Periodista: Doctor, es muy común escuchar a las personas decir que en invierno su presión se descontrola. ¿Es esto un mito o tiene una base científica? ¿Realmente el frío afecta nuestra tensión arterial?
Doctor: Esto es totalmente cierto y tiene una sólida base científica. Para nada es un mito, es un fenómeno muy estudiado desde el punto de vista médico y comúnmente se conoce como variación estacional de la tensión arterial. Múltiples estudios epidemiológicos, algunos muy grandes realizados en distintos países, demuestran que la tensión arterial varía con el cambio de temperatura, sobre todo con el frío.
Tanto la sistólica, que es lo que comúnmente las personas conocen como tensión arterial alta o máxima, como la diastólica, que es lo que comúnmente se conoce como la mínima o baja, son significativamente más elevadas, sobre todo en los meses de invierno que de verano. Esta diferencia generalmente puede oscilar entre 5 y 10 milímetros de mercurio, sobre todo en la presión arterial sistólica, lo cual clínicamente es muy relevante, especialmente para las personas que ya tienen como diagnóstico la hipertensión arterial.
Periodista: ¿Podría explicarnos, qué mecanismos pone en marcha nuestro cuerpo cuando baja la temperatura ambiente, y que finalmente terminan elevando la presión arterial?
Doctor: Bueno, cuando la temperatura ambiente baja, nuestro cuerpo de manera muy inteligente activa una serie de mecanismos de defensa para tratar de mantener la temperatura interna, sobre todo de órganos vitales como el cerebro, los riñones, en unos valores saludables cerca o aproximadamente de los 37 grados centígrados. El principal mecanismo que va a estar relacionado o tratando de garantizar esto va a ser la vasoconstricción periférica.
Imaginémonos que nuestro sistema circulatorio es como un sistema de calefacción de una casa, para explicarlo de una manera más sencilla.
Si hace mucho frío afuera, lo primero que nosotros haríamos para tratar de conservar el calor interior sería tratar de cerrar las ventanas, las puertas, las paredes exteriores, para así tratar de guarecernos y mantener la temperatura lo más adecuada posible en el interior de nuestra casa. Pues bien, esto es lo que exactamente ocurre en nuestro organismo, lo que hacen nuestras arterias más pequeñas, sobre todo las arteriolas a nivel de la piel y las extremidades. Se contraen, es decir, se estrechan para tratar de proteger estos órganos vitales que mencionaba anteriormente.
Esto además hace que se produzca en nuestro organismo un aumento de la resistencia vascular, sobre todo al estrecharse esta luz de las arteriolas pequeñas que es por donde pasa toda la sangre, el corazón tiene que hacer un esfuerzo mucho mayor para bombear la misma cantidad de sangre que tiene en todo nuestro cuerpo, provocando así el aumento de la tensión arterial.
Periodista: ¿Afecta, este fenómeno, a todo el mundo por igual o hay grupos de personas más vulnerables?
Doctor: No, este fenómeno no afecta a todos por igual, hay personas que son más vulnerables a este efecto y son sobre las que fundamentalmente tenemos que incidir para evitar las posibles complicaciones que puede traer esto consigo, sobre todo a las personas mayores.
Con la edad, las arterias se vuelven más rígidas, son menos elásticas, pierden su distensibilidad, este fenómeno es lo que comúnmente conocemos como arteriosclerosis, pierden la capacidad de adaptarse a los cambios de volumen y de resistencia, por lo que la vasoconstricción que provoca el frío traduce un pico de hipertensión o depresión más elevada en este tipo de personas, por eso los ancianos deben siempre mantener un mayor resguardo a estas variaciones bruscas de la temperatura, sobre todo a los descensos a los cuales nos estamos enfrentando hoy con mayor intensidad.
Otro grupo importante son los pacientes que previamente son hipertensos, es decir los que normalmente conocemos como hipertensos crónicos, quienes ya tienen de por sí predisposición a la elevación de la tensión arterial y cualquier variación puede producir en su organismo alteraciones significativas en los valores de la tensión arterial.
Otro grupo a los que debemos prestar atención son a las personas que sufren enfermedad renal crónica, el riñón es un órgano clave en la regulación de la tensión arterial, sobre todo a largo plazo, si su función previamente ya está alterada porque tiene una disminución en su capacidad de funcionamiento, cualquier variación en la temperatura ambiental, sobre todo los descensos, pueden empeorar el curso de la tensión arterial.
Periodista: ¿Abrigarse bien pudiera ayudar a evitar ese pico de presión provocado por las bajas temperaturas?
Doctor: Sí, sí ayuda y mucho. El objetivo es evitar que el cuerpo tenga que poner en marcha estos llamados, mecanismos de emergencia, que mencionábamos anteriormente, como la vasoconstricción, para lograr mantener una temperatura adecuada. Si nuestro cuerpo se mantiene caliente, las arterias de la piel y de las extremidades no necesitan cerrarse para conservar el calor interno.
Debemos proteger, con especial atención, las zonas claves donde la pérdida de calor va a ser mayor y donde los termorreceptores, que son sensores de temperatura ubicados en nuestro cuerpo son más sensibles, por ejemplo, la cabeza. También es importante proteger las extremidades, sobre todo las manos y los pies.
Periodista: Doctor, si tuviera que darle tres recomendaciones claves a nuestros oyentes para pasar un invierno saludable, relacionado con su presión arterial, ¿cuáles serían?
Doctor: Tres recomendaciones claves serían en primer lugar mantenerse correctamente abrigados, protegiendo siempre las extremidades, la cabeza y el cuello.
En segundo lugar, no abandonar los hábitos saludables en nuestros estilos de vida. Lo más importante es usar la sal con moderación y mantener una actividad física lo más activa posible. Aunque haga frío, intentar caminar a diario con una ropa adecuada, la práctica de ejercicio físico es uno de los mejores reguladores a la hora de mantener un control adecuado de nuestra tensión arterial.
Y como último y no menos importante, el autocontrol y la comunicación diaria con su médico.
