilizados en 2026 volverán a aparecer en 2032.

Desde 1953, las tormentas tropicales del Atlántico se nombraban a partir de listas elaboradas por el Centro Nacional de Huracanes. Actualmente, un comité internacional de la OMM se encarga de mantener y actualizar dichas listas mediante un procedimiento riguroso.

El objetivo principal es facilitar la comunicación y evitar confusiones técnicas, permitiendo que la población identifique rápidamente una amenaza sin tener que memorizar coordenadas geográficas complejas.

Para que un nombre forme parte de estas listas, debe cumplir con criterios de claridad y relevancia cultural para la región donde se originan las tormentas.

Por ejemplo, en el Atlántico se utilizan nombres en inglés, español y francés, reflejando la diversidad de las naciones afectadas. Las listas se organizan por orden alfabético, alternando géneros masculinos y femeninos, y omitiendo letras poco comunes como la Q, U, X, Y o Z, debido a la dificultad de encontrar nombres familiares que comiencen con ellas.

El protocolo más riguroso ocurre cuando un huracán es particularmente devastador o causa una pérdida significativa de vidas. En estos casos, el nombre es retirado permanentemente de la rotación por respeto a las víctimas y para evitar confusiones históricas en los registros meteorológicos.

Durante las reuniones anuales de la OMM, los países miembros proponen nuevos nombres para sustituir a los jubilados, asegurando que el catálogo siempre esté listo para la siguiente temporada de ciclones.

La lista la completan Cristobal, Dolly, Edouard, Fay, Gonzalo, Hanna, Isaias, Josephine, Kyle, Lea, Marco, Nana, Omar, Paulette, Rene, Sally, Teddy, Vicky y Wilfred.