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Alerta de belleza
Doctor José Guillermo Martínez Urbay, especialista en segundo grado de Oftalmología. Foto: Cortesía del entrevistado.

Alerta de belleza

Diurmy Llerena Siverio

Domingo, 01 Febrero 2026 09:50

El maquillaje permanente a través de tatuajes, las pestañas postizas y los productos cosméticos con largos periodos de uso pueden constituir factores de riesgo para la salud visual. ¿Cómo utilizarlos a nuestro favor? La respuesta la ofrece en la siguiente entrevista el Doctor José Guillermo Martínez Urbay, especialista en segundo grado de Oftalmología y docente, quien labora en el hospital provincial clínico quirúrgico Arnaldo Milián Castro, de Villa Clara.

Sobre el maquillaje responsable, tanto para mujeres como para hombres, nos interesamos en CMHW. Para reflexionar sobre el tema invitamos al doctor José Guillermo Martínez Urbay, oftalmólogo con una reconocida trayectoria y dominio profesional.

— El maquillaje se utiliza desde la antigüedad con el objetivo de realzar la belleza. ¿Cuáles son los riesgos que asumen las personas al hacerlo?

En la historia se han usado muchos productos para realzar la belleza, sobre todo la femenina, y los ojos, como foco fundamental de atención en el rostro, no han escapado a esto. No es totalmente falso que esto causa algunos problemas oculares.

El primero de ellos puede ser el factor físico, debido al daño directo que puede provocar el uso de algunos implementos que se usan para distribuir estos productos, como por ejemplo el rímel, los lápices de ojo, que pueden de forma directa causar algún trauma sobre la superficie ocular. 

También pueden provocar traumas químicos, evidenciado en una reacción alérgica o adversa como enrojecimiento, picazón, molestias u otros. Algunos de ellos pueden tener influencia directa sobre la capa lipídica que protege el ojo y que forma parte de la película lagrimal y contribuir en gran parte a la exacerbación de un ojo seco previamente establecido o incluso provocar la aparición de un ojo seco en personas que anteriormente no lo tenían.

También puede provocar infecciones, sobre todo cuando los productos que se utilizan para el maquillaje en la superficie o cerca de la superficie ocular son ya bastante avanzados de tiempo.  Se recomienda un máximo de entre tres y seis meses para cambiar el maquillaje que se usa directamente sobre el ojo, porque este uso mantenido y sostenido del mismo maquillaje puede traer infección. 

— ¿Hay alguna zona que debamos cuidar especialmente a la hora de maquillar? 

Creo que es necesario llamar la atención sobre una zona específica de nuestro ojo en la cual se aplica directamente el maquillaje y es la llamada línea de agua, que se delinea habitualmente con el uso de productos químicos y del conocido lápiz de ojo. En esta línea está la salida de unas pequeñas glándulas que se llaman glándulas de Meibonio. Estas glándulas son responsables fundamentales de la producción de la capa lipídica que forma parte de la lágrima y al nosotros taponear u obstruir la salida de estas glándulas, estamos disminuyendo la producción de esta capa lipídica, y por ende, la calidad lagrimal.

Estas glándulas, al obstruirse, pueden generar la aparición de orzuelos, chalazion, infecciones a repetición o la llamada blefaritis. Esta zona hay que protegerla con mucha higiene y retirar siempre el maquillaje antes de ir a dormir.

— ¿Qué signos de alerta nos ofrece nuestro ojo cuando tenemos una reacción alérgica o una infección por un producto vinculado con el maquillaje? 

Uno de los síntomas fundamentales que podemos velar y que nos está alertando que hay algún problema es el lagrimeo. La superficie ocular es muy sensible a cualquier producto químico, tal es así que las formulaciones cosméticas que se utilizan alrededor de los ojos contienen preparaciones diferentes a las del resto de la piel.

El enrojecimiento es otro de los signos que nos puede alertar. El picor, la sensación de ardor, de arenilla, de cuerpo extraño, son algunos de los avisos de que ya estamos teniendo algún tipo de reacción alérgica o infección relacionada con el maquillaje. En cualquiera de estos casos siempre se debe interrumpir el uso del maquillaje para no poner en peligro nuestra salud ocular.

— Ahora me gustaría referirme a otro tema. ¿Cuál es su criterio sobre tatuarse el maquillaje de manera permanente? 

Cada vez es más frecuente que las mujeres recurran a tatuar de forma permanente esta línea de maquillaje, lo que evitaría en teoría que tuvieran que recurrir diariamente a su aplicación. 

