En la referida asistencia del mayor centro hospitalario de Villa Clara, ante la crisis de combustible, ya no pueden asistir a los pacientes de 8:00 a. m. a 4:00 p. m. sino de 8:00 a. m. a 2:00 p. m. , así explicó a CMHW la doctora Irene Rodríguez Carrión, funcionaria del departamento de esa especialidad.
Ello obedece a que varios tratamientos requieren de electricidad, y la mayoría de los licenciados en fisioterapia y rehabilitación viven en zonas distantes al centro asistencial y les es difícil el retorno al hogar por la escasez de transporte.
Antes de la medida de restricciones de combustible a la Isla, asistían diariamente a poco más de 40 tributarios de los tratamientos. Ahora sólo pueden rehabilitar a 30, con prioridad para los ingresados, comentó la experta.

El mayor porcentaje de los pacientes que asisten tienen secuelas por enfermedades neurológicas, ortopédicas o reumatológicas, algunos porque padecieron Chikungunya.
La cifra más elevada de los asistidos son adultos jóvenes o adultos mayores, conversé con varios y me expresaron su desacuerdo con la política estadounidense hacia la Isla grande del Caribe.
Lázaro Quintero, acompañante de un abuelo que sufrió un infarto cerebral, calificó de muy buena la atención, y similar criterio ofrecieron varios entrevistados, también dañados por la medida contra la mayor de las Antillas.
Observé el ajetreo de los rehabilitadores para dar calidad de vida a la vida, y me dije, menos mal que no pueden bloquear al combustible del corazón, ese que se llama amor.
