La genialidad de Fidel está en todas partes.
“Fidel viaja al futuro, regresa y lo explica”, dijo el Presidente argelino Abdelaziz Bouteflika, una frase que define la grandeza de un líder que entendió que el mañana se escribe con el esfuerzo y la entrega del presente.
Cuando celebramos el Día de la Ciencia Cubana este 15 de enero, ahí está Fidel, soñando con la creación de centros científicos, promoviendo el conocimiento como camino para resolver nuestras necesidades y urgencias, la inteligencia humana para hacer el bien de la patria.
La Ciencia en Villa Clara se llama Fidel, una idea que ha liderado esta celebración en una provincia donde el talento crece, y la innovación se convierte en una de las herramientas para avanzar.
Ahí está el Comandante, quien soñó y logró en esta provincia la creación de un importante Polo Científico a partir del nacimiento de centros como el Instituto de Biotecnología de las Plantas (IBP), el Centro de Bioactivos Químicos (CBQ) y muchos más que nos convirtieron en un territorio a la avanzada en este empeño del hombre visionario.

El Doctor en Ciencias Nilo Castañedo Cancio, fundador del CBQ y su primer director por muchos años, no olvida aquel 4 de diciembre de 1990, cuando el líder de la Revolución Cubana autorizó la creación de esa institución como colofón de un grupo de investigaciones desarrolladas en la Universidad Central.
Hoy constituye una entidad de Ciencia, Tecnología e Innovación; que investiga, desarrolla, produce y comercializa productos con acción biológica, para ser utilizados en las esferas humana, veterinaria y agrícola, principalmente; además de brindar servicios científico-técnicos y académicos, de alta calidad.
“Tuve el privilegio de reunirme cuatro horas con el Comandante y explicarle los modestos resultados que teníamos, ahí surgió el CBQ, sin él no sé si hubiera sido posible haberlo desarrollado, él tenía una visión más grande que nosotros, y recibimos todo el apoyo a lo largo del tiempo para cerrar el ciclo de medicamentos en lo que él denominó Polo 21 de la Industria médico farmacéutica cubana, 20 en La Habana y esta en Villa Clara”, afirma Castañedo Cancio.
Fue una histórica reunión que contó con la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz y el grupo de investigación GABIFU, compuesto por profesores e investigadores de la Universidad Central, allí se decidió la creación del Centro de Bioactivos Químicos a partir de los resultados obtenidos por el grupo de investigación desde los primeros años de la década del 80 del pasado siglo y dentro del marco de una política nacional de desarrollo de la industria biotecnológica y médico-farmacéutica, con la misión de desarrollar, producir y comercializar nuevas entidades moleculares con acción biológica altamente competitivas a partir de los desechos de la caña de azúcar.

Hoy el Doctor Nilo aún se siente en deuda con Fidel “porque se puede hacer mucho más con las potencialidades que tenemos, aún no hemos materializado todas sus ideas, llegó el Período Especial y ahora estamos en otras condiciones también muy difíciles, pero podemos hacer más manteniendo la fe en la tarea que él nos asignó, con la integración, manteniendo el ciclo completo investigación producción, con todas sus orientaciones. Mi mayor orgullo es haber estado con él, aprender de él, sentencia con orgullo el prominente investigador.
El 15 de enero de 1960, en un acto efectuado en La Habana con motivo del vigésimo aniversario de la Sociedad Espeleológica de Cuba, encuentro que tuvo lugar en la sede de la Academia de Ciencias de Cuba, Fidel advertía “el futuro de nuestra patria tiene que ser necesariamente un futuro de hombres de ciencia, tiene que ser un futuro de hombres de pensamiento”, porque, “precisamente es lo que más estamos sembrando; lo que más estamos sembrando son oportunidades a la inteligencia”.
Las palabras de Fidel aún sirven de brújula. Marilú Folgueras Montiel, directora general del Instituto Nacional de Viandas Tropicales, asegura que las huellas de Fidel y su espíritu visionario todavía están en el INIVIT.
“No es un centro fundado por Fidel, pero sus indicaciones y visión estratégica nos permitieron ser el centro que hoy somos, ampliamos el perfil, la además de la producción de viandas, hoy trabajamos las hortalizas y la papa que no es un tubérculo tropical, asimismo se amplió el perfil de los profesionales, no solo tenemos agrónomos, sino además, cibernéticos, ingenieros en máquinas computadoras, economistas, físico-nucleares, biólogos, bioquímicos, ingenieros industriales; también otra de sus ideas fue crear una estación agrometeorológica como apoyo al trabajo científico, y hoy esa estación ayuda a brindar los partes meteorológicos y forma parte de la red de la Academia de Ciencias de Cuba”, explicó Folgueras.

Más adelante la investigadora sentenció: “Todavía estamos en deuda con su pensamiento, hay que generalizar resultados, incrementar la producción de alimentos, de viandas, que lleguen a la mesa del cubano, porque eso es tema de seguridad nacional, es nuestro desafío en el año de su Centenario”.
Y añade: “Las visitas de Fidel al INIVIT fueron en horas nocturnas, pero siempre tenemos esa idea que él inculcó, hemos mantenido el trabajo con la reserva científica, seguimos muy unidos a la Universidad Central, cada vez que vamos a un lugar, a una finca no imponemos los resultados a los productores, escuchamos sus criterios y mostramos nuestros resultados, más del 90 por ciento de las viandas que se siembran en Cuba han sido obtenidas por nuestros programas de mejoramiento, y ahí llevamos las ideas del Comandante del extensionismo agrícola, ahí está Fidel”.
El Doctor Luis Antonio Barranco Olivera, actual rector de la Universidad Central “Marta Abreu" de Las Villas habla con orgullo de sus años de estudiante, primero como Licenciado en Biología en la Universidad de Oriente, y luego sus tiempos en la casa de altos estudios villaclareña, donde realizó su Maestría y Doctorado en Biotecnología Vegetal, precisamente en el Instituto de Biotecnología de las Plantas, un centro fundado por Fidel.

Hoy esta Alma Máter sigue tras los pasos de un líder que creyó en la ciencia como fuerza imprescindible para salvar y salvarnos.
A propósito dice Barranco: “El primer concepto que llevamos de Fidel es la unidad, y ese legado lo llevamos con nosotros, el concepto de cooperación, la unidad de acción nos lleva al éxito, y hay un concepto del líder de defensa de la cooperación, es importante para los proyectos de investigaciones, no sólo en la esfera nacional, sino internacional, Fidel está vivo, está en los trabajadores, los estudiantes, y esa aspiración por la excelencia de nuestra casa de altos estudios también es un homenaje a su Centenario”, concluyó.