Bueno, una vez que se identifique por el tatuador de que la persona no es alérgica a la tinta, si es que se hace esta prueba previamente, no debiera representar una gran repercusión a no ser que se presenten reacciones alérgicas. Lo que más frecuente hemos atendido en cuerpo de guardia relacionado con el uso de maquillaje permanente son las infecciones. Es sabido que no todo el que practica el tatuaje en una zona tan sensible como es la zona de los ojos tiene las mejores condiciones de higiene, no siempre se hace en condiciones de asepsia total y aparecen a repetición orzuelos, chalazión, porque se actuó directamente sobre una zona donde están las glándulas que ya habíamos hablado, las glándulas del Meibonio, las glándulas de Zeiss de Möl, que son especialmente susceptibles a contraer infección. 

Hemos atendido casos más graves con celulitis provocada por una infección secundaria a un tatuaje de forma permanente, pero por lo general, al no tener que repetir diariamente la aplicación del maquillaje, creo que es una opción a la que se recurre con mucha frecuencia en los últimos tiempos y que no tiene grandes contratiempos.

— Otra práctica para realzar la belleza que está muy de moda en la actualidad es el uso de pestañas postizas. ¿Tiene algún comentario sobre el tema?

Pestañas superpuestas, pegadas, etc. Muchas de estas pestañas ya vienen industrialmente fabricadas y son aplicadas directamente con algún pegamento.

Estos pegamentos suelen ser productos químicos altamente nocivos para la superficie ocular si no son aplicados con todas las medidas necesarias porque puede caer directamente sobre la córnea y provocar quemaduras corneales e irritación de la conjuntiva.

Con el paso de los días algunas de estas pestañas comienzan a caer, sobre todo cuando no son una masa compacta, sino individuales. Pueden provocar sensación de cuerpo extraño, de arenilla, molestia y muchas veces alergia a los productos que se utilizan y a las pestañas como tal. 

Hemos atendido quemaduras al pegar y al remover, porque una vez que están puestas también para poderlas quitar se utilizan productos.

—  Ahora, ¿qué significa para el párpado este exceso de pestañas, este peso?

El peso es otro factor fundamental. Nuestros párpados tienen la función fundamental de lubricar el globo ocular, de protegerlo y de distribuir uniformemente una capa de película lacrimal sobre la córnea y esto se afecta muchas veces con el uso de estas pestañas.

¿Por qué? Bueno, pues nuestros párpados tienen que entre 16 y 20 veces por minuto, realizar movimientos de parpadeo para mantener la lubricación ocular. Esto se afecta cuando estos párpados tienen que levantar un peso para el cual no están preparados. Yo medio en broma y medio en serio les digo que tienen párpados fisiculturistas cuando están levantando este peso excesivo 20 veces por minuto, imagínate 20 repeticiones por minuto de cualquier ejercicio en un gimnasio. 

Esto trae serias implicaciones, por ejemplo, la fatiga muscular, el cansancio, muchas veces por las tardes después de haber realizado este ejercicio prácticamente inofensivo, porque parpadear no es un ejercicio que requiera mucha energía. Al no poder levantar y mover los párpados libremente, ya hay una lubricación inadecuada, una lubricación que está afectada y, por supuesto, aparece el lagrimeo como respuesta compensatoria a esta falta de lubricación.

Hemos visto en consulta algo que a veces pasa inadvertido y es que esta gruesa capa que se pone en las pestañas muchas veces impide la limpieza normal y la adecuada higiene de las pestañas y se acumulan secreciones, se acumulan infecciones y muchas veces se acompañan de blefaritis, de reacciones alérgicas, pero también infecciosas. 

— Sobre estos riesgos visuales, ¿le gustaría ofrecer algunos consejos a nuestros lectores?

Maquillarse no tiene por qué ser un peligro para la salud visual, si se realiza con responsabilidad, con cuidado, manteniendo una higiene adecuada y si conoce qué zonas evitar y como tratar las zonas más sensibles. Hablamos de realzar la belleza, no de sustituirla por algo tan artificial como las pestañas postizas, que muchas veces se ven exageradas. El objetivo debe ser siempre no afectar la funcionabilidad y la normal salud de los párpados y de los ojos. 

Recomiendo usar productos de calidad, no maquillarse las zonas delicadas como la línea de agua, limpiar muy bien los ojos cada noche, desmaquillarse, nadie debe ir a dormir con el maquillaje aplicado. Recuerden que el 90% de la información que recibimos la adquirimos a través de los ojos, entonces vale la pena cuidar ese órgano tan vital para nuestra vida.