Sobre un enemigo silencioso, el humo, conversó CMHW con la doctora Yelina Alba Arias, especialista del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Villa Clara.
Periodista: ¿Qué tienen en común químicamente estas tipologías de humo y por qué son especialmente peligrosos para los pulmones de niños y ancianos?
Doctora: Tanto el humo del tabaco, como el humo de la quema de la basura doméstica, son enemigos invisibles que atacan directamente a las células del pulmón y comprometen la salud de quienes menos pueden defenderse, fundamentalmente niños y ancianos. El humo no sólo puede afectar los pulmones. La exposición crónica afecta a casi todos los órganos del cuerpo, incrementando el riesgo de padecer cáncer, enfermedades cardiovasculares, daño neurológico y problemas reproductivos.
Periodista: Sabemos que el tabaquismo pasivo causa cáncer, pero quemar la basura doméstica, donde están presentes plásticos, restos de comida, entre otros desechos…, ¿qué daños específicos a nivel celular o en el sistema endocrino puede provocar al organismo inhalar las sustancias que se liberan durante ese proceso?
Doctora: El tabaquismo pasivo expone a quienes no fuman a sustancias cancerígenas como el alquitrán y el monóxido de carbono. Existen evidencias científicas que comprueban que produce cáncer del pulmón y otras afecciones respiratorias. Sin embargo, la quema de basura doméstica libera compuestos aún más peligrosos como las dioxinas y los furanos, que son altamente tóxicos incluso en dosis muy pequeñas.
Esas sustancias se acumulan en el organismo y generan daño celular y alteraciones en el ADN, lo que aumenta el riesgo de cáncer no solamente del pulmón, sino en otros órganos del cuerpo y otras enfermedades crónicas.

Periodista: Ahora, ¿cómo se pueden diferenciar los efectos agudos como por ejemplo crisis asmáticas o alérgicas, de los efectos crónicos de la exposición a estos humos?
Doctora: Sí, claro, existen diferencias entre una crisis de asma y una intoxicación por humo.
La diferencia clave es que una crisis de asma es una reacción interna de las vías respiratorias, ya enfermas, y la intoxicación por humo es una agresión externa causada por una sustancia tóxica. Ambos pueden provocar dificultad respiratoria, pero ¿dónde está su mayor repercusión? En las crisis de asma bronquial, el paciente ya tiene el antecedente, ya lo conoce, conoce cómo mejorar su cuadro respiratorio y en el cuadro de exposición por humo, el organismo intoxicado no responde igual a los medicamentos, hay una agresión pulmonar, la sangre genera una intensa irritación inflamatoria que no mejora habitualmente.
Periodista: Doctora, desde su experiencia como parte del equipo de la Dirección de Higiene, Epidemiología y Microbiología en la provincia, ¿qué más podría hacerse en función de eliminar las prácticas que atentan contra la salud a partir de la contaminación por el humo?
Doctora: Desde el punto de vista del área de higiene y epidemiología, la clave para eliminar prácticas dañinas como fumar en espacios públicos y la quema de la basura es combinar regulaciones estrictas, educación sanitaria comunitaria y sistema de vigilancia ambiental.
Estas acciones reducen la exposición a ambos, ya sea al humo del tabaco o al de la quema de la basura, y previenen enfermedades crónicas en poblaciones vulnerables. En conclusión, el equipo debe liderar un plan integral que combine leyes, vigilancia, educación y atención médica, no solo para proteger la salud de la población, sino también para fortalecer la resiliencia de las comunidades frente a la contaminación.
