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Destacan impacto terapéutico vacuna cubana contra el cáncer de pulmón

Destacan impacto terapéutico vacuna cubana contra el cáncer de pulmón

Tomado del perfil de Facebook de Armando Rodríguez Batista, ministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente

Jueves, 23 Abril 2026 20:44

Una historia de ciencia, corazón y soberanía que merece el aplauso de toda Cuba.

En un rincón del mundo donde a veces se piensa que los grandes milagros no caben, el Centro de Inmunología Molecular ha demostrado lo contrario. Allí, un puñado de científicos soñadores y tenaces —encabezados por Saylyn Alfonso Alemán, Mayra Ramos Suzarte, Tania Crombet Ramos y un equipo brillante de 18 almas entregadas a la vida— han tejido la más hermosa de las innovaciones: Vaxira.

No es una vacuna cualquiera. Es una sinfonía molecular, una inmunoterapia activa diseñada con la precisión de un relojero y la ternura de un médico de cabecera. Vaxira enseña al cuerpo a reconocer al enemigo más escurridizo: el gangliósido N-glicolil GM3, presente en más del 90 % de los tumores de pulmón de células no pequeñas. Y cuando el sistema inmune aprende la lección, ocurre lo inesperado: la célula tumoral no explota, sino que se induce un proceso de muerte celular no programada que la lleva a modificar su citoesqueleto, inactivarse y ser eliminada con una extraña quietud, en un fenómeno que los científicos llaman oncosis... y que el pueblo podría llamar justicia poética.

Desde 2013, en que se obtuvo el primer registro de la vacuna, hasta hoy, más de 3000 pacientes han recibido este manantial de esperanza. Y los números, fríos en apariencia, se vuelven pura calidez cuando se les mira de cerca: una mediana de supervivencia de 14.4 meses es un estudio realizado con en la práctica habitual, Estudio Clínico del Mundo Real, donde se consolidan los datos obtenidos en ensayos clínicos previos. Lo más asombroso, en un seguimiento de 10 años, desde 2014 al 2024, se encuentra una proporción de pacientes largos supervivientes en más de un 20% que supera los 5 años. Hombres y mujeres que, contra todo pronóstico, siguen riendo, abrazando, caminando bajo el sol cubano.

Pero la grandeza de Vaxira no es solo clínica: es humana. Puede administrarse en la Atención Primaria de Salud, en el consultorio del barrio, sin toxicidades devastadoras. Mientras el mundo aún recurre al docetaxel —un fármaco que a menudo duele más que la propia enfermedad—, Cuba ofrece una alternativa más limpia, más sabia, más nuestra. Y con resultados comparables a las mejores terapias globales.

La evidencia es sólida como el cedro. En este periodo se garantiza no solo completar el Estudio Clínico Fase III (RANIDO), además realizar un escalado productivo desde planta piloto a biorreactores que incrementa la disponibilidad de producto para más de 50,000 pacientes al año. También se consolida el sistema de gestión de calidad de la empresa que fue demostrado con una rigurosa inspección del CECMED que incluyó, por primera vez, las buenas prácticas clínica. Tres patentes activas, el Premio OCPI 2015 a la Creatividad e Innovación Tecnológica, el Premio de la Academia de Ciencias de Cuba... y ahora, en este 2025, el Premio a la Innovación que será entregado este 23 de abril, como una merecida corona de flores para quienes sembraron vida donde solo había estadísticas.

Vaxira ya no es solo un medicamento: es un rubro exportable que honra los servicios médicos cubanos en Chile, Argentina y pronto en más naciones. Es la prueba de que la inteligencia con alma cabe en una jeringa.

A los autores, a sus familias, a sus noches de laboratorio y sus días de entrega: gracias. Gracias por recordarnos que la innovación más bella es la que prolonga un abrazo. Porque detrás de cada supervivencia del 20 % a los cinco años, hay una madre, un padre, un hijo que sigue aquí. Y eso, señoras y señores, no tiene precio.

Vaxira: la vacuna que no solo trata el cáncer. La vacuna que honra la vida.