Playa Panchita, la embestida del mar

Playa Panchita, la embestida del mar
Daños causados por el envate de los vientos del Huracán Irma, en viviendas de la playa La Panchita, en la costa noste de la región central, en Villa Clara, Cuba, el 11 de septiembre de 2017. ACN FOTO/ Arelys María ECHEVARRÍA RODRÍGUEZ

Apenas un mes atrás el caserío de Playa Panchita, en Corralillo, era sitio concurrido por vacacionistas, hacia el mar también iban los allí nacidos; este septiembre el huracán Irma trajo el mar hacia ellos, la gente que respira y vuelve a levantarse cerca del azul.

Lázaro Valdés, 57 años: En la escuela pensábamos que iban a  estar seguras las cosas –se refiere a la \"Carlos Casanova\" donde levantó casi la totalidad del techo- mucha gente de allá abajo, de la playa, las guardó aquí, pero no, se me mojó televisor, computadora, todo…

Pasé el ciclón en el hogar de ancianos que fue hasta donde entró el mar –casi un kilómetro hacia adentro- muchacha para qué fue eso, y un “vientazo” del carajo. Todo se mojó pero mejor que fuera con agua lluvia, porque la salada no se seca.

En Playa Panchita también tienen propiedades vacacionistas que van allí solo en los meses estivales pero acomodan las casas, las mantienen, las visitan, algunos llegan hoy y solo encuentran el rectángulo de cemento del piso, las pertenencias desparramadas por ahí, algunas no están.

Marisol Torres, 51 años, residente permanente en Manacas, Santo Domingo, allí no sufrió daños. \"La casa estaba amueblada por dentro, como para vivir yo pasaba aquí desde julio a septiembre y ahora esto\".

El colchón estaba entre el pantano, una taza de baño la encontré, otra la desbarató; fíjate la pared de la vivienda vecina está debajo del techo de la otra de más allá –los ojos de Marisol están rojos- hicimos una inversión aquí, uno le había tomado cariño a esto.

Carretera arriba la gente limpia y pone en orden lo que puede, la gente no se queja, parapetan -dicen- hasta donde sea posible: lo más importante es la vida, repiten y esa la tenemos.

Bárbara Contreras, más de 40 años, toda su vida, aquí en la playa, Esta casa –la que limpia- es la de mi mamá, por suerte no nos hizo nada, a nosotros, pero ya pueden ver el desastre, el mar llegó a esta altura, mira a mediación de persiana, y lo que deja el desastre es esto: mucho fango, mucho escombro del mar y escombros de las casas que se cayeron.

Yordanka Martínez, evacuada en uno de los centros educacionales de Rancho Veloz, vecina de La Panchita, Tratamos de hacer algunos arreglos, de remendar, pudo ser peor, pensé no encontrarme la casa, es de madera.

Aunque dicen que estas aguantan, que las de mampostería con el batuqueo del agua dentro explotan –señala el poco más de metro y medio que subió el mar- la de mi cuñado le arrancó una ventana, yo creo que fue para que el agua saliera porque por algún lado tenía que ser./Mairyn Arteaga Díaz.


Se han publicado 2 comentarios

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  • Raulito

    Que Dios nos acompañe con lo que viene. Pa lante es lo que queda ?

  • oriol

    En la Panchita han trabajado duro para ayudar a la gente pero duele ver como han hecho chambonerias en todos los rincones, desde la pintura que dieron los pintores en los edificios que vendieron la mitad y dieron agua en las paredes hasta las aceras que ya estan rotas y sin terminar, la farmacia y la bodega las dejaron frente al mar, a mas de un km de la comunidad... la lista es larga y se que no van a publicar mi comentario pero hay que desahogarse.